El hasta ahora entrenador del Zamora CF, Juan Sabas, ha puesto fin a su etapa al frente del conjunto rojiblanco tras su destitución. El técnico madrileño ha querido despedirse del club, de la afición y de la ciudad con una emotiva carta publicada este miércoles, en la que ha expresado su gratitud y el cariño que se lleva de su paso por Zamora.
“Hoy me toca despedirme, y no es fácil”, comienza el mensaje del entrenador, que reconoce que cuando llegó a la ciudad “no la conocía”, pero que ahora se marcha “con una huella profunda” y “siendo un zamorano más”. En su escrito, Sabas rememora sus paseos por Santa Clara, el Troncoso o el casco antiguo, así como sus reflexiones antes de los partidos junto a la Catedral y el Castillo: “Mi ritual”, confiesa.
El técnico, que llegó al banquillo rojiblanco con la ilusión de impulsar al equipo, asegura marcharse “agradecido y con la conciencia tranquila”, convencido de que “el Zamora CF seguirá creciendo”. Además, ha tenido palabras de reconocimiento para todas las personas que han formado parte de su día a día: “Gracias al club por la confianza, a los jugadores por su entrega y compromiso, y a mis satélites Sabitas, Rubén y Javi Melchor por ayudarme cada día a ser mejor”.
Sabas también ha querido agradecer al personal del club —“Gabino, María, Verdú, José, Mileto, Celia, Ana, Rubén, Miguel, David Vizcaíno y tantos otros”— su trabajo incansable, así como a su propia familia “por sufrir en silencio y apoyar desde el amor”.
Por último, el entrenador dedicó unas emotivas palabras a la afición rojiblanca: “Gracias por el aliento en las buenas y en las malas, por llenar el Ruta con ilusión y por recordarnos cada jornada que defender este escudo es un orgullo”.
Concluye su carta asegurando que se marcha “en paz”, satisfecho por haber trabajado “incansablemente hasta el último día” y con la certeza de que el club continuará su camino con fuerza: “Aquí, más allá del resultado, lo que de verdad cuenta es el corazón de los que hacen del Zamora CF una realidad”.




