Josué Crespo presidente de la Resurrección: “Me encantaría que algún miembro de la Casa Real se acercase a la Semana Santa de Zamora"

Josué Crespo, presidente de la Cofradía de la Santísima Resurrección de Zamora, mantiene la tradición en un año de pequeñas mejoras

Josué Crespo, presidente de la Cofradía de la Resurrección. Foto: Verónica Muriel
Josué Crespo, presidente de la Cofradía de la Resurrección. Foto: Verónica Muriel

Josué Crespo vive este Domingo de Resurrección con la satisfacción de un trabajo consolidado. “En cuanto a novedades, no, ninguna, ni el recorrido”, explica, destacando que, a diferencia de otras cofradías, no han tenido que hacer cambios en el itinerario.

La imaginación y el trabajo que lleva a cabo es súper trabajoso, porque algunos compañeros han tenido que enfrentarse a cambios en los recorridos, pero nosotros mantenemos la tradición intacta”, añade Crespo.

Este año hay una modificación: el refresco que ofrecen los mayordomos tras la procesión se retrasa hasta después de la misa. “Antes, mucha gente se quedaba sin nada, porque iban a la misa y luego ya no quedaba. Este año queremos que todos puedan disfrutarlo”, explica.

La cofradía, según Crespo, es “una cofradía familiar que vamos salvando”. Con cuotas de 10 euros y cerca de 1.800 hermanos, asegura que mantienen un superávit controlado, suficiente para afrontar los retos sin subir la cuota.

Crespo destaca la importancia económica y social de la Semana Santa: “Es un empuje para Zamora. Ver nuestras calles llenas de gente nos levanta el ánimo”. Reconoce los avances en promoción, como la campaña en la Plaza de Madrid organizada por la Diputación de Zamora el año pasado, y subraya que “poco a poco se va trabajando bien”, aunque siempre queda margen de mejora.

También recuerda la limitación de la capacidad hotelera: “Con el cierre del Parador hemos tenido una baja importante. Hay que ajustar la logística para que todos tengan dónde comer y alojarse”.

Crespo valora la recuperación del Museo de Semana Santa, cerrado durante años: “El museo ha pegado un empujón importante. Ya se ve el primer y segundo piso, y avanzan para abrirlo en condiciones óptimas”.

Para él, la musealización será el siguiente paso a desarrollar con administraciones y empresas privadas, y subraya su efecto motivador: “El que estuviera tirado el museo nos bajaba los ánimos; ahora se ve el avance y nos motiva a todos”.

Entre los instantes más especiales del recorrido, Crespo destaca la salida de los pasos y recuerda con añoranza de tiempos pasados la llegada a San Ildefonso, donde se encuentraban con las hermanas marinas: “Ese momento me llenaba de orgullo y emoción”.

Sobre los rituales previos, admite que los nervios están presentes: “Me levanto y me pongo en manos de la Virgen, pido que salga todo bien. La tranquilidad es importante, pero los nervios siempre están ahí”.

A quienes aún no conocen la Semana Santa de Zamora, Crespo les lanza un mensaje claro: “Me encantaría que algún miembro de la Casa Real, como las infantas o la princesa de Asturias, pudiera presenciar nuestra tradición. Sería un acto muy emotivo y ayudaría a la promoción”.

En cuanto a gastronomía típica, Crespo se queda con los clásicos de estas fechas: “Dos huevos fritos con una buena aceitada y un vino de Toro, y ya no queremos más”. Con estas palabras, Josué Crespo defiende la continuidad de la cofradía y la tradición, en un año en el que la Resurrección de Zamora mantiene su esencia intacta, a pesar de los pequeños cambios y retos logísticos, celebrando el Domingo de Resurrección con emoción y orgullo.

stats