El Zamora CF remonta, pero pierde dos puntos sobre la bocina lastrado por el balón parado
Los de Óscar Cano remontaron un 2-0 con Carbonell y Kike Márquez en un nivel estelar, pero el balón parado permitió a los vigueses hacer el empate en el minuto 100
El Zamora CF saltaba este viernes al césped del Estadio Abanca Balaídos para medirse al filial del Real Club Celta de Vigo para volver a la senda del triunfo tras dos pinchazos consecutivos. Los de Óscar Cano, conscientes de la importancia de esta victoria, habrían de salir al césped con la máxima intensidad y concentración para imponer su voluntad sobre el tapete desde los primeros compases del partido.
Tras el emotivo minuto de silencio respetado por ambos equipos, cuerpos técnicos y aficionados, el cuero echaba a rodar, y el primer disparo rojiblanco no se hizo esperar para hacer intervenir a Coke Carrillo. Los ataques del Celta Fortuna tampoco tardaron en aparecer. Tanto es así, que no se habían cumplido ni cinco minutos cuando los vigueses reclamaron penalti por un acción de Athuman sobre el atacante celeste. Finalmente y tras revisión de VAR, el colegiado no consideró nada punible.
Apenas diez minutos después, el colegiado del encuentro fue requerido de nuevo en el monitor, esta vez por comanda del banquillo rojiblanco, desde donde se pedía un posible penalti por un presunto agarrón. No obstante, de nuevo, el trencilla nada decretó y la pelota siguió rodando con normalidad.
No tuvo dudas el árbitro del encuentro a los 22 minutos de juego en un lance en el que Angelito era derribado dentro del área por Luismi Luengo. El colegiado, cerca de la acción, decretó una pena máxima que sería posteriormente ratificada tras la revisión del videoarbitraje. Ello, además, acarrearía que el Zamora CF se quedara sin sus dos revisiones con más de una hora de juego por delante. Sería Pablo Meixús quien se erigiría como lanzador del penalti y, con un derechazo raso y centrado, engañó a Fermín Sobrón para hacer el 1-0.
Tras unos minutos sobre la lona, el Zamora CF lograba reubicarse sobre el césped del feudo celeste, si bien no conseguía inquietar demasiado la portería de Coke Carillo en busca de la igualada. No obstante, el Zamora CF coqueteaba con un segundo penalti en contra, de nuevo con una acción con Angelito como protagonista, que era derribado por Jaime Sancho en el límite del área, aunque la infracción se produjo fuera de la zona de castigo.
Ya en el descuento de la primera mitad llegaría la actuación milagrosa de rigor de cada partido de Fermín Sobrón. El cancerbero riojano mantenía vivo a su equipo haciéndose gigante para repeler un derechazo de Óscar Marcos, quien se encontraba un balón franco casi en el punto de penalti en una nueva desconexión y falta de contundencia de la zaga rojiblanca.
Todo se ponía especialmente cuesta arriba para los rojiblancos, una vez más, por una falta de contundencia del Zamora CF a balón parado. Un córner botado desde el costado derecho dejaba un balón muerto en la frontal del área pequeña y Anxo Rodríguez se erigía como el más listo de la clase para colocar el pie derecho y mandar el balón al fondo de la red para hacer el 2-0 y poner un panorama muy poco halagüeño para los rojiblancos.
No obstante, el Zamora CF tenía algo más que decir antes del entreacto. Un balón largo llovido en el costado derecho del área celeste era impulsado por Kike Márquez hacia el área para que Carbonell castigara la desatención viguesa para hacer el 2-1 con un potente derechazo.
Tras el paso por vestuarios, el Zamora CF salía mejor plantado en el terreno de juego, consciente de que ahora el tiempo jugaba en su contra. Los de Ósccar Cano se habían hecho dueños de la pelota y ello cristalizó en un jugadón para hacer el empate. Kike Márquez hacía fantasía con la espuela para dejar solo a Carbonell frente a Coke Carrillo y que pusiera el 2-2 en el marcador.
Casi con 70 minutos cumplidos en el marcador, Miki Codina se imponía en la porfía por un balón en el costado izquierdo, haciendo gala del sempiterno pundonor de quien se enfunda en la rojiblanca, llegando a línea de fondo y colocar un balón raso en el corazón del área pequeña para que Kike Márquez, con el exterior de su bota derecha, pusiera el 2-3 y culminara la remontada zamorana en Balaídos.
Óscar Cano, a falta de diez minutos para el término del encuentro y, como se dice, 'por si los dípteros', buscaría un cuarto gol para certificar la victoria con una ventaja de dos tantos sobre el filial vigués. Para ello daba descanso a un extenuado Carbonell y daba entrada a un Mario Losada que volvía a vestirse la rojiblanca tras su llegada en el mercado de invierno.
Una entrada a destiempo de Merchán en la frontal del área local generaba una reacción de Óscar Marcos, quien empujaba al infractor con una fuerza suficiente para que el colegiado, culminando una atareada tarde, decretara su expulsión por roja directa e hiciera a los celestes terminar el encuentro con diez jugadores. Los rojiblancos, ya con ventaja y superioridad numérica, trataba de dormir los últimos minutos del encuentro con posesiones largas.
Cuando el Zamora CF ya se veía con tres puntos en el zurrón, el Celta Fortuna, ya jugando a tumba abierta, gozaba de un córner para el que subía hasta Coke Carrillo. Con la defensa rojiblanca volcada en evitar el remate del cancerbero, Álvaro Marín quedaba libre de marca y recibía el córner para poner un derechazo a la escuadra de Fermín y hacer el 3-3 sobre la bocina. Así pues, reparto de puntos en Balaídos que sabe a poco a ambos equipos.
También te puede interesar
Lo último