Un premio a la entereza en el peor momento de su vida: la 'ropelana adoptiva' Mentxu Álvarez, segunda en los Premios Lux de fotografía

Consigue el segundo premio en la Categoría de Proyecto Personal con su trabajo "La última galleta"

Carlos García

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La última galleta
La última galleta

"En casa de mi madre siempre hay un tupper lleno de galletas de mantequilla hechas por ella para mi padre, hasta el otro día, que se quedó la última. Me puse a hacer más y ella se levantó, porque si no supervisa las cosas no están bien hechas, es así de simple". Así arranca el proyecto "La última galleta", con el que Mentxu Álvarez rinde homenaje a la memoria de su madre y que ha recibido el reconocimiento fotográfico a nivel nacional, con el Lux de Plata 2022 en la categoría Proyecto Personal.

Siguiendo con el dicho popular de que "no es dónde naces, sino dónde paces", bien podría decirse que Mentxu Álvarez es 'ropelana adoptiva', pues está personalmente muy ligada a la localidad zamorana de Fuentes de Ropel. Según confirma la propia fotógrafa, que además es miembro de la Asociación Cultural Iniciativas Ropelanas, "mi marido es de allí, tiene mucha familia allí, y allí pasamos todos los veranos, yo me he criado en Fuentes de Ropel".

A través de una máquina de coser, las pinzas de la ropa, o esa 'última galleta' que quedaba en la fuente, esta 'ropelana adoptiva' retrata en un reportaje fotográfico uno de los peores momentos de la vida de una persona, como es la pérdida de una madre y el recuerdo que pervive hasta en los objetos más cotidianos. La fotógrafa ha confesado sentirse "muy contenta", aunque con el evidente matiz de que "es un trabajo que es un poco triste, la verdad". Ello no hace sino conferir un doble valor a este reconocimiento que los Premios Lux le han otorgado en la gala celebrada en Barcelona.

Si bien este Lux Plata 2022 al Proyecto Personal no llega acompañado de una dotación económica, sino únicamente del trofeo, en el caso de Mentxu Álvarez eso pasa a un segundo plano. El trabajo duro y en un momento duro le ha brindado el reconocimiento a su obra a nivel nacional y permitirá que sus fotografías sean expuestas y llenen las páginas de un libro, según ha confirmado la propia fotógrafa. "Aunque no hay dotación económica, el prestigio que te repercute es grande", explica y añade que "luego hacen exposiciones itinerantes con las fotos que han sido premiadas y luego editan un libro con esas fotos".

Además de ser socia de Iniciativas Ropelanas, es colaboradora en todos los eventos organizados por la Asociación en los que pueda aportar su granito de arena. "Cuando nos piden ayuda, hacemos lo que haga falta, colgamos carteles, damos trofeos o lo que haya que hacer". Ello da pistas también del profundo sentimiento de arraigo que Mentxu Álvarez siente por Fuentes de Ropel y que, sin ser oriunda de esta localidad zamorana, se puede sentir tan ropelana como cualquiera y pasear con orgullo el que ya considera "su pueblo". Un pueblo que ha correspondido su entrega manifestando el profundo orgullo que siente por la premiada.

"Ella está en las batas detrás de la puerta, en el reflejo de las cortinas que cosió, en el desmadejar la lana, en el doblar de las sábanas, en los botones charros y en las cartas a mi padre. Y digo está porque, mamá, mientras yo viva, tú seguirás estando". Y con este trabajo y este reconocimiento, no queda ninguna duda de que eso será siempre así.

Mentxu Álvarez, con el premio
Mentxu Álvarez, con el premio

 

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