Aprobado el Anteproyecto de Ley que limitará la colaboración público-privada en sanidad

11 feb 2026 - 07:10
Elma Saiz y Mónica García este martes tras la reunión del Consejo de Ministros
Elma Saiz y Mónica García este martes tras la reunión del Consejo de Ministros | EP

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el Anteproyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud (SNS), que derogará la Ley 15/1997, que permite la colaboración público-privada en la sanidad, para limitar este modelo a situaciones excepcionales y previa evaluación, con el objetivo de priorizar la gestión pública de los servicios sanitarios.

"Esta ley personalmente me parece un triunfo de la sociedad civil, un triunfo de las demandas ciudadanas desde hace muchísimos años, que va a proteger y va a blindar nuestro Sistema Nacional de Salud de las garras especuladoras y de las garras privatizadoras (...) Esta ley responde a un lema ampliamente conocido que es 'La sanidad no se vende, la sanidad se defiende'", ha destacado la ministra de Sanidad, Mónica García, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La titular de Sanidad ha asegurado que esta ley "pondrá coto" a casos "absolutamente obscenos" como los que se han dado en los últimos meses. Así, se ha referido, por ejemplo, a los audios filtrados sobre supuestas órdenes del CEO de Ribera Salud, empresa concesionaria del Hospital de Torrejón, para aumentar el beneficio económico de la compañía, y a los problemas sucedidos por la externalización de los cribados de cáncer de mama en Andalucía.

García ha aseverado que no son "casos aislados", sino que se trata de un "problema estructural". También ha argumentado, en línea con la evidencia científica, que la privatización tiene consecuencias en la calidad de la asistencia de los pacientes, generando un aumento de las infecciones, de la mortalidad evitable y mayor desigualdad.

La nueva normativa establece que la colaboración entre la Administración y entidades privadas en la prestación sanitaria solo se permitirá cuando no sea posible la prestación directa por parte de administraciones o entidades públicas, estén garantizadas la sostenibilidad financiera y la eficiencia, y se cumplan requisitos de calidad, continuidad, accesibilidad y asequibilidad del servicio.

Además, cuando se quiera implantar un modelo de este tipo, se deberá someter a una evaluación previa obligatoria que incluya una memoria justificativa elaborada por la administración sanitaria y el análisis de un comité compuesto por expertos del ámbito sanitario, representantes de profesionales y de la sociedad civil.

Este informe y su resolución deberán ser publicados en el boletín oficial correspondiente y en la sede electrónica de la administración sanitaria. En el caso de concesiones de servicios, se requerirá un informe de la Oficina Nacional de Evaluación (ONE) para analizar la sostenibilidad financiera. En todo caso, el anteproyecto introduce una cláusula en la Ley de Contratos del Sector Público por la que se priorizará a entidades sin ánimo de lucro si hay empate.

El texto recoge una regulación específica para los consorcios sanitarios, que deberán estar adscritos obligatoriamente a una administración sanitaria; estarán sujetos a la normativa de estabilidad presupuestaria y control de cuentas; y deberán auditar sus cuentas cada año. También incluye una regulación de su personal, que podrá ser funcionario, estatutario o laboral, según su procedencia.

Asimismo, la norma apunta que la Alta Inspección del SNS podrá ofrecer asesoramiento técnico a las administraciones que deseen revertir servicios previamente externalizados. También impide contratos en los que la empresa privada que construye el hospital pueda participar después en la gestión del centro.

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