Lo que debes saber sobre la tos ferina, una enfermedad frecuente para la que se necesitan nuevas vacunas

Antes de la vacunación, que se inició en nuestro país en los años 60, se trataba de una enfermedad "muy preocupante" y asociada a mortalidad

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Un niño en la consulta del pediatra. EP
Un niño en la consulta del pediatra. EP

La tos ferina es una enfermedad de la infancia que ha existido siempre. Es muy contagiosa, afecta especialmente a los niños más pequeños, aunque también pueden padecerla adolescentes y adultos.

"En general es leve pero puede ser grave y necesitar de ingreso hospitalario en los menores lactantes. Por eso la preocupación fundamental viene cuando la sufre un lactante o recién nacido porque su clínica es más aguda y puede presentar complicaciones respiratorias y excepcionalmente encefalitis", cuenta en una entrevista con Infosalus la doctora Josefa Masa, médico epidemióloga del Centro Nacional de Epidemiología (CIBERESP)

De hecho, esta experta resalta que antes de la vacunación, que se inició en nuestro país en los años 60, se trataba de una enfermedad "muy preocupante" y asociada a mortalidad. "Ahora gracias a la vacunación no hay tanta tos ferina. Sigue existiendo, pero esta es menos grave gracias a las vacunas", resalta la epidemióloga.

Concretamente, detalla que su periodo de incubación puede alcanzar los 21 días y puede tener una presentación clínica muy variada: "Fundamentalmente es la tos, la fiebre, y también cuando ya es una tos ferina más complicada aparece un estridor o tos característica que puede llevar al niño pequeño a que le falte el aire y presente cianosis. Puede ser una tos preocupante y agobiante para los padres. El niño tiene esa tos y se queda como sin aire, un síntoma agudo que preocupa y por eso acuden en busca de asistencia médica".

INFECCIÓN BACTERIANA DE TRANSMISIÓN RESPIRATORIA

Según prosigue la doctora Masa, el contagio tiene lugar por gotitas de saliva que salen de la boca y de la nariz, es decir, que se trata de una infección transmisión respiratoria, y que es super contagiosa. "Se trata de una de las enfermedades bacterianas más contagiosas", aclara.

Además, dice que puede ser muy larga y durar varias semanas. "La tos puede durar semanas e incluso meses, y si no ha recibido tratamiento antibiótico el niño o el adulto puede seguir siendo contagioso mientras tosa. En cambio, cuando se trata enseguida baja el contagio porque se inactivan las bacterias de su tracto respiratorio. Pero si no se trata puede estar durante mucho tiempo activa la bacteria productora, la Bordetella pertussis", añade.

Aquí destaca Josefa Masa que todas las medidas de aislamiento y barrera empleadas en la pandemia, como las mascarillas, han reducido muchísimo la transmisión de esta enfermedad.

LA IMPORTANCIA DE SU VACUNACIÓN

Así, esta médico epidemióloga resalta que, aunque la tos ferina la puede adquirir cualquier bebé, lactante, adolescente o adulto, esté vacunado o no, es importante la vacunación frente a esta infección siempre porque su vacuna protege de la enfermedad grave y también de los cuadros más leves, aunque esto último en menor proporción.

"Una tos ferina en adulto no suele preocupar salvo si este en su casa tuviera un lactante, y además, antes de haber recibido la primera dosis de la vacuna del calendario, que es a los dos meses. "En este sentido, los 6 meses primeros de vida del niño son importantes porque este está empezando a recibir las dosis y tiene poca protección todavía. Si se infecta por la inmadurez de sus órganos respiratorios también puede ser más vulnerable a esa infección, y ahí es donde está la tos ferina grave", agrega.

La experta del Centro Nacional de Epidemiología destaca que, por eso, todos los esfuerzos de la vacunación van en este sentido, orientados a fortalecer la inmunidad de los lactantes, y por eso se vacuna a las embarazadas, una medida "muy exitosa" que se ha introducido en los últimos años en todo el mundo prácticamente porque se ha visto que es la mejor manera de proteger en los dos primeros meses de vida a los niños, según celebra la doctora Masa.

"Se trata de una transmisión pasiva de anticuerpos de la madre al bebé y que le confieren una protección muy adecuada para evitar la tos ferina en esos primeros meses. A los 2 meses recibe la primera dosis de la vacuna, y a los 4 la segunda y con esto ya se empieza a tener protección, se consigue que el niño esté protegido", aclara la epidemióloga.

POR QUÉ SE NECESITAN NUEVAS VACUNAS

Con todo ello, la doctora Masa celebra que la población española está muy bien vacunada de tos ferina, una inyección, eso sí, con la que se produce el fenómeno de la evanescencia con el paso de los años, es decir, que decae la protección de esta vacuna con el paso del tiempo, y esta dura poco.

"No es como con la vacuna del sarampión, que una persona se vacuna y esta dura para toda la vida en la mayor parte de las personas. Con la de la tos ferina no es así. Se está investigando mucho y no es tan fácil porque las vacunas bacterianas son más complejas que las víricas y todavía no se ha conseguido una vacuna cuya protección dure más tiempo y por eso hay tos ferina en adultos", sostiene.

Esta especialista indica en consecuencia que ni la enfermedad natural, ni tampoco la vacuna, son capaces de proveer de una protección duradera, dejan una protección corta: "Por eso se sigue manteniendo la enfermedad. Pero la buena noticia es que esta enfermedad grave en niño la estamos atajando gracias a la vacunación de las madres y de los niños en edades tempranas".

IMPORTANTE CORTAR LA TRANSMISIÓN PRONTO

Además, la médico epidemióloga del Centro Nacional de Epidemiología (CIBERESP) mantiene que cuando haya una sospecha de una persona con tos persistente, sea cual sea su edad, hay que ir al médico porque muchas veces si hay una persona que tose probablemente haya contagiado ya a los convivientes y hay que poner tratamientos para cortar esa transmisión.

"De forma, cuando alguien tenga estos síntomas, sea niño, adolescente, o adulto, debe pedir asistencia sanitaria para cortar la transmisión a otro y sobre todo si hay lactantes", insiste esta doctora.

Otra cosa importante de la vacunación de la madre de tos ferina, a juicio de Josefa Masa, es que si se la vacuna, esta no va a contagiarse de tos ferina, y por tanto no va a transmitírsela al recién nacido. "Entonces la protección de la vacuna es doble: evita enfermedad a la madre, pero a la vez esta le transfiere anticuerpos al recién nacido. Por eso es tan efectiva la vacunación en las madres. Y se pone en cada embarazo y es importante decirlo porque es una protección para ese recién nacido solo", concluye.

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