La Filandorra, protagonista en Valladolid de la mano del grupo 'El Naán'
La directora de la compañía teatral Pez Luna Teatro, Mercedes Herrero, se encargó de la escenografía de la puesta de largo del disco y para arropar a la pieza “La tribu perdida” saltaron al escenario diez filandorras con “su fuerza, su alegría, su expresividad y su estética desbordante”, algo que enardeció al público desde el primer compás
El estreno del último disco del grupo musical El Naán titulado 'Versos del páramo negro' tuvo a la Filandorra, uno de los once personajes de la mascarada Los Carochos, como una de las referencias de su puesta de largo en una noche cargada de emociones entre los espectadores que abarrotaban el Laboratorio de las Artes de Valladolid (LAVA).
La directora de la compañía teatral Pez Luna Teatro, Mercedes Herrero, se encargó de la escenografía de la puesta de largo del disco y para arropar a la pieza “La tribu perdida” saltaron al escenario diez filandorras con “su fuerza, su alegría, su expresividad y su estética desbordante”, algo que enardeció al público desde el primer compás.
Nada fue casualidad. Los componentes del grupo de música étnica ibérica palentino y Herrero vincularon la letra de esta canción con su experiencia en el espectáculo “Hilando Filando” que creó la dramaturga en Riofrío de Aliste, en diciembre de 2009, en torno a este voluptuoso personaje de la obisparra de Riofrío. Aquella fue “una apuesta de fusión entre varios lenguajes, una ocasión difícil de encontrar para hacer teatro contemporáneo a partir de una tradición ancestral viva», escribió la directora hace 16 años.
“Es una manera de entender el teatro, el arte, la cultura y la comunidad para celebrar una fiesta unidos, es la mirada al ritual del mundo rural, la fiesta, lo comunitario compartido”, señala la actual directora de Pez Luna Teatro, años atrás responsable artística de Alkimia 130 que compartió producción con la compañía Fabularia Teatro.
Las filandorras conectan con la cultura indígena
Para el compositor y poeta de El Naán, Héctor Castrillejo, autor de la letra de “La tribu perdida”, la conexión de este texto poético con las filandorras es obvia: “nosotros manejamos el concepto de la recuperación de las culturas campesinas desde que, de muy jóvenes, visitamos las cunas indígenas de América Latina. Allí descubrimos nuestro folclore y nuestras raíces y llegamos a la conclusión de cómo se conectaba la cultura campesina ancestral con la idea de lo indígena”.
Aquellas experiencias están unidas a esta de la mascarada de Los Carochos, asegura, con una simple metáfora que viene a “despertar los dioses antiguos de los bosques”. Y es que, como señala Castrillejo, “los ritos de invierno están muy conectados con una cultura tradicional ancestral que guarda relación con lo sagrado de cualquier comunidad humana”, reflexiona.
Versos del páramo negro será el disco que, desde ahora, quedará siempre unido a la mascarada “Los Carochos” de Riofrío con sus alegres filandorras, una coreografía que se levanta desde el “ser independiente, el encuentro con los iguales, el aprendizaje de la convivencia, la celebración y la fuerza de la unión para ir al encuentro del público, de lo social con quien se convive, esa invitación a conectar con “calla, salvaje es el que se salva”, resume Mercedes Herrero.
El Naán, en formato trío, vuelve a encandilar a sus seguidores con once títulos, entre ellos “En mi corazón de barro” cantado por Rozalén y Carlos Herrero. Esta nueva propuesta artística del grupo palentino viene a recordarnos que ellos son los guardines de las tradiciones ibéricas a las que incorporan los sonidos norteafricanos y afrocubanos. Sus sólidos trabajos les han llevado a festivales de Polonia, Irlanda, Hungría, Portugal e Inglaterra donde actuaron en directo para la BBC. Germinal, La danza de las semillas, Código de barros, De Babel a Ítaca y ahora Versos del páramo negro son los discos de su repertorio.
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