Los vecinos del Valle de Vidriales convocan una movilización contra la instalación de una planta de biogás

El próximo 2 de noviembre, habitantes y colectivos de Santibáñez de Vidriales se manifestarán para expresar su rechazo a un proyecto de planta de biogás en la zona. Los convocantes advierten de las consecuencias ambientales, económicas y sociales que este proyecto podría tener para la comunidad.

Ayuntamiento de Santibáñez de Vidriales.
Ayuntamiento de Santibáñez de Vidriales.

El Valle de Vidriales se enfrenta a una decisión que podría transformar su paisaje y afectar la calidad de vida de sus residentes. El próximo 2 de noviembre, en Santibáñez de Vidriales, tendrá lugar una manifestación en contra de la instalación de una planta de biogás, a la cual han sido invitados todos los habitantes y simpatizantes de la causa. Según los organizadores, la construcción de esta planta implica una serie de amenazas que la población considera inaceptables.

Entre las preocupaciones destacan los impactos ambientales y sociales. “Contaminación del aire y del agua” es uno de los puntos críticos: el funcionamiento de las plantas de biogás produce emisiones contaminantes y olores persistentes, además de generar residuos que podrían afectar las fuentes de agua locales. Esto, advierten, pondría en peligro la salud y el entorno natural.

Además, señalan que la planta puede afectar la salud pública: la exposición a contaminantes puede generar problemas respiratorios y otros riesgos, especialmente en poblaciones vulnerables como niños y ancianos. A esto se suma un previsible aumento del tráfico pesado, con camiones de gran tonelaje transportando materiales hacia y desde la planta, incrementando el ruido, el desgaste de las carreteras y la inseguridad vial en una zona rural que, hasta ahora, ha gozado de tranquilidad.

Otro aspecto relevante es la depreciación de propiedades en el área. Los organizadores explican que vivir cerca de una planta de biogás suele reducir el valor de las viviendas, afectando directamente a la economía local y al patrimonio de los vecinos. Esto, advierten, impactaría no solo en los residentes actuales, sino en el atractivo de la zona para posibles nuevos pobladores y visitantes.

Impacto en la economía y el turismo es otro de los puntos de alerta: la zona podría ver reducido su flujo de turistas, afectando a negocios como bares, restaurantes y tiendas, que dependen de los visitantes y del turismo rural para subsistir. La disminución de oportunidades en estos sectores, junto con una pérdida de calidad de vida, podría agravar el problema de la despoblación que ya afecta a muchas áreas rurales.

Desde la convocatoria se hace un llamado a la comunidad y a los representantes públicos: “Es fundamental defender nuestro derecho a un entorno limpio y seguro”. La manifestación, que se realizará en la plaza del ayuntamiento de Santibáñez, busca visibilizar la oposición a un proyecto que, según los manifestantes, amenaza el bienestar de todos y las posibilidades de futuro de las próximas generaciones.

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