jueves. 19.10.2017 |
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Últimos días para los zamoranos del Camino Neocatecumenal que vibran con la JMJ

Últimos días para los zamoranos del Camino Neocatecumenal que vibran con la JMJ

Un grupo del Camino Neocatecumenal de la parroquia de Cristo Rey emprendía el pasado jueves el camino hacia la JMJ. Durante 15 días visitarán Hungría, Eslovaquia, República Checa y Polonia. “Emoción e ilusión a la hora de salir desde la parroquia de Cristo Rey, pero también esperanza”, aseveran los participantes. 

Durante estos días no solamente realizarán visitas turísticas sino que anunciarán el Evangelio y llevarán la Palabra de Dios a quienes quieran recibirla en sus celebraciones en las calles de las ciudades que visitan, animadas siempre por los cantos y la alegría propia del cristiano.

Además, antes de partir a Polonia, una delegación de los jóvenes visitó a las Dominicas y Carmelitas de Toro. Les encomendaron que rezaran especialmente estos días por todo el grupo diocesano que participa en la JMJ.

El sábado, los zamoranos en misión llegaban a Budapest y era en la Plaza Keleni donde celebraban sus actividades y cantos con el objetivo de extender la Palabra de Dios. Mientras, el domingo la expedición ya se desplazaba hasta Eslovaquia. El grupo de zamoranos del Camino Neocatecumenal viajaba desde Budapest hasta Trstená, muy próximo a Polonia. La Jornada terminó con una eucaristía en el templo de esta población. 

“Hemos encontrado las puertas abiertas y unas amables familias cristianas nos ofrecen su casa, su mesa, sus habitaciones y todo cuanto pueden ofrecernos de forma gratuita. Nuestros jóvenes conviven con familias, donde el idioma no resulta un obstáculo. Es una experiencia fantástica. Inolvidable. Estaremos aquí tres noches”, exponen desde la expedición.

La expedición zamorana aprovechó las horas previas al inicio de la JMJ para visitar Auschwitz, el lugar donde se asentó uno de los principales puntos de exterminio de la Alemania Nazi: “Fue una jornada muy intensa. Por la mañana en Cracovia rezamos y cantamos con los miles de peregrinos que había en la ciudad y por la tarde fuimos a Auschwitz, donde se nos encogió el corazón a todos”, comentan. Los días posteriores, los miembros del camino Neocatecumenal visitaron las minas de sal de Wieliczka y su catedral subterránea excavada sobre este material. Tras eso, visitaron el Santuario de San Juan Pablo II. “Nos llamó la atención poder contemplar la sotana que llevaba el día de su atentado en la Plaza del Vaticano”, explican.

En los albores del fin de semana, la expedición dejaba Lublin para quedarse en Czestokowa. Allí los participantes pudieron visitar el Santuario de Jasna Gora.

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