Zamora gana empleo en Semana Santa al calor del turismo, pero no logra escalar posiciones en la comunidad
La provincia crecerá un 10,5% en contrataciones, impulsada por la hostelería y el tirón turístico, pero se mantiene en la zona baja de Castilla y León en volumen de empleo
Zamora afronta la campaña de Semana Santa de 2026 con previsiones positivas de empleo, aunque sin lograr acercarse a los niveles de contratación de otras provincias de Castilla y León. Según los datos difundidos por Randstad, la provincia generará en torno a 500 contratos durante estas fechas, lo que supone un incremento del 10,5% respecto al año anterior.
El crecimiento confirma la tendencia al alza del mercado laboral estacional en la provincia, muy vinculado al turismo religioso y cultural que caracteriza estas fechas. Sin embargo, el dato también evidencia el limitado peso de Zamora en el conjunto autonómico: se sitúa entre las provincias con menor volumen de contratación, solo por delante de Segovia (475), Ávila (425), Palencia (310) y Soria (290).
En el conjunto de Castilla y León se prevén 6.720 contratos, un 11,9% más que en 2025. Aunque el dato es positivo, se queda ligeramente por debajo de la media nacional (12,1%), en un contexto de fuerte dinamismo en otras regiones como Extremadura o Murcia, que lideran el crecimiento porcentual.
La evolución del empleo en Zamora no puede entenderse sin su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Internacional y uno de los principales reclamos de la provincia. La llegada masiva de visitantes impulsa cada año la contratación en hostelería, comercio y servicios, especialmente en la capital.
A nivel nacional, cerca del 87% de los contratos previstos se concentrarán en bares, restaurantes y alojamientos, lo que confirma el peso estructural de la hostelería en este tipo de periodos. En paralelo, el aumento de desplazamientos activa también la contratación en transporte y logística, así como en actividades culturales y de ocio.
Los perfiles más demandados reflejan esta realidad: camareros, cocineros, ayudantes de cocina y camareras de piso encabezan la lista, seguidos de conductores, repartidores y personal logístico. También se observa una demanda creciente de guías turísticos y profesionales vinculados a la programación cultural.
Brecha provincial y concentración del empleo
Pese al crecimiento, Zamora continúa lejos de los grandes polos de empleo estacional de la comunidad. Provincias como Valladolid, Salamanca o León concentran buena parte de las oportunidades laborales, en gran medida por su mayor tamaño poblacional y su diversificación económica.
Este desequilibrio territorial reproduce, en escala autonómica, la concentración que también se observa a nivel nacional. Cuatro comunidades acaparan casi seis de cada diez contratos de Semana Santa en España, lo que deja a regiones como Castilla y León en una posición intermedia.
Más allá de las cifras, el sector afronta un desafío estructural: la dificultad para atraer y retener trabajadores en campañas de alta intensidad. Las empresas demandan cada vez más perfiles con experiencia, disponibilidad e idiomas, en un contexto de fuerte competencia.
En una provincia como Zamora, donde el tejido empresarial es más reducido y la estacionalidad es muy acusada, este reto se acentúa. La mejora de las condiciones laborales y la profesionalización del sector serán claves para sostener el crecimiento y garantizar la calidad del servicio.
Con todo, las previsiones para 2026 apuntan a una Semana Santa dinámica en términos de empleo, un impulso que sigue siendo esencial para una economía provincial que encuentra en estas fechas uno de sus principales balones de oxígeno.
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