domingo. 19.11.2017 |
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De la discusión apasionada a la dimisión de un ministro de Justicia en soledad

De la discusión apasionada a la dimisión de un ministro de Justicia en soledad

El proyecto de la Ley Orgánica de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada nació, y nunca mejor dicho, rodeado de polémica y todo apuntaba a que iba a terminar igual, al menos, hasta nueva orden.

Los enfrentamientos apasionados se produjeron en el mismo seno del Partido Popular y fueron aderezados por la creciente presión en contra de la reforma impresa por todos los partidos en la oposición.

Muy poco tiempo después de asumir el cargo de ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, sorprendió a propios y a extraños al anunciar el compromiso de reformar la Ley del Aborto, como uno de los puntos del programa electoral del Partido Popular cuya materialización no parecía que fuera a ser especialmente rápida.

La norma promulgada en tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero era una ley de plazos, punto que, en caso de haber prosperado la reforma, habría quedado anulado.

La mera posibilidad provocó de antemano la ira de los colectivos defensores del aborto, que adujeron, entre otros argumentos, que la ausencia de plazos favorecía la proliferación de abortos clandestinos y que suponía un “retroceso” en la defensa de los derechos de la mujer.

Las comparaciones con la Ley aprobada en 1985, en los inicios de la regulación del aborto, fueron inmediatas, con los partidos de izquierda insistiendo en que “supone un retorno a postulados franquistas” el hecho de que las mujeres tuvieran que exponer motivos aceptados para llevar adelante la interrupción del embarazo.

Rosa Valdeón

En términos provinciales, la propia alcaldesa de Zamora, Rosa Valdeón, se desmarcó de la disciplina popular a finales del pasado año por lo que a la reforma de la Ley del Aborto se refiere, provocando una enorme polvareda que trascendió hasta las instancias nacionales.

Las filtraciones del texto generaron inmediatamente respuestas esperadas en numerosos estratos políticos y sociales aunque no se esperaba tanto que en el propio Partido Popular salieran detractores como el presidente de la comunidad autónoma de Extremadura, José Antonio Monago; el máximo responsable de los ‘populares’ de Guipúzcoa, Borja Semper; el secretario general de Nuevas Generaciones, Javier Dorado; la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes; el alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva, además de Rosa Valdeón.

Se da la circunstancia de que, la alcaldesa de Zamora no era vista como una simple advenediza en busca de rédito político fácil, no en vano mantiene una posición de referencia en Madrid, como demuestra el hecho de que forme parte de la Junta Directiva Nacional del PP.

Por otra parte, tanto De la Riva como Valdeón, con formación de médicos, por cierto, recibieron públicamente el apoyo del presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, quien, al mismo tiempo que esperaba el fallo del Tribunal Constitucional sobre la Ley del Aborto de 2010, se mostró partidario de “escuchar las opiniones responsables y sensatas” de ambos regidores

Unión Europea

Respecto a Europa, buena parte de los grupos políticos con representación en el Parlamento Europeo pidieron desde Bruselas (Bélgica) que se retirase el Anteproyecto de Ley propuesto por Ruiz-Gallardón y el debate sobre salud sexual y reproductiva lanzó desde Estrasburgo (Francia) algún que otro dardo contra el Gobierno de España mientras el viejo lema ‘Nosotras parimos, nosotras decidimos’ parecía haberse actualizado.

La polémica saltó con holgura el charco para asentarse al otro lado del Atlántico, comenzando por el New York Times, que llegó a dedicar todo un editorial a comentar la iniciativa de un anteproyecto que tildó de “retrógrado” y que, en caso de prosperar, “convertiría a España en el primer país de la Unión Europea en retroceder el camino recorrido durante décadas hacia un aborto seguro y legal”, según recogió el diario neoyorkino.

Al final, la gran presión y los más que probables análisis sociológicos con vistas a los cada vez más cercanos procesos electorales, unidos al varapalo recibido en las urnas en las pasadas Elecciones Europeas, pudieron con el Gobierno de España y Mariano Rajoy decidió dejar languidecer el proyecto de reforma hasta su final retirada.

La bizarra dimisión del ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón puede ser considerada como el estrambote del soneto titulado ‘Ley Orgánica de Protección de la Vida del Concebido y de los Derechos de la Mujer Embarazada’.

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