VÍDEO | Adiós a 80 años de historia del pan en Castroverde de Campos: “Me da mucha pena”

El negocio cierra después de 80 años en activo y el paso de tres generaciones de la familia

Panadería Ciriaco Magdaleno, Castroverde de Campos
Panadería Ciriaco Magdaleno, Castroverde de Campos

A pesar de la promoción que se le quiere dar al pan en la capital zamorana el próximo 2027 con la realización del “Panfest”, la realidad en la provincia es muy diferente.

En muchos de los pueblos zamoranos solo hay una panadería, es el caso de Castroverde de Campos en donde la Panadería Magdaleno lleva en activo 80 años con tres generaciones de la familia en su historia, “primero fue mi abuela por parte de padre, luego mis padres y desde hace unos 12 años hemos sido los tres hermanos”, cuenta con orgullo Ciriaco Magdaleno quien regenta en la actualidad el negocio.

La panadería “siempre ha sido muy familiar excepto algún empleado” y a pesar de estar en un pueblo pequeño “repartíamos a pueblos cercanos y tiendas, con el paso de los años lo hemos ido dejando, mi hermana se jubiló y mi hermano tiene párkinson y yo solo ya no podía y no puedo”, argumenta el responsable del negocio.

El relevo generacional para los oficios se puede decir que es inexistente y más en una región despoblada, además “la panadería es un poco vieja, no sé si alguien querría invertir en ella y quedarse, es un trabajo muy sacrificado”. Ciriaco sigue haciendo las magdalenas ‘con cuchara’ y la bollería de forma manual, “con alguna ayuda de máquinas por ejemplo el batidor, pero poco más”, afirma. Una panadería tradicional de horno de leña donde todo huele a harina al entrar y a pan al salir.

“A pesar de que muchos vecinos me han animado a seguir”, comenta “la decisión ya la venía barruntando desde agosto, solo que he aguantado unos meses más y de todas formas mi jubilación sería el año que viene, es decir que tampoco se alargaría mucho el cierre”, explica Ciriaco.

Las circunstancias familiares y personales “ya lo estaba pasando un poco mal”, hacen que Castroverde de Campos se quede sin panadería “aunque me da mucha pena, pero ya no puedo”.

La jubilación supone ahora una vida diferente en la que “seguir practicando deporte, aprender un poco de cocina, ayudar en casa y atender a la familia”, finaliza Ciriaco Magdaleno echando el cierre a toda una vida en la panadería.

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