sábado. 24.02.2018 |
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Piragüismo

Los palistas alevines del AD Zamora Iberdrola siguen con su entrenamiento durante el invierno

Los palistas alevines del AD Zamora Iberdrola siguen con su entrenamiento durante el invierno

Existe la falsa creencia de que las piraguas – como antiguamente las bicicletas - solo son para el verano. Toda Zamora sabe bien que no es así, y que los piragüistas muy raramente fallan en eso de dar color a nuestros paseos por las orillas del Duero.

Lo que nos es menos familiar es que niños y niñas de entre ocho y doce años continúen con su actividad incluso en los meses en los que los rigores del invierno se hacen más duros, a pesar de que su temporada de competición se reduce al verano y poco más. Al menos una vez por semana, los deportistas más jóvenes de AD Zamora-Iberdrola salen al agua sin importarles mucho las inclemencias meteorológicas. Menos conocido aún es el hecho de que AD Zamora-Iberdrola sigue abierto a acoger a nuevos deportistas también durante la época invernal.

Carlos Miguel García es un experimentado deportista que ha sido internacional y tiene muchas medallas en campeonatos de España tanto en kayak como en canoa. Actualmente compagina sus propios entrenamientos con los de los deportistas más jóvenes de AD Zamora-Iberdrola. Sobre sus entrenamientos al frente de los más pequeños, Carlos nos cuenta que “hasta finales de octubre estuvimos remando tres veces por semana porque hizo muy bueno. Ahora procuramos sacarles a remar una vez por semana siempre que el viento y las olas nos lo permiten. Desde primeros de noviembre llevarán ya entre 100 y 150 km en agua; más que nada para no perder las sensaciones del paleo. En invierno la prioridad es el entrenamiento en tierra, pero ya a finales de febrero empezaremos a competir en Asturias para preparar nuestra temporada autonómica, que empieza más tarde. En esta época, lo principal es la técnica; con viento y olas es imposible. Con el agua a mejor temperatura, las olas y el viento ayudan también a adquirir muchísima experiencia; pero ahora es absurdo arriesgarse a que estos niños vuelquen.”

El grupo que dirige Carlos Miguel está formado por unos quince chicos y chicas cuyas edades oscilan entre los 8 y los 15 años; desde los deportistas más jóvenes en competición a chicos y chicas que se han iniciado a una edad entre 13 y 15 años, ya considerada tardía en el caso del piragüismo. Curiosamente, el piragüista más veterano del grupo es también el más joven, Venelin Dimitrov (8 años); y el más novato es el más mayor, Pablo Fernández (15 años). Pablo se unió a las filas de AD Zamora-Iberdrola en octubre y afirma que “empecé a remar en octubre y me volcaba un par de veces al día. El agua ya iba estando ‘fresca’, empezó el frío y dejé de remar; pero hago todo el entrenamiento en tierra para retomar con la piragua más adelante.”

Varios de estos deportistas compaginan el piragüismo con otros deportes federados. Carlos Miguel manifiesta que “nos gusta mucho que nuestros deportistas compaginen el piragüismo con otros deportes, conocen a más chicos y chicas en un entorno sano y al mismo tiempo les sirve como complemento físico para luego practicar piragüismo. Pablo Fernández ha formado parte del Balonmano Zamora, Pablo Olivera (11 años) juega al fútbol en el River, Venelín Dimitrov y Nikol Georgieva (9 años) están en Natación Zamora...” Carlos continúa “jugamos también con el hecho de que la temporada en dichos deportes se alarga durante todo el invierno, y la de piragüismo se reduce solo a finales de la primavera y al verano; no coinciden. Así nuestros chicos pueden animar a sus otros compañeros a practicar piragüismo en verano.”

Venelin Dimitrov es campeón de Castilla y León en categoría hombre pre-benjamín. Asegura que “lo que más me gusta de entrenar en invierno es que aprendemos mucha técnica para remar mejor y así remar más, trabajamos el equilibrio, la torsión...”

Todo el grupo presente comienza un interesante debate sobre todo lo aprendido durante este invierno. Destacan lo mucho que han mejorado aprendiendo a remar en grupo, cogiéndose la ola y ayudándose entre ellos; cómo han aprendido a marcar diferentes ritmos para saber cómo dosificar el cansancio durante la competición. Todos están seguros de que estas mejoras se traducirán en buenos resultados para la temporada 2018. Ellos mismos destacan la cohesión existente como grupo, en el que los deportistas más jóvenes son los más experimentados y ayudan con su veteranía a compañeros cinco o seis años más mayores, a la vez que los mayores agradecen la ayuda de los más pequeños y les pueden ayudar a otras cosas; por ejemplo para transportar el material – demasiado pesado a veces para niños y niñas tan jóvenes – hasta el río o subirlo al remolque en los desplazamientos. También consideran muy importante el tener referentes dentro de su propio club. Naturalmente citan a los campeones del mundo Emilio Merchán y Alejandro Sánchez; a los internacionales junior David Blanco y Paula Domínguez; pero casi otorgan la misma importancia a piragüistas junior o sub-23, menos mediáticos en cuanto a resultados pero con los que conviven en el día a día del club. En este sentido citan sobre todo a ‘Javitxi’ Blanco y Andrea González.

Carlos Miguel, además de ser el entrenador del grupo, es maestro de primaria y de educación física; y se muestra muy orgulloso de su grupo. “Unos vienen más a entrenar, otros menos; pero existe mucho compromiso, el comportamiento es muy bueno y se notan mucho los valores que intentamos transmitirles. Los que bajan más a entrenar ven sus progresos reflejados en los resultados de los controles periódicos que hacemos, y los que bajan menos se dan cuenta de ello y se ponen las pilas. El invierno es largo y puede llegar a hacerse duro para niños tan pequeños debido a su impaciencia por competir; pero ellos son muy conscientes de que es cuando se siembran los frutos que recogerán en verano, y que realmente trabajan por unos objetivos muy a largo plazo, que tardarán todavía unos cuantos años en llegar."

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