Hace ya unas semanas que el Balonmano Zamora MMT Seguros rompió su techo y se encuentra inmerso en un terreno inexplorado que de momento está sabiendo afrontar con más virtud que desacierto. El conjunto zamorano está viviendo uno de los mejores momentos de su historia y prueba de ello es el crecimiento en la masa social, en la amplitud de recursos tácticos que maneja y en una situación clasificatoria que supone ser la mejor, como es evidente, desde que se crease el club. Todo acompaña en un momento de la temporada en el que la escuadra de García Valiente parece estar un punto por encima de la mayoría de los equipos de la liga: en lo físico y en lo táctico.

Pero lo bueno o lo malo del deporte es que cada siete días hay una reválida obligada de pasar para corroborar el buen estado de forma o para poner a prueba la frágil memoria que suele tener el mundo del deporte. Lo realizado hasta ahora por el Balonmano Zamora es homérico y pese a que la llegada de una derrota es cuestión de tiempo, la aparición de esa pérdida no enturbiará la marcha triunfal de los de García Valiente. “Si llega una derrota estaremos preparados para encajarla. La asumiremos. Estamos acostumbrados a comer barro y por eso no perdemos la cabeza cuando vienen bien dadas”. Esta frase del técnico zamorano ilustra a la perfección la situación que vive el Balonmano Zamora en la actualidad.

Pero pese a que la plantilla es consciente que a medida que pasan las jornadas la probabilidad de caer derrotados es evidentemente más amplia, esperan que eso se produzca lo más tarde posible. Por ello, la única mentalidad para este fin de semana es la de ganar en Chapela.  Una cancha siempre complicada y en la que se han librado batallas en donde ambas escuadras peleaban por el mismo objetivo. Ambos clubes han crecido casi de la mano y esa rivalidad bien entendida es la que hace bonito el deporte.

El MMT Seguros tiene la opción de dar un paso de gigante para disputar la fase de ascenso a la Liga Asobal si es capaz de ganar este sábado a partir de las 20.00 horas a un equipo que pelea por salir de la zozobra y el miedo que siempre generan las posiciones de descenso. Es precisamente esa presión la que debe aprovechar el Balonmano Zamora para transformar los errores de Chapela en vertiginosos latigazos que se vayan traduciendo en una sangría de goles que acaben con la resistencia gallega.

Tienes que iniciar sesión para ver los comentarios

Lo más leído