El incendio originado en Molezuelas, el más intenso de la historia de España
El director general de Patrimonio Natural alerta de la magnitud sin precedentes de los incendios en Zamora y Castilla y León en 2025 y anuncia que las “lecciones aprendidas” se incorporarán al plan anual de prevención y extinción de 2026
El director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz Sanz, defendió hoy que los incendios del pasado verano en Castilla y León superaron los 40.000 kilovatios por metro de intensidad, un valor que supera con creces el umbral de los 3.500 kilovatios, que ya se considera “complejo” para su extinción.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Arranz explicó que los fuegos más pequeños suelen estar por debajo de 346 kilovatios, mientras que uno intenso llega a 1.700. “Por encima de 3.500 ya se considera complejo, con alturas de llama superiores a 15 metros y los esfuerzos de control suelen ser ineficientes”, destacó.
En Zamora, los incendios más graves afectaron a Losacio en 2022, superando los 40.000 kilovatios, y a Molezuelas de la Carballeda, que alcanzó 90.000 kilovatios por metro debido a lo que Arranz calificó de “tormenta perfecta”. Este fuego arrasó miles de hectáreas en Zamora y también afectó a la zona de Castrocalbón en León, convirtiéndose en el más intenso registrado en España.
El director general destacó la coordinación histórica de recursos, que llegó a superar los 2.319 medios en una sola semana de agosto, algo nunca antes logrado. Explicó que la situación fue especialmente complicada por la combinación de meteorología adversa, ola de calor y déficit de precipitaciones: “Podemos contar con mejores medios humanos y materiales, pero cuando la meteorología es adversa, el incendio ganará fuerza y peligrosidad”.
Los datos de 2025 reflejan la magnitud de la emergencia: los incendios con nivel de gravedad 2 pasaron de 4 en julio a 33 en agosto, descendiendo a 5 en septiembre. Además, hubo 218 días con más de tres incendios activos, 183 días con más de cinco, 138 días con más de 10 y 83 días con más de 20 incendios, todos en época de peligro alto, muchos incluso con tramos nocturnos de crecimiento rápido.
Arranz incidió también en la importancia de la prevención: durante 2025 se realizaron trabajos de selvicultura preventiva en 20.184 hectáreas, con 50,4 millones de euros de inversión, y se mantuvieron o crearon 3.459 hectáreas de cortafuegos y gradeos. La Consejería de Presidencia destinó 10 millones de euros a municipios para maquinaria y 620.000 euros a las diputaciones provinciales para apoyar estas labores.
En cuanto a la superficie afectada, 143.880 hectáreas resultaron dañadas, de las que 42.815 son masa arbolada. Se registraron 1.216 incendios forestales, un 10 % menos que la media del decenio, aunque muchos de gran gravedad, y 856 incendios agrícolas o no forestales, sumando 2.072 intervenciones del operativo.
El director general subrayó que estos datos reflejan un año “excepcional” y aseguró que las experiencias de 2025 serán incorporadas al Plan Anual de Vigilancia, Prevención y Extinción de Incendios 2026, que se publicará la próxima semana. “Son situaciones extremas sobre las que no teníamos constancia, y los propios expertos se han sorprendido por nuestra capacidad de lucha ante estos incendios”, explicó.
Arranz concluyó destacando la importancia de la coordinación y de la planificación ante amenazas extremas, la adaptación a los retos climáticos y la necesidad de mantener la inversión en medios humanos y materiales, para proteger tanto a la población como a los ecosistemas afectados por los incendios.
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