Manuel Cardo 'Manín', abad del Espíritu Santo: "Buscamos recuperar esa luz medieval que dan las antorchas y que caracterizó a la cofradía en sus inicios"

El abad de la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Espíritu Santo desde el pasado mes de octubre afronta su primera Semana Santa en el cargo

Manín, nuevo abad del Espíritu Santo
Manín, nuevo abad del Espíritu Santo | María Lorenzo

Manuel Cardo Moldón, más conocido como 'Manín', fue elegido nuevo abad de la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Espíritu Santo el pasado mes de octubre. Ahora, afronta su primera Semana Santa en el cargo y atiende a Zamora24horas para transmitir sus sensaciones y la situación de la Hermandad que ahora dirige.

¿Qué novedades trae este año la Hermandad?

Pues como novedad así un poquito que destaquemos es la incorporación de veinte hermanos que van a portar los antorcheros con las teas, que era como salíamos en los inicios de la Hermandad. Y un poquito pues buscar esa esencia, que no se nos pierda esa luz medieval que dan las antorchas, que siempre caracterizó en los comienzos de nuestra cofradía.

¿Cómo afrontas tu primer año como presidente?

Bueno, somos un equipo, lo afrontamos con ilusión, con muchas ganas, con ideas nuevas y con mucha responsabilidad. Al final, cuando tomas la decisión de participar y de intentar ayudar a tu hermandad, que es la hermandad de toda tu vida, pues lo haces con muchas ganas y con mucha ilusión, pero sobre todo con mucha responsabilidad.

¿Cuál dirías que es ahora mismo la salud económica y social de la Cofradía?

Somos una hermandad muy austera. Creo que somos la hermandad en la que el recibo es el más barato, que el que tenemos es de 7 euros y creo que no lo tiene ninguna. Nosotros nos bandeamos bien, los gastos no son tampoco excesivos. Y luego tenemos nuestra obra social, que la verdad que con lo poquito que sobra pues lo dedicamos a obra social. Luego también tenemos la venta de lotería, que todo el recargo que se recauda pues también va para la obra social. Al final intentamos participar sobre todo mucho con el barrio, mucho con la parroquia. Y si nos sobra algo, pues también con las asociaciones, que también trabajamos con la asociación del cáncer y otras con las que todavía no le hemos aportado ese dinero, pero lo haremos después de Semana Santa.

¿Qué papel dirías que juega la Semana Santa en el desarrollo de Zamora?

Es de una importancia total, sobre todo de cara al turismo, de cara a que es una Semana Santa reconocida internacionalmente. Al final, todas las hermandades o todas las cofradías que la integramos tenemos que tener una visión global, todos hacia lo mismo, con responsabilidad, saber que es un bien para la ciudad y que debemos cuidarla. Yo, en ese sentido, lo tengo muy claro: unidad y todos lo mismo.

Si tuvieras que quedarte con un momento concreto del recorrido procesional, ¿cuál sería?

Voy a decir dos. La Cuesta del Mercadillo, porque yo fui cargador del campanil, y para nosotros era muy especial subir la Cuesta del Mercadillo, porque es una maravilla. Y luego, como hermano de farol, que he sido hasta entonces, pues yo voy siempre detrás del Cristo, y la salida de la calle del Troncoso es maravillosa. Son dos puntos muy significativos, por lo menos para mí, que no te los tienes que perder.

¿Qué expectativas tienes, como todavía no hay fechas, de las nuevas instalaciones del Museo de Semana Santa?

Hombre, lo afrontamos todos con muchas ganas. Vamos a ver cómo queda. Yo creo que va a ser un antes y un después. Ya lo que vino de atrás ya no podemos hacer nada. Ahora a mirar con la visión de futuro. Va a ser un bien para la ciudad y yo creo que todo va a ser positivo con el nuevo Museo. Yo creo que todos vamos a disfrutarlo y tener un punto de referencia importante con un museo actual, moderno, pues va a ser muy bueno para la ciudad.

¿Tienes algún ritual, alguna sensación concreta en los instantes previos al inicio de una procesión?

Bueno, como abad todavía no lo sé, y cuando llegue el momento, pues bueno, te da un poco de vértigo. La verdad que cuando tienes una estructura ya de 1.300 hermanos, cuando ves que llega el día y demás, estás nervioso. Yo estoy ahora mismo con muchas, muchas cosas, muchos frentes abiertos, pero ya te digo, tenemos un equipo estupendo, tenemos un equipo trabajando, y yo creo que ritual como tal no. Y como cofrade, pues voy con mis hijos, voy con mi familia, voy con mis amigos, y entonces es la ilusión de un año más y el disfrutarlo como tal.

Si tuvieras también que elegir un plato típico de la Semana Santa de Zamora, ¿cuál sería?

Yo me decanto por el dos y pingada, que el día de la resurrección lo disfruto con mi familia, y nos encanta.

¿A quién le recomendarías que viniera a ver la Semana Santa de Zamora?

Bueno, yo se lo recomendaría a todo el mundo que no se la pierda. Estos días han estado unos amigos nuestros de Madrid que no conocían la ciudad, les enseñábamos fotos, los llevábamos a ver el miserere, el estadio, dieron una vuelta y vieron el ambiente de Semana Santa entero y se quedaron prendados. Quiero decir que, al final, todo el mundo que no conoce la Semana Santa de Zamora, estoy convencido que el que la ve y la conoce vuelve.

stats