El grito de unión de la Zamora calcinada: “Si no quieren hacer nada, que no lo hagan, pero que nos dejen hacerlo a nosotros”

Miles de personas desfilaron desde la Plaza de la Constitución hasta la Plaza de La Marina entre gritos y proclamas

Manifestación por los incendios forestales en la provincia de Zamora. FOTO DAVID BARRUECO (83)
Manifestación por los incendios forestales en la provincia de Zamora. FOTO DAVID BARRUECO (83)

La provincia de Zamora vive desde el pasado 15 de junio su peor pesadilla. Ferreras de abajo, Losacio y Vegalatrave son los nombres de los tres grandes incendios que han arrasado el 70% de las hectáreas quemadas en España en todo el 2022 y eso que aún, estamos en julio.

El cambio climático, el estado de los campos, la deficiencia de un operativo obsoleto o los pirómanos son los cuatro elementos que mantienen a los zamoranos en una especie de día de la marmota en el que prácticamente a diario un nuevo foco pone en alerta a todos aquellos que aún tienen en el campo su sustento y su vida.

Aún, porque la despoblación es el mal común que azota a la llamada España vaciada y que, sin duda, no encuentra esperanza en un paisaje cubierto por la ceniza.

Zamora, se ha levantado tras vivir sus peores incendios con una multitudinaria manifestación donde el espíritu de hartazgo contra la administración era el sentimiento común, pero con la certeza de que la unidad será la llave para levantar a una población maltratada y olvidada.

Entre un sinfín de proclamas y protestas, casi siempre enfocadas hacia el mismo punto, también hubo tiempo para recordar a los fallecidos y a los que se recuperan en hospitales.

‘’Daniel, protege a los de a pie que los sillones están bien protegidos’’ rezaba una pancarta en homenaje al brigadista fallecido en el incendio de Losacio en clara referencia a la negativa a dimitir del consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio la Junta de Castilla y León, Francisco Suárez-Quiñones.

Juan Antonio, un vecino de Tábara, gravemente afectado por los incendios no confía en las promesas de la Junta de las que dice que ‘’valen lo mismo que una moneda de tres euros, siempre mienten’’. Asimismo, sugiere Juan Antonio que ‘’si la Junta no quiere hacer nada, que no lo haga pero que al menos nos concedan permiso para hacerlo nosotros’’ en referencia a los permisos que se han denegado para limpiar el bosque como medida de prevención ya que, como afirma, ‘’los incendios no se apagan con agua, se apagan antes.’’

Mari Ángeles, desde Ferreras de Abajo a Zamora con la convicción de que se necesitan más bomberos y menos consejeros y sobretodo ‘’durante todo el año, formados y con condiciones acordes a lo que son, profesionales como la copa de un pino’’.

Y es que, el operativo antiincendios de la Junta de Castilla y León ha sido sin duda la gran proclama de los manifestantes. Ana, secretaria de la Asociación ‘La Culebra no se calla’, surgida tras el primer incendio, ha lamentado la incapacidad del Ejecutivo autonómico para adelantarse a ‘’situaciones tan previsibles una y otra vez’’.

Pero sin duda, la gente de los pueblos es la que realmente siente el territorio como propio y está dispuesta a sacrificarse por él. Por ello, desde la asociación reclaman ‘’que las decisiones no se tomen en despachos y se cuente con ellos ya que son los verdaderos guardianes del territorio’’.

Asimismo, reclaman a la Junta que, después de asumir las responsabilidades que tocan, se cree un operativo 100% de titularidad pública, que trabaje durante todo el año, cuente con un estatuto del bombero forestal y se declare la zona catastrófica para todos los municipios afectados.

Por último, exigen a las administraciones que no hagan negocio del drama del fuego y que no se especule con la burbuja de las empresas energéticas.


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