La economía de Zamora se ralentiza y encara 2026 con más riesgos que oportunidades
El Observatorio Económico de Zamora correspondiente al tercer trimestre de 2025 constata un crecimiento moderado en la provincia, pero advierte de que 2026 no será un año especialmente brillante
El director de ECOVAEstudios, Juan Carlos De Margarida, explicó que 2025 ha sido un año de crecimiento moderado para la provincia, aunque advirtió de que existen “realidades que desestabilizan” la proyección económica de Zamora de cara a 2026.
Según De Margarida, el próximo ejercicio estará marcado por una ralentización del crecimiento, provocada por una elevada incertidumbre tanto a nivel internacional como nacional. En el plano global, señaló las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos, los conflictos bélicos y la política de aranceles; mientras que, en el ámbito interno, apuntó a la inestabilidad política y los procesos electorales, que suelen paralizar inversiones públicas y privadas.
A pesar de que las condiciones crediticias son favorables gracias a los tipos de interés acomodaticios del Banco Central Europeo, De Margarida alertó de que el mercado laboral, aunque estable, presenta graves problemas de calidad.
“Existe trabajo, pero no es de la calidad suficiente”, afirmó, subrayando que muchas personas ven limitado su poder adquisitivo y necesitan compatibilizar varios empleos para llegar a fin de mes.
Fondos europeos, burocracia y pérdida de oportunidades
El director de ECOVAEstudios también mostró su preocupación por la renuncia a parte de los préstamos europeos, debido al incumplimiento de los requisitos exigidos por la Unión Europea. Aunque España ha accedido a los fondos no reembolsables, no está utilizando los créditos con intereses ventajosos, lo que supone una pérdida de oportunidades para la inversión en innovación y competitividad empresarial, también en Zamora.
A ello se suma una burocracia excesiva, que dificulta que muchas empresas puedan solicitar y gestionar estos fondos a tiempo. De Margarida reclamó sentido común en la gestión de los recursos públicos para evitar la pérdida de financiación que podría revertir en la economía provincial y regional.
Gasto público, inversión privada y “trampantojo económico”
De Margarida señaló además una disonancia entre los mensajes políticos y la realidad económica. A su juicio, el crecimiento actual se sustenta en gran medida en el gasto público, lo que está perjudicando a la inversión privada, verdadero motor del crecimiento sostenible.
“Si seguimos creando crecimiento solo con gasto público, estamos ante un trampantojo económico”, advirtió, alertando de que muchos gastos coyunturales derivados de la pandemia o de la crisis energética se han convertido en estructurales, tensionando los presupuestos públicos.
También insistió en la necesidad de contar con presupuestos generales y autonómicos actualizados, ya que no se pueden afrontar las necesidades sociales y empresariales con cuentas diseñadas para realidades pasadas.
La despoblación, el mayor lastre económico
Por su parte, el delegado de ECOVA en Zamora, Raúl Zurrón, señaló que los datos macroeconómicos provinciales son coherentes con los de Castilla y León y el conjunto de España, aunque advirtió de un deterioro de la renta disponible de las familias debido a la baja calidad del empleo.
Zurrón puso el foco en un dato que considera clave: el descenso del 0,2% de la población.
“Debemos hacer un seguimiento muy especial de este dato”, subrayó, alertando de que ni el crecimiento económico ni el aumento de población extranjera están siendo suficientes para frenar la pérdida demográfica.
Esta situación tiene un impacto directo en la falta de mano de obra, un problema que ya afecta a todos los sectores productivos, desde el agropecuario hasta el sector servicios. La provincia presenta además un acusado envejecimiento: uno de cada tres habitantes es mayor de 65 años, y este grupo duplica a los menores de 25.
“Son datos demoledores y ese camino solo nos lleva a un sitio si no hay un cambio de estrategia global”, advirtió Zurrón.
El director de Imagen y Comunicación de la Caja Rural de Zamora, Narciso Prieto Martín, agradeció a ECOVAEstudios la presentación del informe en Zamora y reafirmó el compromiso de la entidad con la provincia y su desarrollo económico y social.
Prieto destacó el modelo de banca local, cercana y solvente que representa la Caja Rural de Zamora, una entidad sin ayudas públicas, con liquidez, digitalizada, pero que mantiene una amplia red de oficinas para atender de forma personal a familias y empresas.
Desde su posición privilegiada, con una cuota de mercado superior al 50%, la entidad conoce de primera mano la realidad económica y social de la provincia. Prieto reconoció que la despoblación es el principal lastre de Zamora y defendió la necesidad de un tratamiento especial para el territorio, trabajando de forma conjunta con administraciones, empresas y entidades sociales.
Mirada al futuro: prudencia y optimismo realista
De cara a 2026, la Caja Rural prevé nuevas aperturas de oficinas en ciudades como Valladolid y Madrid, reforzando su presencia territorial. Prieto apeló a un “positivismo realista”, basado en la unidad, el sentido común y la escucha a los profesionales y al tejido empresarial.
“El estado del bienestar se sustenta en las empresas y en el tejido productivo”, afirmó, subrayando que solo a través de la colaboración y la gestión responsable se podrá asegurar el futuro económico de Zamora.
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