sábado. 25.11.2017 |
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Vilarchao y Ayrton guían al GCE Villaralbo hacia una nueva victoria (3-2)

Vilarchao y Ayrton guían al GCE Villaralbo hacia una nueva victoria (3-2)

El GCE Villaralbo salió desde el pitido inicial con más ahínco que el Becerril. El conjunto local dispuso de la primera ocasión clara a los treinta segundos, pero Ayrton no llegó a rematar en boca de gol un pase de la muerte servido desde la banda izquierda. La jugada vino precedida de un resbalón de Diego, una situación que se repitió durante casi todo el encuentro y que generó varias acciones de peligro en las dos áreas.

Los minutos se consumían y el GCE Villaralbo se mostraba mucho más incisivo, con más presencia en el centro del campo y con más profundidad una vez que el balón pasaba la zona de tres cuartos del ataque. Mientras, el Becerril se mostraba cómodo en defensa, sin recibir muchas ocasiones pese a que el rival era quien mantenía durante más minutos el balón en sus pies. Y con esa situación de encuentro llegó la primera jugada clave del encuentro.

Un balón largo a la espalda de la defensa del GCE Villaralbo llegó a los dominios del meta local. Juanjo tardó demasiado en meter el balón dentro de su área para recogerlo con las manos y Bello le robó la pelota. Juanjo tuvo que lanzarse a la desesperada y no tuvo más remedio que derribar al jugador palentino. El colegiado decidía señalar penalti y dejar en amarilla la sanción al arquero local. Víctor no desaprovechó la opción y engañó al portero para poner al Becerril por delante.

Al gol le siguieron unos momentos de desconcierto en el que ninguno de los equipos era capaz de trenzar opciones de peligro. Y como suele ser habitual en el fútbol, cuando un partido está atascado, solo una genialidad o una acción a balón parado pueden desequilibrarlo. Y otra vez el GCE hizo gala de su potencial en esta faceta. Un córner botado desde la banda izquierda fue rematado en el punto de penalti por Vilarchao. Su remate se coló entre el palo, el defensor que estaba pegado a la madera y el portero. Con ese empate a uno se llegaba al tiempo de descanso que dejaba todo por decidir en los segundos cuarenta y cinco minutos.

Tras el asueto, y tras ocho minutos de readaptación al partido, se rompieron las hostilidades. Y es que en apenas quince minutos los aficionados de la Ciudad Deportiva vieron hasta tres goles. El encargado de romper la igualdad a un tanto fue Vilarchao. Corría el minuto 55 cuando el central del Villaralbo remataba de cabeza un saque de falta lateral, volviendo a dejar patente el potencial de los eléctricos en esta faceta del juego. Curiosamente, tan solo un minuto antes Juanjo le sacó un gol cantado a Blanco en un remate a bocajarro en el corazón del área.

Pero la alegría del gol de Vilarchao le duró poco a la parroquia local, ya que tras el saque de centro, una jugada por banda derecha terminó en un centro y en un remate de Merino, que cabeceó al segundo palo. Y esos dos minutos frenéticos no terminarían ahí, porque solo un minuto después, el propio Merino falló a puerta vacía un gol cantado en el que solo tenía que empujar. Tras ese carrusel de ocasiones y goles, y con el empate a dos tantos, el encuentro se tranquilizaba un poco.

Pero esa tranquilidad duro solo doce minutos, el tiempo que tardó Ayrton en poner de nuevo al GCE por delante. Un disparo mordido de Gallego desde la frontal del área se tradujo en un pase involuntario a Ayrton, que como buen ariete no desaprovechó su opción delante del portero para cruzar la pelota y hacer el tercero. Ese tanto abrió el tiempo de permutas en los dos equipos. Fuentes buscaba aguantar el resultado, mientras que Hernando ansiaba el tanto del empate.

Tras esas permutas, el partido languidecía sin apenas ocasiones. Solo una volea de Víctor en el minuto 84 desde la frontal del área inquietó un poco a la zaga local. Pero salvo esa pequeña opción, el GCE Villaralbo consiguió aguantar el 3-2 para sumar tres puntos más en su camino hacia la permanencia y dejar con sensaciones contradictorias a un Becerril que pagó demasiado cara su falta de intensidad en las jugadas a balón parado.

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