domingo. 22.10.2017 |
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Un nivel bajo de hidratación reduce la atención al volante en un 50%

Un nivel bajo de hidratación reduce la atención al volante en un 50%

Un informe sobre hábitos de conducción, elaborado por el Observatorio Español de Conductores, señala que más de la mitad de los conductores no para lo recomendado, y el 20% hace un viaje largo sin descanso. Según las pruebas neurológicas realizadas en simuladores de conducción en carretera, un nivel bajo de hidratación y glucosa desciende en un 27% la concentración, tanto en los recorridos urbanos como interurbanos, con el consiguiente riesgo de accidente.

Empieza uno de los momentos del año con mayor intensidad de tráfico. Entre este viernes 11 y el martes 15 de agosto se esperan más de seis millones de desplazamientos en las carreteras españolas. Coinciden los que van o vuelven de vacaciones y los que se desplazan con motivo del puente. A esto se suman los trayectos de los que acuden a las numerosas fiestas patronales que se celebran por toda España. 

Por eso, el Real Automóvil Club de España (RACE) y la Asociación de Bebidas Refrescantes (Anfabra) recuerdan la importancia de mantener la precaución al volante, evitar el cansancio y la deshidratación, no beber alcohol y no bajar la guardia en los desplazamientos cortos por carreteras secundarias. En los recorridos largos es necesario parar cada dos horas y aprovechar para beber un refresco, que ayuda a mantener la capacidad de atención y aumenta el tiempo de respuesta ante un obstáculo en un 26%.  

En verano, es muy común que aparezcan síntomas de fatiga en los desplazamientos debido al cansancio, las altas temperaturas, la deshidratación o el tipo de carretera por la que se circula. A lo largo de estos meses, el 71% de los conductores realiza viajes de largo recorrido y, de ellos, un 35% superará los 1.000 kilómetros. Otro 70% realiza desplazamientos frecuentes desde su lugar de destino.     

Según las conclusiones del estudio de hábitos del Observatorio Español de Conductores, el 92% de los encuestados viajan acompañados, pero solo un 45% se turna al volante. Este porcentaje sube hasta el 80% en los mayores de 65 años, mientras que el 62% de los conductores menores de 34 años indicaron que sí se intercambian al volante durante los largos viajes.   

Otro dato significativo es el referido a los descansos: un 55% no para cada dos horas, a pesar de que es lo recomendado para reducir el riesgo de cansancio, y un 20% no lo hace en un viaje largo. Y lo que todavía resulta más peligroso: el 6% de los que no paran recorren entre 500 y 1000 kilómetros del tirón. Por ello, 3 de cada 10 conductores han sentido cansancio extremo y cerca de un 80% somnolencia, la fase final y más peligrosa de la fatiga.  

Deshidratación

Junto con el descanso, otro de los factores que más afecta a la fatiga del conductor es la deshidratación, unido a unos bajos niveles de glucosa. De hecho, los estudios constatan que una hidratación insuficiente puede provocar las mismas reacciones al volante que cuando se conduce bajo los efectos de determinados niveles de alcohol.    

En las pruebas realizadas por el RACE en las instalaciones del Circuito del Jarama mediante simuladores de conducción, 14 automovilistas se sometieron a distintas pruebas neurológicas en las que se comprobó que con unos niveles bajos de hidratación se adelantaba la aparición de la fatiga en un 50%, con la consiguiente pérdida de atención. Además, en un 66% de los casos, la deshidratación al volante provoca una conducción más agresiva y una mayor brusquedad en las maniobras.

También desciende en un 27% la concentración, tanto en los recorridos urbanos como interurbanos, con el consiguiente riesgo de accidente. Del mismo modo, un tercio de los conductores evaluados cometieron más errores que el resto de conductores, y efectuaron un 17% más de frenazos bruscos.   

Fiestas patronales, carreteras secundarias y alcohol  

Otros de los riesgos para la seguridad vial en estos días es el consumo de alcohol, ya que el 15 de agosto coincide con la celebración de fiestas patronales de muchas localidades españolas. Por eso, hay que recordar que alcohol y conducción son incompatibles, ya que no sólo supone una infracción sino que, además, multiplica por nueve el riesgo de accidente.  

Además, el cansancio, la conducción nocturna y los desplazamientos por carreteras secundarias -en muchas ocasiones conocidas por el conductor, lo que aumenta el nivel de confianza y hace disminuir la precaución-, son situaciones que se dan con frecuencia en estos días. Todo ello hace que la siniestralidad se dispare.   

Recomendaciones al volante 

- Evitar conducir después de una larga jornada laboral. Es importante empezar el trayecto en coche descansado, habiendo dormido un mínimo de 7 horas.  

- Nuestra posición y comodidad dentro del coche son esenciales para reducir la fatiga. Recomendamos ajustar bien el asiento, tanto la banqueta como el respaldo y el reposacabezas. Además, es necesario hacer un reglaje del volante.   

- El objetivo final es llegar pero, ante todo, llegar bien. Para ello, hay que tomarse la conducción de forma relajada y no intentar recuperar el tiempo perdido en un atasco. 

- ¿Sabías que muchos accidentes se producen en los últimos tramos del trayecto? No bajar la guardia hasta el final es muy importante.  

- En los viajes largos, hay que parar a descansar cada dos horas o cada 200 kilómetros. Las paradas se pueden aprovechar para estirar el cuerpo y recuperar el tono físico. En el caso de viajar de noche, se aconseja parar incluso de forma más frecuente.  

- Mantenerse hidratado es uno de los factores básicos para mantenernos atentos al volante. La falta de líquidos provoca reducción de la atención, dolores de cabeza y cansancio muscular, entre otros síntomas.  

- En tus paradas en carretera, tómate una bebida refrescante, ya que, además de hidratarte, ayudará a despejarte y morar los niveles de atención a la conducción. Un refresco es tu mejor combustible…. Quita la sed, no los puntos.

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