miércoles. 13.12.2017 |
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La solidaridad se sienta a la mesa

La solidaridad se sienta a la mesa

“Al igual que es tradición comerse las uvas en Nochevieja, para Protección Civil lo es organizar esta cena de Nochebuena”, explicaba Moncho Trigueros, jefe de la agrupación. Ataviado con su gorro de cocinero, él mismo se metía en harina entre los fogones del comedor del Colegio Corazón de María para poner a punto la comida preparada por cerca de medio centenar de hoteles y restaurantes colaboradores. 

Floristerías, panaderías, pastelerías, heladerías, jamonerías y un sinfín de empresas locales de diferentes sectores también colaboraban en la tradicional cena de Nochebuena organizada por Protección Civil para más de una treintena de personas sin recursos. Poco antes de las siete de la tarde, un autobús urbano dejaba a los comensales en el comedor del centro escolar, espacio también cedido de forma altruista. 

Todos ellos eran recibidos con una sonrisa por los voluntarios de la agrupación, entre ellos, Aroa, de 9 años; Jazmín, de 18 (quien repite por cuarto año consecutivo); o Alberto, de 32, quien lleva colaborando con esta iniciativa desde los 15. “Hablas con ellos, les escuchas, les haces compañía… y es bonito, te animan e incluso son ellos los que te hacen reír a ti”, comentaba Jazmín. 

Como cada 24 de diciembre, los tres comedores sociales de Zamora cierran sus puertas. Por ello, a finales de los años ochenta, desde Protección Civil comenzaron a entregar la comida en bolsas de plástico a los usuarios que lo necesitaran. Sin embargo, años más tarde decidieron organizar una cena más especial, sin tanta frialdad, y con más compañía, un ingrediente que moviliza a la mayoría de ellos. 

Como el caso de Feliciano, de 71 años, quien acude a la cita solidaria desde que se divorció hace seis años. O el de Conchita, quien agradecía pasar esta noche en compañía de sus compañeros del comedor ubicado en la calle el Riego. O el de Amelia, de 87, quien reconocer ir a la cena “por no estar sola”.

De menú: entremeses variados, sopa de pescado, langostinos y pimientos rellenos de bacalao de primero. De segundo, carrillera estofada, lomo de cerdo, pescado, lacón, guiso de ternera y pollo asado. De postre: tarta, turrón y dulces variados. Como platos fuertes: la música de un radiocasete, la decoración navideña, el calor y la conversación.

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