Pedro J. Ramírez considera "inaudito" que siga presidiendo el Gobierno "quien apoyó a Bárcenas”

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 Pedro J. Ramírez considera "inaudito" que siga presidiendo el Gobierno "quien apoyó a Bárcenas”
Pedro J. Ramírez considera "inaudito" que siga presidiendo el Gobierno "quien apoyó a Bárcenas”

¿Sabe que una parte importante de sus lectores van a escrutar cada una de las mil páginas buscando dobles sentidos por todo lo que ha pasado últimamente?

El libro no tiene ninguna referencia al presente pero lo vais a leer en el presente. Por eso decía Benedetto Croce que toda historia es historia contemporánea. Cada vez que alguien abre un libro de historia está desplegando un espejo ante el que se mira y se reconoce y las cosas que le gustan y las que no le gustan de uno mismo. Ahí es verdad que se produce lo que un zamorano, Leopoldo Alas Clarín, dijo en una conferencia a finales del siglo XIX en el Ateneo de Madrid que en el Trienio se había producido la putrefacción de un sistema constitucional, porque había cosas de la Constitución de Cádiz que eran muy hermosas desde un punto de vista declarativo pero absolutamente inaplicables a la España de su tiempo y se ha demostrado que aquello no funcionaba. Ahí sí que el lector va a ver, probablemente, una similitud a lo que está pasando ahora.

¿Qué futuro cercano cree que le espera a España?

Yo creo que, por hacer el símil del famoso cuento de Blancanieves, la sociedad española está como la doncella del cuento, adormilada, narcotizada, por un sistema político en el que, paulatinamente, se han ido usurpando los derechos de participación política de los ciudadanos por parte de las cúpulas y, sobre todo, de los dos grandes partidos, que son los que han hecho las listas electorales, que han decidido quién iba en cada puesto, los que han mangoneado la política española casi en exclusiva durante todos estos años. Y eso no da más de sí. El efecto narcotizante de esa manzana no es perpetuo porque, entonces, la sociedad estaría muerta. Lo que hay que ver es cuál va a ser y cómo va a ser el príncipe que le dé el beso que despierte a la doncella. ¿Será liberal, reformista, moderado, razonable, constitucionalista, defensor de las libertades políticas y económicas? O ¿será un príncipe negro, exaltado, radical, revolucionario, colectivista, que destruya nuestro orden social? Ya se ha visto en las últimas elecciones europeas que empiezan a perfilarse opciones para todos los gustos. A mí me gustaría que fuera gente como la de UPyD, como la de Ciudadanos, que el PP se regenerara y que el PSOE encontrara la senda de la moderación. A mí me gustaría que el impulso regenerador viniera de una opción equivalente a la que adoptaría el héroe de mi libro, José María Calatrava, que era un hombre de centro antes de que siquiera existiera el centrismo. El inmovilismo que yo veo en el poder me produce una gran preocupación porque, desde luego, la única alternativa que no es viable es que todo siga como está.

Hablando de príncipes. ¿Cómo ve la sucesión al trono?

Era una posibilidad y no me parecía bien para los problemas de España y ahora, que se ha consumado, no he cambiado de opinión. La monarquía es un sistema que se basa en el carácter vitalicio de quien encarna la Primera Magistratura. En este caso, se ha vulnerado ese principio porque el Rey no ha muerto pero hay otro rey. Se crea un mal precedente porque no se ha explicado la fuerza mayor que provoca una decisión tan grave.

Los sondeos más recientes de ámbito nacional indican que el segundo problema que más preocupa a los españoles es la corrupción. ¿Tan poco hemos avanzado en los últimos treinta años?

Bueno, no hemos sido capaces de introducir las reformas en las reglas del juego que supusieran una prevención de esta degeneración de la democracia que ya vimos desde el primer momento que se podía producir. Yo creo que, esencialmente, es una cuestión de que son las cúpulas de los aparatos de los partidos las que, de arriba abajo, lo deciden todo. Y, por eso, tenemos una situación verdaderamente inaudita en un país democrático, que es que siga al frente del Gobierno un señor al que se le ha descubierto enviando mensajes de apoyo a través del teléfono móvil al tesorero de su partido al que se le acababa de descubrir un botín inmenso oculto en Suiza. Yo le enseñaba los SMS hace poco a un asesor de David Cameron, el primer ministro británico, y se quedaba estupefacto, diciendo que ni Blair ni Gordon Brown ni el propio Cameron habrían durado cuatro horas si en el Reino Unido se hubiera publicado un documento así. ¿Qué es lo que pasa? Que allí, los diputados dependen de los ciudadanos en sus distritos y, aquí, los diputados dependen de que el que manda los coloque en las listas electorales, en los lugares seguros para ser elegidos. Entonces, claro, esos diputados aplaudieron a Rajoy en el Parlamento, el día que dijo que se había equivocado; por cierto, también el día en que dijo “El Mundo miente y manipula”. Más bien, los hechos, es verdad que él sigue siendo jefe del Gobierno y yo ya no soy el director del periódico, pero ahí está la documentación y las hemerotecas dirán siempre quién mentía y quién no mentía.

¿Cuándo va a crear su tercer periódico de tirada nacional?

(Risas). Bueno, yo sigo escribiendo en El Mundo, El Mundo sigue siendo mi periódico, el periódico en el que escriben mis compañeros, empezando por la zamorana Lucía Méndez, que me acompañó en la presentación del libro en Zamora, cosa que me ha hecho mucha ilusión, ante sus conciudadanos, en su tierra, en su ciudad. Mientras El Mundo siga siendo El Mundo, yo no voy a mover un dedo que pueda crearles una situación más difícil que la que ya atraviesan todos los medios de comunicación. Otra cosa sería si el periódico se vendiera, si se hiciera una fusión antinatura, si la línea cambiara radicalmente. En ese caso, yo estaría a disposición de mis compañeros.

¿Cuánto no sabemos sobre los atentados del 11-M?

Bueno, es evidente que cualquiera que coja la sentencia se dará cuenta de que ahí no se consigna ni quiénes son los autores materiales de los atentados ni quién ni dónde ni por qué ni de qué manera ordenó su ejecución y que la hipótesis del modus operandi está basada estrictamente en unas pruebas que todo indica que fueron manipuladas.

¿Hay alguna caja fuerte con material que veremos algún día?

No lo sé. Yo creo que eso fue un trabajo muy profesional en el que intervinieron servicios de inteligencia extranjeros. Habrá que esperar a que alguno de los que formó parte de la trama dé el paso de revelar los hechos o a que se desclasifiquen documentos en archivos de las grandes potencias. Será muy difícil que desde la labor de base de un periódico, desde la labor de investigación de un periódico se llegue hasta el final. Lo que es decepcionante es que el Estado haya renunciado tan rápido y tan pronto a la búsqueda de la verdad.

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