miércoles. 17.01.2018 |
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El pasado, el presente y el futuro de los bomberos

El pasado, el presente y el futuro de los bomberos

El cuerpo de bomberos de la capital se reunía este pasado viernes para despedir por su jubilación a Herminio Ramos, número uno del cuerpo durante los últimos ocho años. Es la segunda jubilación de las cuatro que están previstas para este año. Algunos bomberos ya jubilados y la nueva hornada de jóvenes que ha entrado en las últimas semanas también estuvieron presentes en una emotiva cena de despedida y agradecimiento.

“Es una profesión distinta, que engancha. Es como una droga. Aquí hay que venir con vocación, y el que no la tiene, le sale en pocos días”. Con una pasión desbordada por lo que ha hecho durante treinta y cuatro años. Esa era la principal reflexión de Herminio Ramos, jefe del servicio de bomberos de Zamora durante los últimos ocho años, minutos antes de que gran parte de la plantilla se reuniera en torno a una mesa para conmemorar su jubilación.

Una mesa que reflejaba a la perfección las características del cuerpo. Un grupo unido en el que los veteranos reflejan unos valores que van asumiendo las nuevas generaciones que se van incorporando. Unidad, cohesión y sobre todo compañerismo. “Aquí sabes que tu vida depende del compañero y que la del compañero depende de ti”, espetaba el nuevo jefe de bomberos, José Luis Borrego. Por eso es un cuerpo tan unido. Y en la cena de despedida de Herminio Ramos volvió a quedar patente. Gran parte de la plantilla, incluido algún bombero jubilado y la nueva hornada de jóvenes recién llegados, brindaron por el trabajo de Herminio Ramos.

Con la de Ramos se ilustra la segunda de las cuatro jubilaciones que están previstas para este año. Las dos restantes se harán efectivas durante el verano. Eso ha llevado a que en las últimas semanas se cubriese una plaza dentro del cuerpo y otros tres jóvenes zamoranos entrasen al cuerpo mediante la bolsa de empleo, a la espera de que también salgan a concurso esas plazas por jubilaciones.

Actualmente, el cuerpo de bomberos de Zamora cuenta con 55 puestos, un número ajustado pero aceptable en función del ratio de terreno que debe cubrir esta institución. Evidentemente, la necesidad más flagrante que más urge a este colectivo es la construcción de un nuevo parque. Unas instalaciones que le permitan abandonar las actuales, vetustas y de escaso metraje, para pasar a una zona amplia, renovada y con un espacio no solo para almacenar vehículos y materiales, sino para poder realizar tareas de entrenamiento o formación de manera  digna. 

Es, sin duda, una de las espinas clavadas que le quedan a Herminio Ramos. “Somos un grupo muy reivindicativo, pero me jubilo sin conocer el nuevo parque de bomberos”, lamentaba Herminio Ramos, que se emocionaba en el tramo final de la cena de jubilación, cuando el resto de compañeros le entregaba algunos detalles de recuerdo por sus treinta y cuatro años de servicio en el cuerpo de bomberos de Zamora. 

El del parque de bomberos es, por tanto, uno de los retos que tendrá que asumir el nuevo jefe del cuerpo, José Luis Borrego. Junto a Borrego, de número dos, estará José́ Manuel Luengo, que se incorporó́ al cuerpo en el año 1988. Los dos serán los responsables de mantener los valores que han llevado a los bomberos a ser uno de los colectivos más valorados de nuestra ciudad.

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