La sorpresa de los salmantinos agraciados con el Gordo: 300 euros de comisión al banco por cobrar el premio

Los agraciados con las participaciones de la Escuela de Judo Seiza en Salamanca llevan intentando cobrar el premio que les corresponde desde hace más de 15 días, pero hasta este miércoles no pudieron lograr su objetivo. Sin embargo, se encontraron con la sorpresa de que Caixabank les cobraba unas comisiones que, para ellos, son desorbitadas.

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El pasado 22 de diciembre, la suerte sonreía a Salamanca. Por primera tocaba el premio gordo de la Lotería de Navidad en la ciudad charra de manera masiva, con más de 100 millones de euros repartidos por la Administración situada en el Carrefour. Un ‘Gordo’, además, que estaba muy repartido ya que prácticamente más de tres cuartas partes se vendieron a través de participaciones de la Escuela de Judo Seiza.

Sin embargo, lo que fue una alegría inmensa inmediata tras escuchar su número en el sorteo acompañado de la cifra de 400.000 euros se ha tornado en desesperación para la mayoría de agraciados con las participaciones. Y es que, casi tres semanas después, todavía no han podido cobrar su premio.

Según explica uno de estos afectados a SALAMANCA24HORAS, que prefiere permanecer en el anonimato hasta que, al menos, cobre el premio, todavía no ha podido recibir el dinero por problemas de Caixabank. “En la Escuela Seiza nos indicaron que teníamos que ir a la sucursal de la calle Pontevedra a cobrar la participación”, recuerda. Además, les pidieron que esperaran unos días hasta que ese premio pudiera hacerse efectivo, ya que no eran pocos los que el día 23 fueron a recibir su dinero.

Los días fueron pasando, pero la autorización para el pago seguía sin llegar. “Sé que tiene un trámite, pero desde el día 22, tuvieron tiempo de sobra. Y, además, yo como otros tantos queríamos tener nuestro dinero”, relata. En la sucursal “te cogían el nombre y el apellido y te decían que ya te llamarían, pero si no ibas a preguntar allí, no tenías noticias suyas”, lamenta.

En la oficina de Caixabank argumentaban que les faltaba la autorización de la oficina central, según cuenta este afectado, que se personó allí un total de cinco veces hasta que el pasado martes, 7 de enero, le emplazaron para el día siguiente como fecha en la que, por fin, podrían cobrar, satisfaciendo así las demandas de tanta gente que había vertido sus quejas.

Pero la sorpresa se la encontró cuando fue este pasado 8 de enero a cobrar. “En mano no me lo pude llevar, y me cobraban 300 euros por hacerme una transferencia a otra cuenta, 60 euros por dármelo en un cheque y 12 euros por abrir una cuenta”, detalla. “Me han dicho que me lo darán en mano en cuanto pueda, pero las gestiones que están haciendo dejan mucho que desear”, prosigue este afectado, que muestra enérgicamente su descontento con la gestión del banco a la hora de dar un dinero que no les pertenece.

“Sé que tienen el dinero desde el jueves, pero no ha sido hasta una semana después cuando han empezado los pagos. Y, además, te cobran comisiones en cuanto pueden”, argumenta. Su queja, de hecho, no ha sido la única, ya que a la hora que fue él a la sucursal (poco antes de las 14 horas de la tarde) había una inmensa cola para cobrar. “Había hasta un hombre que llevaba desde las 9 horas de la mañana y todavía estaba esperando”.

“Apuntan tu nombre, sin apellidos, en un pósit, y te dicen que llamarán, pero no lo hacen”

El afectado cuenta a SALAMANCA24HORAS que este miércoles volvieron a cogerle los datos, al igual que hicieron en Caixabank las otras cinco veces que fue. “Te piden el nombre; yo les di nombre y apellidos, pero sólo apuntaron mi nombre, sin apellidos, y mi teléfono. Lo apuntaron en un pósit y lo metieron en un cajón, sin preguntarme dónde vivo ni nada más. Te dicen que te llamarán, pero no lo hacen ni te dicen cuándo”, indica este salmantino que lo único que quiere es cobrar un dinero que le pertenece legítimamente.

“Tampoco te preguntan cuántas papeletas tienes ni cuánto dinero te ha tocado. Y el dinero es mío y, de momento, no lo puedo coger”, afirma, reiterando que el dinero que le pretendían cobrar por comisiones “es una burrada”.

Unas comisiones que no sabe si tendrá que abonar cuando recoja su dinero en mano, aunque espera que no, ya que es la obligación del banco pagar estos premios. Además, sabe que mucha gente, harta de la espera o porque necesita el dinero, está pagando alguno de esos intereses, y lamenta que sea así.

Sea como fuere, lo único que tiene claro este vecino de Salamanca es que han pasado 18 días desde que uno de los niños de San Ildefonso cantó el 26.590, número que él portaba en una participación de la Escuela de Judo Seiza. La alegría que le invadió en aquel momento ha dejado paso a una impotencia y desesperación que espera que se solucione lo antes posible y que, finalmente, pueda cobrar el dinero con el que la Lotería de Navidad y la suerte le agraciaron.

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