Carlos Ramos le devuelve la sonrisa al Zamora CF

El capitán anotó de penalti para que los rojiblancos sumaran tres puntos vitales frente al CD Calahorra

Los jugadores del Zamora celebran el tanto de la victoria
Los jugadores del Zamora celebran el tanto de la victoria

No fue el duelo liguero en el que mejor juego desplegara el Zamora. Tampoco el que más ocasiones creara. Pero fue la primera victoria en el Ruta de la Plata de toda la temporada. Un Zamora más práctico que de costumbre fue capaz de sumar tres importantes puntos ante el Calahorra y colocarse a dos puntos de los puestos de permanencia. Es evidente que con lo demostrado este domingo la escuadra rojiblanca tendrá complicado salir del pozo, pero para romper una dinámica negativa es necesario primero ganar y luego, si se puede, ir mejorando en el juego.

Porque el Zamora necesita los puntos como el comer. Eso lo sabía la grada y también lo sabía el vestuario, David Movilla el primero. Es por ello que el equipo rojiblanco fue más práctico que nunca, llegando poco a la portería rival, teniendo problemas en la medular para controlar el juego, pero algo más serio que en duelos anteriores en defensa, dejando al rival en apenas una ocasión clara de gol, que desbarató Villanueva en los primeros instantes del choque.

Una defensa que además se presentaba con dos cambios, ya que Movilla le daba la titularidad en los costados a Garay y a Espejo en detrimento de Parra y Rojo. Ambos ofrecieron un rendimiento muy bueno, y junto a Piña y Cordero, que no cometieron ni un solo fallo grosero, completaron uno de los encuentros más serios en retaguardia.

Salió el Zamora fuerte, como de costumbre, con un zapatazo de Diego Hernández que sacó el portero a córner. Pero a los cinco minutos el Calahorra empezó ya a mandar, a tener más posesión y ganar la batalla por el control. Si bien es cierto que no se anotaron muchas ocasiones claras, apenas un cabezazo clarísimo que sacó de la escuadra Villanueva, gracias en parte a la seguridad defensiva, las sensaciones eran que los riojanos llegaban con mucha soltura al balcón del área.

Pasaban los minutos, el Zamora aguantaba el arreón visitante y poco a poco la balanza se iba equilibrando. Todo apuntaba a un empate a cero al descanso, pero el colegiado vio una mano clara del defensor del Calahorra en la última acción del primer acto y Carlos Ramos convertía el penalti. Diego Hernández pedía tirarlo, pero Carlos Ramos tiró de galones, asumió la responsabilidad y anotó el 1-0. Disparo seco, a la cepa del poste, imparable.

Con ese 1-0 arrancaba el segundo acto y fue ahí, durante casi veinte minutos, cuando se vio a la versión más sólida del Zamora, controlando el juego, dejando inédito al rival en la ofensiva y rondando el segundo, aunque sin llegar a tener ocasiones claras de gol. Pero al paso del ecuador del partido, las piernas empezaron a temblar en un Zamora que dio un paso atrás para defender el resultado.

El carrusel de cambios empezaban a producirse y el Calahorra ganaba metros. Eso sí, Villanueva no tuvo que hacer ninguna parada de mérito en un tramo final en el que los rojiblancos también tiraron de veteranía para cortar el partido en cada acción, como tantas otras veces ha sufrido el equipo rojiblanco esta temporada. Además, Adri Herrera hacía el segundo en una contra, pero el colegiado lo anulaba por fuera de juego.

Al final, una victoria por 1-0, en un choque en el que el Zamora fue práctico para ganar e intentar salir de la espiral negativa en la que está inmerso.

 

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