Drama y dolor en las carreteras de Zamora: 14 muertos en trece accidentes

Así ha sido cada una de las tragedias que han empañado de luto las vías zamoranas

Verónica Muriel
11 ene 2026 - 07:30
Imagen de un accidente en la N-122 en 2025. Archivo
Imagen de un accidente en la N-122 en 2025. Archivo

Las carreteras de Zamora volvieron a ser escenario de tragedia y dolor en 2025 y, aunque el balance anual de siniestros mortales y fallecidos en accidentes de tráfico es positivo respecto al año anterior (que fue especialmente trágico), la balanza cae sobre el lado más dramático y entristecedor: hasta 14 personas han perdido la vida en 13 fatídicos accidentes en las vías interurbanas de la provincia en los últimos meses.

Si comparamos los accidentes mortales y los fallecidos en vías interurbanas en el mismo periodo del año anterior las cifras son positivas dentro del drama que igualmente suponen las mismas, y es que en 2024 se produjeron en la provincia 19 siniestros mortales que acabaron con la vida de 21 personas.

Respecto a este 2025 llama la atención que los tres primeros meses del año concluyeron sin fallecidos en accidente de tráfico en las vías interurbanas de Zamora, si bien esa ansiada cifra conseguida cambiaría y volvería a empañar las carreteras de luto en los meses de abril, junio, julio, agosto, octubre y noviembre, en los que se han englobado la totalidad de los accidentes, siendo julio, agosto y octubre los meses que han concentrado mayor número de tragedias en la provincia con tres fallecidos en cada uno de ellos.

Los accidentes mortales de este año en Zamora, uno por uno

Precisamente el 1 de abril se rompía la buena racha en las carreteras de la provincia y se producía el primer accidente mortal del año. Una mujer de unos 71 años sufría un vuelco en el turismo en el que viajaba en la N-525 en el término municipal de Santa Cristina de la Polvorosa y no se podía hacer nada por salvar su vida.

Ni 24 horas habían pasado de este trágico suceso cuando se producía la segunda víctima mortal en las carreteras de Zamora, en esta ocasión con la muerte de un varón de 69 años tras el vuelco de un tractor, en el que quedó atrapado, en la ZA-L-2692, en la entrada de la localidad de Limianos de Sanabria. Poco después se conocería que el fallecido era Pedro Fernández, delegado comarcal de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) en la comarca zamorana de Sanabria.

Tras más de dos meses de tranquilidad, el 10 de junio la tristeza regresaba a las vías zamoranas y era un hombre de unos 50 años, conductor de un camión, el que perdía la vida tras salirse de la vía con su vehículo y volcar en el tramo que enlaza la salida de la autovía A-66, en el kilómetro 277 sentido norte, con la autovía ZA-12, en Monfarracinos.

Ocho días después la provincia lamentaba otra trágica muerte. Un joven de 18 años vecino de Quiruelas de Vidriales perdía la vida tras un accidente entre un camión y la moto en la que viajaba en el kilómetro 14 de la N-525.

Llegaba el mes de julio, que no daba tregua y volvía a poner sobre la mesa lo efímera que es la vida, dejando tres muertos en dos accidentes. En el primero de ellos, el 3 de julio, dos jóvenes de 26 y 28 años perdían la vida en un accidente ocurrido a la altura del kilómetro 65 de la A-52, en el término municipal de Cernadilla. Horas después se conocía que los fallecidos eran el portugués Diogo Jota, jugador del Liverpool FC, y su hermano André, jugador del Peñafiel, un hecho que estremecía a la provincia y al ámbito del deporte a nivel mundial.

Unos días después, el 22 de julio, la colisión frontal de dos vehículos en la ZA-P-2106 entre Toro y San Román de Hornija se saldaba con la muerte de un varón de 62 años que falleció en el acto a consecuencia del impacto.

Otros tres accidentes con terribles consecuencias tuvieron lugar en el mes de agosto. El 2 de agosto, un varón fallecía en el término municipal de Villaralbo después de que el coche en el que viajaba colisionase contra un árbol y como consecuencia de este hecho el vehículo comenzase a arder. Pese a la rápida intervención de los servicios de emergencia, solo pudieron certificar el fallecimiento del hombre.

Poco después, el 8 de agosto, una mujer de 72 años perdía la vida en un accidente ocurrido en la fatídica N-122, a la altura de El Campillo, tras una colisión entre dos turismos, un camión y una furgoneta.

Y el 29 de agosto un motorista de 55 años perdía la vida en la CL-605 en el alfoz de la capital, poco antes de la rotonda elevada pasada la gasolinera de Moraoil. En este siniestro se veían implicados otra moto y una ambulancia, aunque horas después se conocía que había otro vehículo implicado que había atropellado al motorista y se había dado a la fuga.

De nuevo, tras otro mes de fortuna sin decesos en las carreteras, octubre volvía a teñir de luto las vías zamoranas.

En concreto, el 1 de octubre una mujer de 50 años perdía la vida en la A-66 en Cubillos tras una colisión por alcance entre dos turismos. En ese siniestro, además, otras tres personas que viajaban en el vehículo con la fallecida resultaban heridas, entre ellos dos niños de 5 y 7 años.

El 12 de octubre la tragedia volvía a golpear a la provincia cuando un varón se salía de la vía con el turismo en el que viajaba en el término municipal de Pereruela y el coche comenzaba a arder quedando totalmente calcinado, no pudiendo hacer nada por la vida del ocupante.

Tan solo cinco días después, el 17 de octubre, la N-122 volvía a ser el escenario de un terrible suceso. Una mujer de unos 30 años que viajaba en un turismo fallecía tras la colisión con un camión.

El último accidente mortal de 2025 se producía el 18 de noviembre en la CL-605 en el acceso a Fuentesaúco, donde un hombre de unos 60 años fallecía tras el accidente entre el coche en el que viajaba y una furgoneta, quedando el varón atrapado e inconsciente en el vehículo sin que finalmente se pudiera hacer nada por salvarle la vida.

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