Trabajar de sol a sol: la dura vida bajo la ola de calor

Isi Cristóbal, trabajador de una empresa de pozos de sondeo, ha tenido que combatir las altas temperaturas y la humedad reinante en el ambiente en un trabajo en el que la máquina no puede parar

Isi Cristobal junto a la fuente de La Marina
Isi Cristobal junto a la fuente de La Marina

Hace calor, mucho calor. Las autoridades lanzan recomendaciones entre las que una de las principales es no salir de casa en las horas centrales del día pero, sin embargo, hay quienes tienen que trabajar sí o sí a esas horas. Isi Cristóbal es uno de esos trabajadores que tiene que enfrentarse a las inclemencias del tiempo: en verano calor, en invierno frio y cuando no, lluvia. Las dos olas de calor de este año le han pillado trabajando junto a sus compañeros, soportando temperaturas por encima de los cuarenta grados. 

La empresa en la que trabaja, haciendo pozos de sondeo, se adelantó rápido a las olas de calor y puso de su mano todas las medidas posibles para intentar mejorar la situación de sus trabajadores: una nevera con agua fría, sombra para soportar mejor el calor, ropa transpirable y turnos rotatorios para dividir los trabajos. Todas las medidas posibles para hacer algo mejor un trabajo duro en verano en el que no se puede parar porque la máquina que hace pozos de sondeo no para en las 24 horas del día.

"Están siendo días complicados" señala Isi a quien se le nota en el moreno de piernas y brazos que pasa horas bajo el sol. Durante esta segunda ola de calor, más dura que la primera, han soportado temperaturas de entre 42,5 º y 43º a las que hay que sumar otros dos aspectos: la humedad y el calor que desprenden las máquinas. 

Además de los más de 40 grados de temperatura que han soportado en los peores momentos del día, las máquinas expulsan calor que hace que todavía sea más duro trabajar junto a ellas y en los días con mayor humedad, esta ha superado el 30%. Una de las primeras medidas para hacer más liviano el trabajo ha sido rotar los turnos evitando que a las mismas personas les tocaran las horas centrales del día. Cada semana se rotaba entre turno de mañana, turno de tarde o turno de noche y es que este año, a diferencia de otros, el principal problema de la ola de calor ha sido que ha durado toda la semana en vez de un par de días o tres como en otras ocasiones.

Isi Cristobal delante del termómetro de la Junta
Isi Cristobal delante del termómetro de la Junta

 

La empresa en la que trabaja Isi cuenta con ropa transpirable para trabajar en verano dentro de las posibilidades que le ofrece la legislación que les obliga a cumplir con la normativa y cuenta con una nevera enchufada en todo momento al camión que mantiene frio agua para hidratarse cada pocos minutos.

Además, cuando más aprieta el sol, los operarios van rotando en sus puestos, aprovechando la caseta donde la temperatura es más agradable, para exponerse lo menos posible al sol. Medidas que se están llevando a cabo estas semanas para evitar problemas de salud en todos los trabajadores.

Isi Cristóbal es sólo uno más de los muchos trabajadores zamoranos que tienen que trabajar bajo los efectos de la ola de calor, a pleno sol, por la imposibilidad de hacerlo a otras horas. Agricultores, ganaderos, muchos funcionarios municipales y de la Diputación de Zamora o la Junta como jardineros o operarios de carreteras, trabajadores de la construcción.... quienes combaten día a día una ola de calor que no se acaba en Zamora.


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