lunes. 11.12.2017 |
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Saulo Hernández: “Es complicado salir del embudo de la EBA porque solo suben 4 de 85 equipos”

Saulo Hernández: “Es complicado salir del embudo de la EBA porque solo suben 4 de 85 equipos”

¿Todavía dura el mal cuerpo de la fase de ascenso?
Cuando tienes un objetivo durante tantos meses y lo rozas, el no conseguirlo te produce un sentimiento de amargura. Siempre me gusta tener la sensación del trabajo bien hecho y me voy orgulloso del equipo y de haber competido ante algunos de los mejores equipos de España hasta el último minuto.

¿La igualdad fue la nota predominante?
 Al final, un partido de baloncesto se decide por detalles. En los tres partidos que nos enfrentaba a los equipos teóricamente más potentes se llegó a los últimos cinco minutos con opciones para los tres conjuntos. Esa igualdad se demostró durante toda la fase y se sabía que quien manejase mejor los detalles se llevaría el título.

¿Qué faltó para ganar a Hospitalet?
Creo que faltaron dos cosas. Durante todo el año habíamos hablado que no teníamos una buena intensidad defensiva y que ganábamos los partidos gracias al ataque. Pero siempre se dice que en baloncesto para ganar campeonatos hay que defender bien, y cuando los partidos se aprietan los buenos equipos son capaces de aumentar su intensidad defensiva. Ellos la tuvieron y nosotros no. Y por otro lado, se notó la experiencia. En los momentos claves ellos tenían a cinco jugadores en cancha con una media de 28 años, y nuestra media era muy inferior. Eso se nota en que las cuatro decisiones claves que tomas en un final de partido se toman mejor cuando llevas experiencia a la espalda.

¿Son dos peajes de la juventud?
Desde luego. Desde que yo llevo en el club la filosofía es la de traer gente joven, porque es lo que podemos hacer. A partir de ahí, tienen muchas cosas buenas: hambre, ganas, calidad, físico, talento… Intentamos en un año acelerar el proceso de madurez pero la realidad es que hay cosas que no se pueden acelerar, y una de ellas es esa experiencia en momentos claves donde te juegas ligas. Esa experiencia ya la han adquirido este año y la próxima vez que se enfrente a esta situación, les valdrá.

¿Y qué faltó para ganar a Quintanar?
Quintanar venía de jugar el día antes frente a un rival al que ganó con facilidad y pudo rotar. Nosotros llegábamos con menos horas de descanso y habiendo disputado un encuentro de una exigencia brutal. A eso, había que unirle que nuestra única opción pasaba por ganar de más de siete puntos. Con todo, fue un partido bonito, de poder a poder. Entramos en el último minuto igualados y nosotros intentamos jugar a forzar la prórroga para conseguir ganar por esos siete puntos. Pero apareció de nuevo ese punto de experiencia. Quintanar nos hizo dos triples en momentos claves con dos jugadores de nivel Plata y se nos fue el choque.

¿Cómo se encara la tercera jornada ya sin opciones?
Les dije a mis jugadores que iban a jugar todos aunque dejé claro que la imagen del club estaba por encima de todo y que había que competir al máximo. Los jugadores lo entendieron, jugamos muy serios, y ganamos.

¿Fue una fase de ascenso que se desarrolló por los cauces esperados?
Pues creo que se cumplieron todas las previsiones. Tres equipos parejos de nivel, y uno que llegaba algo más justo. Hospitalet se presentaba como favorito por ser anfitrión y ser un equipazo. El calendario indicaba que la primera jornada era la clave y que marcaría el devenir. Hospitalet hizo gala de su condición de anfitrión y de equipo potente y se lleva el premio del ascenso. Me pareció un equipo con mayúsculas, con una rotación amplia, que sabía jugar duro atrás, con mucha intensidad defensiva, en ataque los jugadores importantes aparecieron...

¿Y ahora qué?
Es complicado hablar de futuro cuando le dedicas muchas horas a un objetivo y te quedas a un paso de conseguirlo. La desilusión es grande porque mi idea es intentar conseguir que Zamora tenga un equipo en LEB Plata. Creo que la ciudad lo demanda, el interés por el baloncesto masculino es creciente y se necesita un impulso para que haya más niños jugando, dinamicemos este deporte... Lo primero es plantearse qué hacer el año que viene y no lo tengo claro. La EBA es una liga muy complicada porque es donde hay un embudo. De 85 equipos solo suben cuatro, por lo que tienen que darse unos condicionantes tremendos para ascender: presupuesto, jugadores, lesiones, suerte, árbitros…

¿Se plantearían ascender a Plata si la Federación les invita?
Más de la mitad de los equipos de Plata no está ahí por méritos deportivos. Los que disponen de potencial económico han estado. Si la federación tiene vacantes y el club tiene economía suficiente, no renunciaríamos a esa opción. Pero creo que ni nosotros, ni ningún equipo. Pero depende de tener apoyos económicos, que no es nada fácil.

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