Un paciente, sobre su experiencia en el Arca de Noé de Zamora: “Estoy muy agradecido con el trato que me han dado”

Este joven zamorano ha estado aislado durante diez días en la denominada Arca de Noé de la capital zamorana, ubicada en el Hotel Rey Don Sancho. Cuenta para zamora24horas la experiencia durante sus diez días de encierro obligado.

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El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, explicaba a principios del mes de octubre que “como mínimo” se iba a implantar un Arca de Noé en cada capital de provincia. En el caso de Zamora, ese servicio está instalado en el Hotel Rey Don Sancho. Las ya famosas Arcas de Noé se han erigido como una herramienta para que aquellas personas que necesitan realizar un confinamiento y no tienen la opción de realizarlo en sus viviendas habituales, bien por sus condiciones de vida, o por la dificultad de guardar aislamiento total, puedan realizarlo con rigor.

El funcionamiento de estas Arcas de Noé comienza en la Atención Primaria. Cuando los médicos advierten a un paciente que debe guardar cuarentena y confinarse, es el propio sanitario el que estima, en conversación con el paciente, si puede cumplir ese confinamiento con garantías en su domicilio. En caso negativo, se pone en contacto con la Junta de Castilla y León, a través de la coordinación del proyecto en Valladolid, y se da traslado a la Cruz Roja. El papel de Cruz Roja es el de ayudar, en caso necesario, al traslado del paciente de su domicilio hasta la habitación de la denominada ‘Arca de Noé’.

“Había leído esta posibilidad en la prensa, y lo consulté con mi centro de salud para poder estar aislado de mis convivientes y no ponerlos en riesgo. Después de estudiar mi caso, al haber habitaciones disponibles, me lo concedieron”, explica un joven zamorano a zamora24horas que ha estado durante diez días en el Arca de Noé en Zamora, y “prácticamente toda la instancia sin síntomas”.

Este paciente expone para zamora24horas cómo se vive la situación en este hotel, convertido en Arca de Noé para casos concretos: “Allí no puedes salir de la habitación más que para recoger la comida y depositar la bandeja al acabar en una mesa que tienes instalada en la puerta. No estás en contacto en ningún momento con el resto de huéspedes ni con los trabajadores, puesto que te llaman por teléfono a la habitación para que salgas a recoger la bandeja cuando está lista. Siempre con mascarilla en ese momento de salir a recoger la bandeja”. Igualmente, apunta que durante los diez días de aislamiento, el paciente no puede salir “ni siquiera al pasillo” para garantizar en todo momento las medidas de seguridad sanitaria.

“En la habitación tienes sábanas de repuesto, toallas, bebida y todo lo necesario”, explica este joven zamorano, que añade que es una habitación que el propio huésped se encarga de mantener limpia durante el tiempo que dura el aislamiento. “La verdad es que estoy muy agradecido con el trato que me han dado”, apunta este joven, que insiste en las medidas de seguridad que se guardan: “Todo el tema de comida se realiza con elementos desechables, y los trabajadores lo recogen en la misma mesa donde te lo dejan, en una bolsa de basura cerrada”.

No obstante, más allá de la forma de pasar los diez días de aislamiento, también recuerda este zamorano que en el periodo en el que estuvo en el Arca de Noé tuvo un seguimiento constante: “Te hacen un seguimiento telefónico, a mayores de los rastreadores y el médico, desde Cruz Roja, cada dos días más o menos, para ver qué tal te encuentras”, finaliza este joven, que ha dejado atrás el coronavirus y que ha hecho uso de un servicio que en ningún caso es un sustitutivo de los hospitales para rebajar presión asistencial, ya que se trata de personas positivas asintomáticas o que necesitan hacer cuarentena por contactos estrechos, y no pueden hacerlo en sus domicilios por distintas circunstancias.

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