Por enésima vez, la asamblea de socios del Zamora Club de Fútbol levantó una escasa expectación. Apenas ciento veinte socios, muchos de ellos colaboradores del club en diferentes facetas, quisieron estar presentes para conocer de primera mano las explicaciones y propuestas de la junta directiva tras el fiasco de la temporada pasada y el inicio de la presente campaña con un evidente cambio de modelo. Pero esas explicaciones y soluciones no aparecieron, y en su lugar se generaron muchos más interrogantes.

En términos prácticos, y teniendo en cuenta lo que más interesaba al socio, los dos temas capitales que se trataban en la asamblea acabaron sin convencer a nadie. En cuanto a la deuda, la junta directiva explicó que la entidad acabó la temporada 15-16 debiendo 341.000 euros. Una cantidad que es 33.000 euros más alta que los 308.000 euros de deuda que se declararon al final de la campaña 14-15. Bien es cierto que esa deuda a 15 de septiembre de 2016 se ha visto rebajada a 291.000 euros, pero no se trata de un dato relevante teniendo en cuenta que se han utilizado ingresos de esta nueva temporada en pagar algunos ‘agujeros’ urgentes de otras campañas.

En cuanto al segundo punto importante de la asamblea, el de abandonar el Ruta de la Plata, la situación quedó como estaba, o peor. Ni el club ni los socios quieren abandonar el estadio, aunque es cierto que su gestión genera unos gastos de 97.000 euros a la entidad. Una solución, según explicó la directiva, podría ser la de abandonar las instalaciones y pedir al Ayuntamiento su alquiler en los días de partido o entrenamientos, como hacen otros clubes de la capital con las instalaciones municipales. Pero esa situación tampoco convencía a unos ni a otros porque supondría, irremediablemente, el despido de todos o casi todos los trabajadores que tiene a día de hoy la entidad.

Por eso, y después debates estériles, el debate sobre dejar o no el Ruta de la Plata no condujo a nada. “El club está sobredimensionado para los tiempos que corren en los últimos años. Los gastos que en tiempos de bonanza sí se podían soportar, ahora resultan imposibles de asumir”, decía el Tesorero del Zamora CF ante el asentimiento de gran parte del salón.

También reseñable es el presupuesto para la nueva temporada. Un presupuesto que asciende hasta los 431.000 euros y que fue aprobado por mayoría. Hay que tener en cuenta que la temporada pasada se presupuestaron 400.000 euros y al final se gastaron 616.000 euros entre pagos de esa campaña y las anteriores.

Esta vez, el turno de ruegos y preguntas no se dejó para el final como en asambleas anteriores, sino que los debates se fueron generando a medida que se exponían los datos. Debates todos ellos que llevaban casi constantemente a reproches personales y que condujeron a la asamblea hasta un final agónico. Un final protagonizado por Luis Pablo Flórez, otrora parte del organigrama del club en varias facetas, que voceaba en el salón de actos mientras la gente se retiraba: “Ha sido una asamblea de vergüenza. Nos vamos para casa como vinimos porque todo esto no ha valido para nada. Hay que convocar una nueva asamblea para hablar las cosas como Dios manda porque el club se muere”.

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