La USAL, pionera en el estudio de la carga inmediata sobre implantes dentales

‘Avances en Salud Oral’, grupo investigador de la Clínica Odontológica liderado por Javier Montero, aplica una técnica puntera para acortar los plazos del proceso en beneficio de la calidad de vida del paciente. El primer ensayo clínico de estas características del país se realiza en un grupo de 40 personas sin piezas dentales naturales.

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 La USAL, pionera en el estudio de la carga inmediata sobre implantes dentales
La USAL, pionera en el estudio de la carga inmediata sobre implantes dentales

El grupo de investigación 'Avances en Salud Oral' de la Clínica Odontológica de la Universidad de Salamanca, liderado por el profesor del Departamento de Cirugía Javier Montero, busca dar un paso más en el tratamiento del implante dental acortando el protocolo actual de plazos de carga del implante en beneficio de la calidad de vida del paciente.

El estudio surge de la demanda de la comunidad científica y del paciente, que ansía agilizar el proceso. Se basa en las “evidencias científicas” que demuestran que las prótesis convencionales en individuos desdentados “no son suficientes para ofrecer una función masticatoria adecuada”, según informó Javier Montero a Comunicación Universidad de Salamanca.

De forma pionera los científicos han iniciado un ensayo clínico en un grupo de 40 personas desdentadas y portadoras de prótesis en los que se aplicará de forma segmentada el protocolo actual y el método experimental de la USAL. El objetivo es comparar los resultados desde el punto de vista clínico, funcional y subjetivo para analizar la efectividad del protocolo impulsado por la Universidad.

Revolución en la ciencia de los materiales y nuevos diseños de implantes 

En los pacientes sin ninguna pieza dental, el protocolo estándar consiste en colocar dos implantes en la mandíbula del individuo para ayudar a la retención de la prótesis inferior, ya que es la que tiene menor capacidad de retención. El proceso exige un periodo de reposo de unos dos meses para que el implante se integre al hueso en parte porque actualmente “el propio material y las características superficiales de los implantes permiten el crecimiento y maduración del tejido”, explica Montero.

Precisamente, este es el punto de partida del estudio. Como subraya el responsable de la investigación, el paso que “hemos dado ha sido posible por el gran avance tecnológico desarrollado en torno a las superficies de los implantes”. Se ha producido “una verdadera revolución” en la ciencia de los materiales que ahora “nos permite diseñar superficies que generan una atracción quimiotáctica a las células del hueso que facilitan el acortamiento del proceso”, incide.

Asimismo, con la puesta en marcha de este trabajo el grupo de la Clínica Odontológica quiere mejorar el protocolo asistencial de los pacientes en términos de bienestar psicosocial. “Queremos acortar los tiempos, dar función inmediata a los pacientes tratados sin que esto suponga ningún riesgo de pérdida y creemos que no va a suponer ni inducir ningún riesgo de pérdida de implantes”, determina el investigador principal.

40 pacientes con unos criterios de inclusión y un estricto protocolo de control

Según los datos de la última Encuesta de Salud Oral a nivel nacional, en personas de 65 a 74 años, aproximadamente un 15% no tiene ningún diente y, si seguimos hasta los 85, la prevalencia de desdentados es aún mayor por el efecto cohorte. En la Clínica Odontológica de la Universidad de Salamanca ven cada año a una media de 800 pacientes y, de ellos, entre 60 y 80 son desdentados totales, que serían precisamente los pacientes candidatos a beneficiarse de este ensayo clínico pionero

Los investigadores del grupo ‘Avances en Salud Oral’, creado a finales de 2015 y formado por 15 profesores de la USAL y dos colaboradores externos de las universidades de Granada y Valladolid, ya han seleccionado a una veintena de los 40 pacientes participantes en el ensayo que, además, deben cumplir los criterios de tener un mínimo de hueso en la zona de los caninos mandibulares para que un implante de 4 milímetros de anchura y 13 mm. de altura pueda alojarse en condiciones ideales.

Con los pacientes seleccionados, los investigadores formarán dos grupos asignados de manera aleatoria al protocolo convencional o al protocolo experimental. En ambos grupos los pacientes notarán una mejoría inmediata de la retención de su prótesis inferior, aunque en el grupo de carga inmediata la retención será superior. La asignación aleatoria de los pacientes, así como el enmascaramiento de los investigadores participantes otorgarán validez a los resultados finales tal como exigen “las principales revistas de alto impacto”, añade Javier Montero. 

Durante el proceso se llevará a cabo un protocolo de observación para analizar cuestiones fundamentales del proceso como: ¿qué ocurre a nivel funcional?, ¿cambia la fuerza de mordida?, ¿cómo cambia la capacidad masticatoria? ¿qué cambios se han producido en la dieta del paciente? Y, por último, poder determinar el impacto psicosocial generado en el sujeto.

Grupos de trabajo, fases y asignación de tareas

En este estudio pionero, que ya tiene la aprobación del Comité de Bioética de la Universidad de Salamanca y que de forma paralela se desarrollará en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid, Javier Montero está acompañado por un destacado equipo de dentistas y profesores de la Universidad de Salamanca que se encargan de las diferentes fases del mismo.

Para todas estas mediciones, el equipo se divide en tres subgrupos que trabajan 'enmascarados’, es decir, sin conocer lo que hacen los otros compañeros y sin saber a cuál de los dos grupos del estudio pertenecen los pacientes que evalúan, evitando así cualquier posible sesgo en las valoraciones.

En este sentido, un subgrupo se encargará solo de tomar registros funcionales, de masticación y del impacto dietético, otro analizará a nivel clínico qué ocurre en los implantes, el hueso y la encía circundante y, el tercero, recogerá el impacto a nivel psicosocial y de calidad de vida del paciente tratado.

La parte quirúrgica corre a cargo de los doctores Juan Santos y Antonio López-Valverde. “En la cirugía medimos una serie de valores, como son la fuerza de inserción del implante, que debe ser superior a 40 newton para poder hacer después la carga inmediata”, aclara Juan Santos. Una vez finalizada la parte quirúrgica, se pasa a la protésica, con las doctoras Leticia Blanco y María Portillo, responsables de conectar los implantes a las prótesis mediante la colocación de pilares definitivos en el caso del grupo de carga inmediata o la colocación y adaptación de pilares de cicatrización.

Por su parte, el profesor Ibrahim Dib, especialista en Prótesis y Oclusión, y la profesora Yasmina Guadilla monitorizarán los cambios a nivel muscular, en el rendimiento masticatorio y a nivel dietético. “La medida de todos estos parámetros va a permitir cuantificar los efectos funcionales de la renovación de prótesis convencionales por sobredentaduras sobre implantes”, detalla el doctor Dib.

La evaluación sobre el impacto en calidad de vida y la presencia de complicaciones percibidas por los pacientes tratados correrá a cargo del doctor Javier Flores y el profesor Julio Herrero.

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