lunes. 20.11.2017 |
El tiempo

Paco Molina: “En Zamora no gobierna el Partido Popular, gobierna el miedo”

Paco Molina: “En Zamora no gobierna el Partido Popular, gobierna el miedo”
Después de casi 31 años de vida política, 16 de ellos, en las instituciones, el actual diputado provincial de Izquierda Unida anunció ayer su retirada de la primera línea, aunque puntualizó que hasta mediados del próximo año seguirá trabajando y “haciendo de liebre” para los compañeros que se animen a “coger la antorcha institucional” que le tocó llevar.

¿Ha tardado mucho en cansarse de la política o no está cansado?

No estoy cansado porque, de hecho, mi decisión no consiste en dejar la política sino en dejar la faceta de las instituciones. El motivo es porque llega un momento en que tú te planteas cosas y me parece que es bueno para mí, es bueno para Izquierda Unida y es bueno para la sociedad. Porque, aparte de que dejas entrar a gente nueva y siempre puedes asesorar, yo voy a estar en otra trinchera, no en la trinchera institucional, llega un punto en que le puede ocurrir a uno como a Don Quijote, que de leer libros de caballería se creyó un caballero andante y llega uno a un punto en que puede, de estar en las instituciones, creerse que es una institución.

Si no le ha pasado ya, después de tres décadas...

Bueno, son tres décadas de lucha política pero en las instituciones solo la mitad de tiempo.

Pero, siguiendo en otro estrato de Izquierda Unida, se va a comer las uñas.

No, porque no es ese mi carácter. La única duda está en que ahora vamos a gobernar y gobernar tiene que ser una cosa bastante bonita, teniendo ideas como tenemos, ¿no? Pero bueno, puedes asesorar desde fuera. No, yo no suelo discutir a cambio de que no discutan conmigo.

“Ahora vamos a gobernar”, dice. ¿Se basa en los resultados de las últimas municipales, cuando la de Zamora fue la IU provincial que más creció, proporcionalmente, de toda España?

Sí. Fuimos los que más crecimos en el Ayuntamiento de Zamora, en concreto. De todas las capitales de provincia es la que tiene el mejor resultado, superando el 16 por ciento. Y ahora las circunstancias ya desembocan en que gobierne Izquierda Unida. (Sonríe).

¿A pesar del empuje de Podemos?

O con Podemos. No hay ningún problema, no. Porque lo que ha ocurrido es que la gente, y se ha manifestado en las europeas, ha descubierto la vía de mostrar su indignación sin comprometerse. No se llenaban las calles, no se llenaban las manifestaciones, no salían en las huelgas generales pero los resultados de las europeas han sido determinantes de que algo está cambiando.

O sea, que ahora, cuando haya poca gente en las manifestaciones, siempre quedará la vía de pensar que están en casa.

Es que la gente ha descubierto la ventaja del voto secreto. Y sobre todo, por ejemplo, en una provincia como Zamora, que ha tenido mucho cacique y que hay mucho miedo, porque en Zamora quien gobierna no es el PP, es el miedo. Entonces, la gente ha descubierto que con la papeleta secreta no hay miedo que valga y eso va a dar resultado.

Si le hablo de 1991, el año en el que desembarca personalmente en el Ayuntamiento de Zamora, ¿qué es lo primero que le viene a la cabeza?

Bueno, no teníamos ni idea de nada. Entramos porque somos muy lanzados y porque había que entrar pero cualquier que nos ponían encima de la mesa con los papeles, pues no… Yo, por ejemplo, las obras públicas yo creí que las obras las hacía el Estado, no una empresa privada. O la edificabilidad: ¿qué es esto de la edificabilidad? O sea, desconocíamos cantidad de términos. Y eso es lo primero que me viene a la cabeza, aparte de la alegría que nos produjo porque, además, Zamora era la única capital de provincia en la que, desde que había comenzado la democracia, no había entrado ni Izquierda Unida ni nadie similar.

¿Cuál es la principal decepción que ha sufrido en estos 30 años, políticamente hablando?

¡Ah! No, yo no he tenido ninguna decepción.

¿Han sido todo alegrías?

Es el cabreo de que cosas evidentes, que son hasta delictivas, no hay forma de que actúe la Justicia, no hay forma de que paguen la culpa.

¿No fue uno de los momentos de decepción cuando no alcanzaron el pacto para gobernar el Ayuntamiento de Zamora con el PSOE y Adeiza?

Bueno, yo creo que aquel fue un error político de los que están en contra del PP. En este caso, no se puede estar en contra, como dice Adeiza, y haberle dejado entrar y, además, se demostró, porque luego tuvo mayoría absoluta. Es que el poder se llama poder porque puede. El poder se llama poder porque puede, no por otra cosa. Entonces, tú no le puedes dar ninguna oportunidad. Pero bueno, aquello fue un error político de otros y, en ese caso, no fue una amargura que nos quitara el sueño.

¿Lo malo que tiene Izquierda Unida es que parece decir todos los días al ciudadano que está dormido mientras la coalición está despierta?

No, no estamos diciendo eso, ni mucho menos. Estamos convertidos en un despertador por si alguien estuviera dormido. Es que es bueno que la gente tenga datos; luego que haga lo que le dé la gana. Y lo que está haciendo Izquierda Unida es desvelar datos, desvelar que la información cotidiana no coincide con la real.

¿Qué posesiones tenía cuando llegó al Ayuntamiento y ahora, cuando se vaya, con qué se queda?

Bueno, yo he podido tomar esta decisión con mucha tranquilidad porque como no me quedaba con un solo duro de lo que me proporcionaban las instituciones porque iba directamente al grupo, es más fácil elegir. Yo mismo pienso en qué habría yo elegido si, por ejemplo, yo me llevaría de media entre la Diputación y el Ayuntamiento unos 7.000 euros al año agregados a mi sueldo. Claro, si yo los hubiera embolsado, ahora, posiblemente, yo estaría pensando: No, si yo soy imprescindible para la ciudad, para Izquierda Unida, para todo el mundo soy imprescindible pero, en el fondo, estaría pensado que lo imprescindible eran los 7.000 euros anuales de propina en mi bolsillo. Como no me he quedado absolutamente con nada, soy libre para elegir y, por tanto, para elegir por el bien social.

¿Con qué ha disfrutado más? ¿Siendo el azote de las instituciones o con una buena discusión matemática en clase?

Bueno, alguna vez he dicho que venía a ser lo mismo. Lo que pasa es que la clase de matemáticas es un mitin en el que todo el mundo te da la razón, mientras que en los demás debates o en los demás mítines no te dan la razón. En clase de matemáticas te la dan porque, si no, les suspendías. Pero la filosofía de la pregunta entiendo que requiere una respuesta adecuada: Al final, lo que me ha sido más grato son las bodas, casar, porque le quita todo el matiz duro de la política, lo convierte en un acto sumamente grato. Yo me volcaba en ellas, la gente quedaba alucinada por el estilo y tal y todo el mundo era feliz, mientras que en lo que es la política en sí, cada vez hay más gente que no me saluda.

¿Que no le saludan?

Bueno, poca gente, pero tú señalas a uno porque le pescas con las manos en la masa y, encima, luego te quita el saludo, que a mí me da igual, ¿eh? Lo cuento como indicio de que, normalmente, la actividad política es antipática.

A los 69 años, ¿a qué se va a dedicar ahora? Porque esto de la política entretiene mucho.

Hombre, que si entretiene… Es que uno de los motivos es buscar tiempo libre. ¿Para qué? Yo,  por ejemplo, he viajado poco y me apetece viajar porque se disfruta y se aprende. Viajar, en general. Leer muchas cosas que me quedan por leer para aprender y para seguir haciendo política pero política, como yo digo, en otra trinchera. No hace falta que sea en instituciones.

¿Va a escribir?

Sí. No libros porque los libros, al final, solo uno confía en uno, los tienes tú que publicar por tu cuenta, a los amigos se los cobras y luego, como no te deshaces de ellos, se los regalas a los enemigos, con lo cual estás quedando fatal. Mi idea es escribir porque me gusta. Esto que contaba de las bodas es porque es escritura. Yo no me limito a casar. Yo hago ejercicios prematrimoniales y luego hago un discurso poético y literario. Pero van a ser artículos, colaboraciones. Hubo una etapa, que yo no estaba metido en política, y el otro día, repasando, vi que he colaborado con todas las emisoras. Eso, yo disfruto con ello y también tiene una actividad política, en el fondo.

 

 

 

 

Comentarios