José Ángel Rivera de las Heras, el hombre que enseñó a Zamora a mirar su arte

Zamora despide este jueves a José Ángel Rivera de las Heras con una misa funeral en San Ildefonso

José Ángel Rivera de las Heras catalogando las obras de la Diócesis de Zamora
José Ángel Rivera de las Heras catalogando las obras de la Diócesis de Zamora | J. L. Leal

Zamora amaneció este jueves con la noticia todavía reciente y dolorosa del fallecimiento de José Ángel Rivera de las Heras, sacerdote diocesano, historiador del arte y una de las figuras más influyentes en la conservación y difusión del patrimonio cultural de la Iglesia zamorana en las últimas décadas. Rivera de las Heras murió ayer, a los 64 años, tras haber sido sometido recientemente a una intervención quirúrgica relacionada con un problema cardíaco.

Su funeral se celebrará esta tarde, a las 16.30 horas, en la iglesia arciprestal de San Ildefonso, en una ceremonia que se prevé multitudinaria y que reunirá a fieles, autoridades, representantes del ámbito cultural y académico, así como a numerosos ciudadanos que encontraron en él a un referente cercano, discreto y profundamente comprometido con Zamora.

Nacido en el barrio de San Frontis el 9 de marzo de 1960, José Ángel Rivera fue ordenado sacerdote el 7 de julio de 1990. Desde entonces desarrolló una trayectoria sacerdotal marcada por el equilibrio entre el ministerio pastoral, la docencia y una vocación firme por el estudio, la protección y la divulgación del patrimonio histórico-artístico de la diócesis.

Un perfil intelectual al servicio de la Iglesia y de Zamora

Su sólida formación académica fue una de las señas de identidad de su labor. Diplomado en Magisterio por la Escuela Universitaria de Zamora, licenciado en Estudios Eclesiásticos por la Universidad Pontificia de Salamanca y licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Salamanca, Rivera de las Heras supo aunar el rigor del investigador con una extraordinaria capacidad pedagógica y divulgadora.

En 1995 fue nombrado Delegado Diocesano de Patrimonio y Cultura, responsabilidad desde la que impulsó una nueva manera de entender el cuidado de los bienes eclesiásticos: no solo como objetos a conservar, sino como elementos vivos de identidad, fe y cultura. Un año más tarde asumió la dirección del Archivo Histórico Diocesano y de la Biblioteca Diocesana, dos pilares fundamentales para el conocimiento de la historia de Zamora y su Iglesia.

Desde 2012 fue director del Museo Diocesano de Zamora, cargo en el que dejó una impronta decisiva. Bajo su dirección, el museo se consolidó como un espacio dinámico, abierto a la ciudad y al visitante, con exposiciones cuidadosamente comisariadas que conectaban el arte sacro con la sensibilidad contemporánea. También fue Canónigo-Archivero y director del Museo Catedralicio, además de Deán-Presidente del Cabildo de la Catedral de Zamora entre 2015 y 2022, una etapa especialmente relevante en la proyección cultural del templo.

Pastor, profesor y gestor cultural

Más allá de los cargos, Rivera de las Heras fue un sacerdote cercano. Ejerció como educador en el Colegio Menor San Atilano, párroco y moderador in solidum de varias comunidades, profesor del Centro Teológico Diocesano San Ildefonso y capellán de las Carmelitas Misioneras Teresianas en la Casa Sacerdotal San José.

Su vocación docente se extendió también al ámbito universitario, como profesor del Máster de Gestión del Patrimonio de la Universidad de Salamanca, donde formó a generaciones de profesionales que hoy trabajan en museos, archivos y proyectos culturales en toda España. Fue, además, comisario y guionista de exposiciones, diseñador de museos religiosos y autor de numerosas publicaciones especializadas sobre arte cristiano.

Quienes trabajaron con él destacan su discreción, su capacidad de escucha y su forma serena de ejercer el liderazgo. Nunca buscó el protagonismo, pero su criterio era escuchado y respetado tanto dentro como fuera de la Iglesia.

Un legado que permanece

La Diócesis de Zamora expresó ayer públicamente su pesar y trasladó sus condolencias a la familia, a las comunidades parroquiales y a todas las personas que compartieron su ministerio. Su fallecimiento deja un vacío difícil de llenar en la vida cultural y patrimonial de la provincia.

José Ángel Rivera de las Heras entendió el patrimonio no como una herencia inmóvil, sino como un relato que debía ser cuidado, explicado y transmitido. Hoy, Zamora despide a uno de sus grandes custodios: un sacerdote que dedicó su vida a proteger la belleza, la memoria y la historia común de esta tierra.

Presentación del nuevo libro 'La Catedral de Zamora en imágenes' el pasado 2014
Presentación del nuevo libro 'La Catedral de Zamora en imágenes' el pasado 2014 | J. L. Leal
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