martes. 24.10.2017 |
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La cafetería del Campus Viriato, cerrada a la espera de encontrar a alguien que asuma su gestión

La cafetería del Campus Viriato, cerrada a la espera de encontrar a alguien que asuma su gestión

Pese a que el curso académico en la universidad comenzó hace días, la cafetería del Campus Viriato permanece cerrada. Una situación que está generando cierto malestar y muchas molestias a los estudiantes que ven como cada día tienen que ir a las cafeterías cercanas entre clase y clase para mitigar el hambre o la sed, o simplemente para pasar un rato con el grupo de compañeros.

Igualmente, también es habitual ver a los alumnos foráneos que llegan a Zamora a estudiar, sacar a la hora de comer el almuerzo traído de casa y consumirlo por el campus, ante el cierre del comedor universitario que hasta no hace tanto ofertaba un menú variado y asequible de precio.

El motivo del cierre de la cafetería, según informaba el director a los estudiantes en los últimos días, es que ese servicio ha entrado en concurso tras caducar el anterior contrato. Hasta el momento han sido muchas personas las que se han interesado por la situación, pero el elevado precio que se pide hace que de momento nadie haya dado el paso de asumir una parte del campus que en condiciones normales debería ser muy frecuentada por los alumnos. Así, un primer concurso finalizaba el pasado 31 de agosto y quedaba desierto. En próximos días saldrá un segundo periodo de concurso, pero mientras tanto los directores del Campus están trabajando para buscar una solución que ofrezca servicio a los estudiantes.

“Estos días la situación se lleva más o menos bien porque sigue haciendo buen tiempo y puedes estar por los alrededores del campus, tomando algo sin problema. Pero en cuanto llegue el mal tiempo, lo más cómodo para todos es acudir a la cafetería del campus entre clase y clase. Es una situación complicada, pero los alumnos volvemos a ser los perjudicados en algo que no nos compete”, aseguraba un estudiante de Magisterio este martes, que añadía: “Es verdad que nosotros pagamos un matrícula por estudiar, pero también es cierto que se supone que deberíamos tener unos servicios mínimos, y entre ellos deberíamos tener la posibilidad de disponer de una cafetería”, finalizaba.

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