Aker el diablo del akelarre deambula por las calles de Zamora. Desde Santa Clara hasta la Plaza de la Constitución. Él y su séquito de percusionistas recorren las calles con un espectáculo de música en directo, pirotecnia y grandes efectos especiales.

Con una mano en un tambor y la otra en la provocación, Deabru Beltzak hizo vibrar a Zamora con pirotecnia y tambores que llevaron el ritmo por la ciudad. El fuego primitivo y los ritmos diabólicos entretuvieron al público zamorano en una fiesta simbólica y original.


Tienes que iniciar sesión para ver los comentarios

Destacados
Lo más leído