domingo. 17.12.2017 |
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La Luz y la Vida regresan a la ciudad en recuerdo de las ánimas

La Luz y la Vida regresan a la ciudad en recuerdo de las ánimas

El recuerdo de todos los hermanos de la Hermandad se hizo presente este Sábado de Dolores. El recuerdo de los que hicieron posible esta Hermandad Penitencial, de los hermanos de fila, de los de acera y de todos los zamoranos fieles a la Semana Santa.

Jesús de Luz y Vida, aquel que recuerda las almas que perecieron y que reposan en el camposanto, llenó de recuerdos las calles de la capital. Los hermanos vestidos con túnica estilo cisterciense de color hueso comenzaron su recorrido hacia la Puerta del Obispo como ánimas guiadas por la imagen de Cristo llena de luz y de vida. Un recorrido, diferente al de años anteriores recuperando la tradición, que ponía rumbo al camposanto.

"Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá", el mensaje protagonista de uno de los estandartes procesionales, ponía de manifiesto el mensaje que se trasladaría hasta San Atilano a todas las almas que un día creyeron, que continúan creyendo y que, gracias a esa fe, continuarán creyendo más allá de la vida. Las luces de matiz amarillo formaban la hilera de vida que, desde hace 29 años, llena de esperanza el amargo recuerdo de aquellos que un día las portaron.

El Duero reflejaba la luz y la imagen de Jesús de Luz y Vida en su recorrido hasta el cementerio zamorano. El momento de recordar a los que ya no están con la ofrenda floral se acercaba y el público asistente, que observaba con pulcro silencio, lo sabía. Los casi mil hermanos acompañaron al cristo de mirada serena y de gesto afable que, con sus manos abiertas, acoge bajo su manto y su fe a todos los hermanos que en su día le acompañaron y que esperan su llegada al cementerio.

Un año más, la memoria de los que ya no forman fila portando el medallón dorado al cuello fue la protagonista del Sábado de Pasión. Una jornada plagada de emociones y recuerdos amargos que se tornaron es esperanzadores gracias al fulgor de la imagen de Hipólito Pérez Calvo que llenó de luz y vida la ciudad y el corazón de los que añoran.

 

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