La comunidad venezolana de Castilla y León celebra la detención de Maduro como un paso hacia el regreso de la democracia
Muchos inmigrantes venezolanos respaldan el ataque y aseguran que era la “única forma” de devolver la libertad a su país
La comunidad venezolana de Castilla y León celebró hoy la detención Nicolás Maduro por el Ejército de Estados Unidos al considerarlo un paso fundamental para el regreso de la democracia al país caribeño y para poner fin a los más de 25 años de dictadura que lleva soportando el pueblo venezolano y que ha provocado el exilio de más de ocho millones de personas.
Representantes de distintos colectivos venezolanos asentados en la Comunidad y ciudadanos venezolanos que llevan años asentados en Castilla y León, coincidieron en señalar que contra el régimen de Maduro “los recursos democráticos se habían agotado” y que “única forma” de devolver la libertad a su país era un ataque como el protagonizado por EEUU.
Además, los acontecimientos de hoy desembocaron en concentraciones espontáneas de venezolanos en varios puntos de la Comunidad, como las celebradas en plaza de Zorrilla de Valladolid, o la que tuvo lugar en León, donde en medio de un ambiente festivo, se reclamó el regreso de la libertad a Venezuela. Para mañana está prevista una concentración en Salamanca.
Desde Valladolid, la asociación de venezolanos se felicitó por el arresto de Nicolás Maduro y argumentó que el ataque de Estados Unidos no está dirigido contra el pueblo venezolano y sí contra la dictadura de Maduro. En declaraciones a Ical de la presidenta del colectivo, Julianny Duran, se mostró esperanzada de que este ataque sea el principio del fin de los más de 25 años de dictadura que lleva soportando el pueblo venezolano.
Al mismo tiempo, Duran se mostró convencida de que este tipo de ataques es la única forma de devolver la libertad y la democracia a Venezuela, “dado que esta dictadura, como se ha demostrado con las continuas manipulaciones electorales por parte de Chávez y Maduro, no se va acabar negociando”.
A su vez, también reclamó a la Comunidad Internacional que deje de hacer la “vista gorda” y que tenga el “valor” de Estados Unidos para presionar y trabajar con en el objetivo de que la democracia “verdadera” regrese a Venezuela. En este sentido, Fraccy López, representante también de la directiva de la Asociación de Venezolanos en Valladolid, además de asegurar que la operación militar de EEUU es un “regalo anticipado de Reyes”, reclamó al Gobierno de España que abandone su “tibieza” y se posicione con firmeza contra un “régimen dictatorial que ha provocado una terrible crisis humanitaria en Venezuela”.
Además, Julianny Duran mostraba su optimismo de cara al regreso de la democracia tras este “golpe sobre la mesa” de Estados Unidos y afirmó que “no sé ni cómo y cuándo, pero estoy segura que Venezuela, tarde o temprano, volverá a ser un país libre”. Además, puntualizó que la concesión del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado ha sido como un “altavoz para decirle al mundo que deje de estar ciego y escuche los gritos de auxilio del pueblo venezolano”.
Desde Salamanca, Alejandro Amaral, uno de los coordinadores de la asociación de venezolanos en la capital charra, reconoce que el momento es “profundamente feliz”, aunque marcado por sentimientos encontrados. “No buscamos la violencia ni la muerte, pero lo que ha ocurrido hoy es el reconocimiento de que nuestro voto no se perdió”, afirma, tras recordar que lleva casi 28 años resistiendo un régimen que, a su juicio, ignoró de forma sistemática la voluntad popular mediante procesos electorales fraudulentos.
Para Amaral, la caída de Maduro supone el inicio de un camino largamente esperado hacia la democracia. “Cuando se infringe la ley, hay que corregir, y si no se corrige por voluntad propia, alguien tiene que obligar a hacerlo”, señala, al tiempo que subraya que el pueblo venezolano ha resistido durante décadas “sin armas, sin alimentos y sin apoyo”, mientras millones de ciudadanos se veían forzados al exilio.
Liberación
De forma similar se pronunciaba Gustavo, venezolano afincado en España desde hace más de 25 años y residente en Burgos, quien reconoce que la primera reacción fue una mezcla de preocupación y esperanza. “Llevamos más de dos décadas esperando a que esto suceda”, explica, a la vez que admitió que en un primer momento temió por la situación de sus familiares que aún residen en Caracas, aunque se tranquilizó después de comunicarse con ellos.
Gustavo también resaltó que hoy existe una sensación de liberación entre la mayoría de los venezolanos que viven fuera del país. “La gran mayoría salió de Venezuela por falta de oportunidades o por miedo. Para muchos, esto se vive como una luz al final del túnel”, añadió, a la vez que subrayó que la tranquilidad no será plena “hasta que no se desmantele por completo el régimen”.
“Casi gritamos libertad”
Para María Marques, residente en León desde hace ochos años, ahora toca esperar al desarrollo de los acontecimientos, aunque no ocultó que se vislumbra un horizonte más optimista que el que le hizo abandonar su tierra y que ha llevado a casi nueve millones de compatriotas a salir de Venezuela. “Vamos agarrando la calma, estamos en espera, con la sensación de que casi gritamos libertad, la que ansiamos desde hace 26 años, cuando se vio el camino que llevaba Venezuela.
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