Ruiperez, rector de la USAL: "Si la celebración del octavo centenario se quedara en sólo dos días sería muy triste"

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 Ruiperez, rector de la USAL: "Si la celebración del octavo centenario se quedara en sólo dos días sería muy triste"
Ruiperez, rector de la USAL: "Si la celebración del octavo centenario se quedara en sólo dos días sería muy triste"
Acaba de comenzar un nuevo curso en la Universidad de Salamanca, institución académica cerca ya de cumplir ochocientos años y de nuevo como referente de la enseñanza en Castilla y León a tenor de los datos de matriculación de estudiantes y titulaciones. Mientras los cambios legislativos se centran en la educación no universitaria, la enseñanza superior afronta otros retos, sobre todo en la capital del Tormes. En primer lugar, de estructura, por el envejecimiento de su plantilla y la necesidad de una rápida renovación. En segundo lugar, de calidad investigadora, con importantes proyectos puestos en marcha para hacer de Salamanca un referente. Y, sobre todo, la celebración del octavo centenario de la Universidad en 2018, cuyos preparativos avanzan en lo académico, pero no en el respaldo de las administraciones públicas. El rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez, repasa en una entrevista con SALAMANCA24HORAS estas cuestiones de actualidad.

- ¿Cómo se presenta el nuevo curso?

- Bien, sin grandes novedades sobre el curso anterior en lo que se refiere a titulaciones y estudiantes, con una novedad respecto a la tasa de reposición, que finalmente subirá al cincuenta por ciento y eso supondrá un alivio para la contratación de profesorado.

- Y eso que a finales del curso pasado se barruntaban cambios en la Ley de Universidades, en el mapa de titulaciones, en la financiación para la investigación, en más restricciones para becas...

- Este año al final no hay nuevas titulaciones, tememos previstas algunas para el curso que viene, como la de estudios de Asia Oriental, y lo demás la consolidación de los grados y el doble grado de Derecho y Administración y Dirección de Empresas.

- Es que llegan elecciones.

- Estamos en año de elecciones municipales y autonómicas, pero eso no tiene por qué afectar a las leyes generales del Estado y el sistema universitario. Ahí podría haber algún cambio legislativo, pero no tengo noticias de que vaya a ser así.

- Considera que el aumento de la tasa de reposición es un alivio, pero, ¿es suficiente?

- El cincuenta por ciento es insuficiente, lo lógico es que pudiéramos renovar todas las plazas de plantilla dentro de nuestras disponibilidades presupuestarias. Hay un problema muy grave de envejecimiento, necesitamos que esas plazas que van quedando vacantes, normalmente por jubilación, puedan ser ocupadas por jóvenes. En estos momentos la edad media del profesorado y del personal de administración y servicios de la Universidad está en torno a los 52 años. Eso es una edad media muy elevada. Necesitamos muchos más profesores jóvenes.

- Hablando de docencia, muchos son los ránkings que se publican a lo largo del año y que no incluyen a Salamanca, ya no sólo en los primeros puestos, sino en los cien o doscientos. ¿Ha perdido la Universidad prestigio, como señalan algunas voces, o el sitio de Salamanca está en otros ránkings de otra tipología?

- Ránkings hay muchos y cada uno mide una serie de cosas diferentes. La Universidad está bien en prestigio docente dentro de las universidades españolas, en determinados campos que tienen que ver con el conocimiento. Algunos miden factores globales en los que la Universidad no está igual que las de otros países porque para poder valorar de una forma homogénea dónde estamos tendríamos que referir esos ránkings a las condiciones de financiación de las universidades. Es complemente imposible suponer que una institución que tiene una financiación que puede ser la mitad que otra vaya a estar en la misma posición en un ránking. Piense en un equipo de fútbol, si tienes el presupuesto del Alcorcón está claro que no juegas la Champions. Hay que mirar estas cuestiones dentro de un ambiente global que tiene que ver no sólo con financiación, también con mecanismos de gobernanza y organización interna de las universidades, muchas veces basadas en una legislación que no es la más favorable para que las universidades sean más competitivas. Dicho esto, las universidades podrían ser más competitivas con la misma legislación, pero es muy difícil.

- Esto se lo habrá repetido hasta la saciedad al consejero de Educación de la Junta de Castilla y León y al ministro. Ahora que dicen que la economía se recupera, será momento para que llegue más dinero a las universidades.

- Se supone, y esto no tiene tanto que ver con la recuperación de la economía. Lo que tiene que pasar en nuestro país, y yo lo pido a la comunidad autónoma, es que no se nos debe olvidar que la financiación de las universidades, salvo algunos programas generales de investigación, depende fundamentalmente de las comunidades autónomas, es a las que hay que pedírselo. Es una cuestión de prioridades, de adónde va el dinero, sea mucho o poco. Lo he pedido públicamente en el acto de apertura de curso al presidente Herrera, o a quien tenga el gobierno de la Comunidad durante los próximos cuatro años tras las elecciones, que el porcentaje del PIB regional que se dedique a la educación superior sea el mismo que la media europea, un 1,4%, ahora estamos en el 0,6%. Eso no significa pedir más dinero, porque si el PIB baja, el porcentaje baja, lo que significa es que se cambien las prioridades de dónde se gasta el poco o mucho dinero que haya. Eso es fundamental si queremos un cambio del modelo económico, si queremos una universidad competitiva, si queremos sectores económicos más tecnológicos y preparados para el futuro. Si no nos convencemos de eso nunca haremos una región y un país tecnológicos.

- Sobre todo ahora que se habla tanto de cambio del modelo productivo como consecuencia de la crisis.

- Las universidades son claves. No se conoce ningún ejemplo de un país con una alta industria tecnológica y con un alto desarrollo de la cultura donde no haya habido una inversión fuerte en I+D+i y universidades. No hay ejemplos.

- Donde es pionera y líder la Universidad de Salamanca es en la enseñanza del español. ¿Qué camino queda por hacer?

- Queda mucho. Aunque acabamos de ganar el concurso para elaborar y corregir los certificados de español del Instituto Cervantes, estamos ahora precisamente con la Universidad Nacional de México creando un certificado on line del español. Ése es un gran proyecto que tiene un extraordinario futuro. Seguimos muy ilusionados con la empresa de franquicias de la enseñanza del español, acaba de abrir la primera en Estrasburgo el otro día y estamos a punto de abrir otras tres o cuatro. Creo que es un camino en el que podemos continuar avanzando, pero todo eso está basado en tener una sociedad de Cursos Internacionales fuerte, con un avanzado departamento de investigación que será mejor porque está en permanente relación con otros departamentos de los más prestigiosos entre las universidades españolas.

- Hay quienes consideran que todo esto de cursos e investigación es algo de la Universidad para la Universidad, que al final no repercute en la ciudad. ¿Qué les diría para sacarles de este error de apreciación, de esta minusvaloración de la Universidad que suele haber en parte de la ciudadanía?

- Aquí vienen a estudiar español al año siete mil personas que viven en Salamanca, consumen en Salamanca, generan una actividad económica. La sociedad de Cursos Internacionales tiene un gran número de puestos de trabajo y por tanto personas que trabajan, viven, consumen en Salamanca. Toda la Universidad es una importante riqueza no sólo cultural y social, sino también económica y laboral importantísima. Quien no valora lo que significa la Universidad que piense qué pasaría si de aquí desaparecieran cuatro mil trabajadores y treinta mil estudiantes. Eso es algo que no siempre se tiene en cuenta, porque como la Universidad siempre ha estado aquí y somos la principal actividad económica, con gran diferencia, de la ciudad.

- Una universidad que va a cumplir ochocientos años. 2018 está a la vuelta de la esquina pero el respaldo de las administraciones sigue estancado.

- Efectivamente seguimos esperando. Esperaba que en el borrador de los Presupuestos Generales del Estado se incluyeran ya las exenciones fiscales, no ha sido así y espero que en el trámite parlamentario se introduzca alguna enmienda que lo haga posible. Desde luego sería importante tener ya en 2015 las exenciones fiscales porque se trata de generar grandes proyectos de transformación de la Universidad y por tanto las ciudades en las que está asentada y al final de la Comunidad Autónoma por extensión. Esos proyectos necesitan tiempo y cuando antes empiecen es mejor. Tener las exenciones fiscales en 2015 sería extraordinariamente importante, porque no se trata de hacer una celebración, una fiesta académica, una cosa de un par de días, eso está muy bien y ciertamente lo haremos, pero si la celebración del octavo centenario se quedara sólo en eso sería muy triste. Se trata de utilizar esa efeméride para dar un cambio fundamental a la Universidad y a las ciudades.

- ¿Qué tipo de cambio?

- Tener una Universidad más potente, tener por tanto una estructura económica más rica, empresas que puedan haberse creado aquí al amparo del desarrollo de la Universidad… tener, en fin, un modelo económico diferente al que tenemos ahora, sin quitar lo que ahora tenemos, potenciándolo, pero con otras cosas.

- Si se introducen las exenciones fiscales en las enmiendas a los presupuestos, ¿cómo deberían ser? No con todos los acontecimientos el Gobierno se vuelca de la misma forma.

- Los que se derivan de un acontecimiento de especial interés, lo que significa que las empresas que invierten y hacen donaciones se pueden desgravar una buena parte de su carga fiscal. Lo importante es que se diga que inviertan aquí en lugar de ir a otro sitio, que inviertan con más tranquilidad y en mayor medida. Hace falta que exista el instrumento legal que permita hacerlo. Son compatibles con cualquier otro tipo de subvención y promoción, pero de momento, viendo la situación económica general, con las exenciones fiscales estaría bien. Luego, cuando la situación mejore, ya pediríamos otro esfuerzo y se podría deliberar. En este momento, las exenciones fiscales serían un muy buen paso. Claro que supone un esfuerzo de Hacienda, que somos todos, y comprendo que al ministerio le gusten poco, pero no es un esfuerzo tan grande como un mecanismo de subvenciones directas.

- Poco se puede deliberar si el Gobierno sigue sin reunir a la comisión especial para el octavo centenario. ¿Qué responde a todas las cartas y peticiones de la Universidad desde hace más de un año?

- Los mensajes que tengo cuando he visto al ministro de Educación es que la vicepresidenta lo va a retomar en breve y espero que así sea.

- En resumen. Hemos hablado de docencia, de investigación, de enseñanza del español, de nuevo modelo productivo. ¿Se puede conseguir que Salamanca sea la ciudad de la investigación, el referente de España en la investigación?

- Efectivamente se trata de hacer que el nombre de Salamanca se asocie a investigación, a innovación, a desarrollo tecnológico, a desarrollo cultural, a compromiso con la sociedad, con los derechos humanos, con la democracia, a todos los aspectos que tienen que ver con la Universidad, con tantos años y tanto prestigio.

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