Ramadán: ayuno carnal y espiritual, tiempo de reflexión en busca de la paz interior

La Comunidad Islámica en Zamora comienza el mes más significativo del calendario musulmán. No ingieren alimento después del alba y antes de que caiga el anochecer, aunque lo  primordial es dedicar tiempo a una intensa reflexión vital

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 Ramadán: ayuno carnal y espiritual, tiempo de reflexión en busca de la paz interior
Ramadán: ayuno carnal y espiritual, tiempo de reflexión en busca de la paz interior

El noveno mes del año en el calendario musulmán es el denominado Ramadán, cuyos pilares prohíben la ingesta de alimentos o las relaciones carnales después del primer rezo al alba y antes del último al caer la noche. El ayuno carnal se debe complementar con la abstención en lo moral, abandonando las malas palabras o actos.

Sin embargo, Ramadán es sobre todo un mes de reflexión para analizar toda la vida del musulmán de manera global. “Mucha gente que el Ramadán solo es no comer, ni beber ni fumar. No. El Ramadán va más allá de eso. Es una reflexión sobre lo que has hecho bien y lo que ha hecho mal”. Abdallah Bouichou, presidente de la Comunidad Islámica de la vecina provincia de Salamanca bromea haciendo una metáfora sobre la declaración de la renta y dejar su cuenta espiritual a cero. “Lo hacemos solos, nosotros no tenemos intermediarios con Dios”, asegura.

Por otro lado,  Abdallah Bouichou apunta a un segundo objetivo que tiene el mes de Ramadán para los musulmanes. El hecho de no poder ingerir alimentos durante el día hace que los ricos puedan experimentar lo que es no tener nada y así ser más conscientes de sus privilegios y mostrar más agradecimiento. “De alguna manera, prueban lo que vive el pobre y la gente normal porque el musulmán de verdad no agradece las cosas de palabra, lo hace con hechos, con rezos y tratando bien a todo el mundo”, valora Bouichou.

El calendario árabe tiene trece días menos cada año y por eso el periodo de Ramadán se adelanta siempre ese tiempo. De hecho, no comienza hasta que un musulmán ve con sus propios ojos la luna que da comienzo el noveno mes. En el caso de Europa, según el calendario que marca Arabia Saudí. “Como ya he pasado el medio siglo lo he vivido en todas las épocas del año”, bromea el presidente de la comunidad salmantina. “Empezamos a las 5:00 horas y estamos hasta las 21:40 horas, exactamente. Ni un minuto más, ni uno menos”, sentencia.

Abdallah Boichou remarca que se privan de hacer cosas terrenales, aunque no por ello malas. “Lo malo no puede hacerlo ni en Ramadán ni fuera de Ramadán, pero lo que es normal, legal y lícito, lo puedes hacer de noche durante el Ramadán”, remarca. Además añade que es un periodo en el que suelen dormir menos tiempo para atender al último rezo del día, uno especial, que este año dirigirá en le mezquita de Garrida un imán llegado de manera altruista desde Holanda. 

Un horario que Boichou reconoce que puede afectar a los trabajadores. La falta de alimento es normal que pase factura a las personas que no tienen los aportes energéticos y nutritivos necesarios para desempeñar sus funciones. “Los países musulmanes este mes cambian el horario de trabajo para empezar más pronto y salir antes. Mucha gente trabaja de noche o muy pronto. Aquí tenemos fontaneros, albañiles, agricultores y aquí hacen la vida de manera normal”, asegura.

Una vez finalizado el periodo de Ramadán es tiempo para sentirse reconfortado y con la sensación del deber cumplido, según reconoce el presidente de los musulmanes en Salamanca. “Cada uno sabe lo que ha hecho. Yo puedo entrar ahora a mi casa y comer lo que sea y nadie se va a enterar. Pero si lo haces bien y lo sigues a rajatabla te sientes satisfecho. Estas cosas son iguales en las tres religiones que vienen del cielo. Las tres dicen lo mismo porque vienen del mismo sitio, fue la mano del hombre la que cambió las cosas. Ninguna te dice que hagas daño. El buen religioso es buena persona”, concluye.

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