Óscar Cano: "No es el momento de ser un equipo que se separe mucho a la hora de presionar"
El entrenador del Zamora CF confirma la recuperación de Jaime Sancho para el partido de este domingo
REUNIÓN CAPITANES. No es algo que no hayamos hecho en los momentos en los que la cosa ha ido bien. A mí me gusta mucho escuchar a la gente del vestuario, que al final es la que siente y la que padece realmente, porque son los que juegan, los que toman las decisiones dentro del campo para saber cuál es su sentir, qué opinan.
Soy un entrenador en ese sentido que está siempre pendiente y atento a lo que puedan emitir, tanto verbal como no verbalmente, los jugadores. Y hay una situación mala, no podemos escondernos. El equipo no está dando la imagen y sobre todo las sensaciones, más allá de que eso se traduzca en no sumar lo suficiente y tenemos que estar para eso. Es decir, nosotros no solo estamos para los buenos momentos, hablo de mí también. Principalmente porque ser entrenador o ser jugador o pertenecer al mundo del fútbol, la gente que nos dedicamos a algo tan ingrato como el deporte de alta competición, pues eso.
Es decir, los buenos y los malos resultados que vamos metiendo en estados de ánimo y en historias, pues son muy distintas cuando gana o cuando pierde y hay que atender a todos esos momentos y saber soportarlos, tener la tranquilidad suficiente, hacer un análisis mucho más profundo del que se puede hacer habitualmente.
Hay que ir un poco más allá, escucharlos a ellos y bueno, en ese sentido yo creo que tenemos una plantilla y sobre todo unos capitanes o la gente del núcleo fuerte del vestuario por experiencia hablo, pues gente muy responsable, gente que también ha vivido muchas situaciones y circunstancias parecidas a la que estamos viviendo en estos momentos y para eso nos pagan. Para tratar de buscar y de encontrar las soluciones pertinentes para volver al redil.
SEMANA. Llega un momento en que todo el mundo nos vemos en un escenario que no queremos vernos y sobre todo porque es un escenario muy novedoso, yo hablo desde mi presencia aquí. Que eran todo halagos, elogios, esos disfraces, que nos suele poner la gente, ahora tienes disfraz de ganador, no hace mucho, porque no hace mucho que si el efecto es Óscar Cano, ahora es el defecto Óscar Cano.
Tenemos que saber convivir con eso, tengo no sé si la fortuna o la desgracia de tener ya mucha experiencia y he vivido situaciones muy similares a estas muchísimas veces y ojalá la siga viviendo, será que estamos entrenando. Y la respuesta de la gente suele ser esa, sobre todo de la buena gente, y nuestro escenario está lleno de buena gente, de gente que quiere, de gente que ansía volver a esa senda, que no hace mucho nos ponía en los lugares de privilegio y nos hacía sentir que pertenecíamos a esos lugares de privilegio y, bueno, en ese sentido, pues la verdad que siempre dan un extra.
Pero hay que tener cuidado también con ese extra, es decir, que no nos lleve a la precipitación, hay que saber medirlo bien y saber analizarlo. Porque la gente está como paralizada en el campo, hablaba con los centrocampistas ayer mismo después de la sesión de entrenamiento con algunos de ellos me quedaba sentado en el césped y debatimos durante una hora casi, antes de irnos a comer. Y ellos decían que no sabían qué estaba pasando.
Porque hay gente fiable en el pase, si algo tienen Markel, Carlos, Mario, Marcelo es que son fiables en el pase y lo han demostrado, porque si no lo hubiesen demostrado y uno cree que son capaces, pues alguien me podría decir, ya, pero es que no lo han demostrado. ¿Tú crees que son capaces, no? Es que precisamente antes de ayer vimos un vídeo en el que hacíamos una comparativa, de cómo circulaba la pelota hace una semana y de cómo circula ahora y no se parecen en nada. Dos equipos totalmente distintos. El exceso de ganas a veces también te puede penalizar y lo que hay que hacer es respirar, estar tranquilos, saber pasar esta marea, este mal momento.
Y nosotros tenemos que aportar tranquilidad, sin dejar de exigir.
Hemos detectado en el análisis de los últimos partidos y concretamente en el último, desesperación, es decir, porque esto te va metiendo en un bucle, tú pierdes, tienes un error forzado, pierdes un balón o da un pase y se lo das al contrario y tu respuesta, porque ese vestuario está lleno de gente buena y de gente responsable, es tratar de ir a recuperar ese balón que acabas de perder. Claro, vas como individuo, no vas como equipo, vas tú solo y eso hace, pues, que también defiendas peor.
Ya lo decía Cruyff, lo que te pasa es que desordenas el uso de la pelota, si tú la secuencia de pases ordenada, al final te quedas bien puesto, cuando pierdes la pelota está en lugares desde los cuales puedes defender de mejor manera y claro, pero si la usas mal la pelota, da un mal pase y todo se desordena y parece que estás defendiendo peor, porque estás defendiendo peor, que ya no atacas, que ya te desesperas, ya son esfuerzos, porque por suerte o por desgracia también tenemos elementos que miden los esfuerzos de los jugadores y sabéis que juegan con un GPS en su espalda que monitoriza todo lo que son los esfuerzos de la gente y son esfuerzos en muchos casos muy superiores a aquello que pueda decir la gente relacionada con falta de actitud, que al revés, es totalmente al contrario, es decir, es que igual estamos corriendo de más, es decir, yo creo que lo que necesitamos es ordenarlos.
Toda la semana ha ido en ese sentido y gestionar bien todo ese plus de ganas que tiene ahora la gente, no vayamos a que nos meta en estados de mayor precipitación, hay que estar tranquilos porque esto es fútbol y hay que saber gestionarlo de la mejor manera posible y la única gestión que tiene esto es eso, es decir, concienciarlos de que son capaces de hacer, porque lo han hecho y no hacen mucho, cosas extraordinarias y volver a esos estados de tranquilidad, entre comillas, que nos permitan hacer o volver a hacer esas cosas extraordinarias.
ÁNIMOS. Este deporte son estados de ánimo muchas veces, evidentemente tú tienes que tener unas capacidades porque por mucho que me anime o me desanime yo, no puedo ser pivote en la NBA, es decir, tienes que tener unas capacidades para jugar al fútbol y a partir de tenerlas, y este equipo posee muchos jugadores que las tienen, y además es un equipo con mucha variabilidad en ese sentido, pues evidentemente tienes que tener para manifestarlas, para activarlas y poder manifestarlas, tienes que tener los niveles de estrés en su justo punto y los niveles de confianza, pues tenerlos también donde toca. Y ahí es donde hay que, el estado de ánimo muchas veces lo buscamos fuera del fútbol somos muy dados a buscar fuera del ámbito futbolístico, a personas, a profesionales a libros, a cualquier tipo de herramienta que nos pueda ayudar a estar mejor a nivel mental, y eso se consigue en el entrenamiento, ¿por qué? Porque si estamos circulando mal la pelota, haciendo que la pelota no circule en tiempo y forma como debe circular, eso solo se puede conseguir en el entrenamiento, no lo va a conseguir nadie dándote una charla ni ningún libro, ni ningún pódcast de estos, ni nadie, es decir, no te puede ayudar nadie. Solo te puedes ayudar tú y la ayuda está en el contexto futbolístico, porque por mucho que buscas fuera, si ahora te meten al campo a pasar la pelota y no eres capaz de volver a pasarla como la pasabas antes, entonces debemos buscar esos estados de ánimo a partir del fútbol, de lo que propongamos nosotros como entrenadores, es decir, vamos a intentar defender o cambiar algunas cosas de defensa que no estemos tan expuestos, porque a lo mejor no es el momento de ser un equipo que se separe mucho a la hora de poder presionar.
Vamos a tratar de hacer cosas más sencillas que no más simples, no podemos caer tampoco en errores simplistas, es decir, no vamos a darle un puntapié a la pelota, nos quitamos el problema de encima, porque eso nos va a separar más, nos va a angustiar más, y nos va a meter en ese estado que nadie queremos, de estar siempre haciendo cosas para las que este equipo igual no está tan preparado como para hacer aquellas que ha hecho hasta el momento, pero bueno, pequeños matices que le hagan estar más seguros.
Hay que saber convivir dentro de los mejores, no perseguir a los mejores, sino saber convivir con esa gente que está entre los mejores, porque tú ya estabas entre los mejores, y a lo mejor pues eso nos ha costado un poco más, el por qué, pues no lo sé, si lo supiera pues diría, oye pues diría lo que supongo que es, que no tiene por qué ser cierto, del mismo modo que cuando ganábamos decía no, yo creo que ganamos porque los de atrás en esto, los del medio campo, eso es lo que yo creo, y lo que creemos es, puede ser verdad o no puede ser verdad, entonces claro, es una situación muy difícil porque es cierto que hay muchos jugadores que están por debajo del nivel, que han mostrado durante mucho tiempo, y sin embargo ver los entrenamientos y dices, joder, si es que no han parado estas criaturas, de darlo todo, de obedecer, por llamarlo de alguna manera, de entrenar a tope, entonces claro, que es lo que está pasando, porque hay otros equipos que es fácil, hay una causa-efecto, hemos bajado los brazos, ya no se entrena igual, ya no tal, entonces el efecto es que ya no se juega igual, en esos ejemplos está muy claro cuál es la causa, pero claro, aquí es que siguen igual, conviven de la misma manera, entrenan como toros y encima hay un plus de esfuerzo porque ellos son un grupo muy responsable, ¿qué está pasando?, pues al final tenemos que irnos a esa frase tan poco concreta y tan concreta, porque tiene las dos caras, es una moneda con dos caras, que esto es fútbol, estamos compitiendo y muchas veces no sabes por qué ganas tanto y muchas veces no sabes por qué pierdes tanto, por tanto hay que seguir trabajando hasta encontrar ese momento que nos devuelva a los estados de felicidad que merece ese vestuario.
BAJAS. Dani Merchán por sanción y Farrel. Recuperamos a Jaime Sancho, por el trabajo extraordinario de los fisios y el del jugador que han acortado el tiempo y ya ha entrenado esta semana con el grupo.
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