El Martes Santo que desafió las normas: la historia del Cristo de la Expiación
Nacida en 1967 para jóvenes y estudiantes, la hermandad del Cristo de la Expiación combina historia, polémica y renovación hasta convertirse en un icono de la Semana Santa.
En 1967, un grupo de estudiantes decidió fundar una cofradía pensada para la juventud, estableciendo como base que los cargos directivos no pudieran ser ocupados por mayores de treinta años. La idea, impulsada por Juan Manuel Nieto Nafría y Fernando Primo Martínez, buscaba ofrecer a los jóvenes zamoranos un espacio propio dentro de la Semana Santa.
La imagen titular elegida fue el Cristo de la Expiación, conocido popularmente como “de la última palabra”, que entonces estaba en un deficiente estado de conservación en la iglesia de Santa Lucía. Su porte debía reflejar la vida y el sufrimiento de Cristo, diferenciándose de otros crucificados de la ciudad.
La primera procesión tuvo lugar el Martes Santo 9 de abril de 1968, en medio de gran polémica. Críticas por elitismo y ataques callejeros obligaron a la presencia policial: se llegaron a lanzar bombas fétidas, colocar sedales cruzados y proferir insultos contra los hermanos. La salida fue desde Santa Lucía, con el Cristo sobre una pequeña mesa prestada, y el cortejo recorrió el trayecto hasta la Catedral para el rezo de las Siete Palabras.
Un recuerdo imborrable de aquella primera noche fue el izado del Cristo desde un balcón debido a la estrechez de la puerta de la iglesia, guardándose después la imagen en el corral de una vaquería contigua. Este ritual de salida anticipada del Crucificado se mantiene hoy como homenaje a aquella jornada inaugural.
Tras el traslado de la sede canónica a Santa María de La Horta en 1973, la cofradía consolidó su presencia en el Martes Santo, aunque sufrió una fuerte decadencia a principios de los años 70, llegando a contar con apenas 40 hermanos.
El gran cambio llegó en 1988, cuando el Obispo de Zamora autorizó la participación experimental de 30 mujeres, inicialmente agrupadas en la Tercera Palabra. Un año después, las mujeres ingresaron como hermanas de pleno derecho, convirtiéndose en la primera cofradía zamorana en permitir la igualdad bajo el caperuz y provocando un aumento de 300 a más de mil miembros.
Hoy, la Hermandad del Cristo de la Expiación cuenta con unos 1.700 hermanos, que salen en procesión la noche del Martes Santo acompañando al Cristo, que recibe culto todo el año en el altar mayor de Santa María de La Horta, sede canónica de la hermandad. Una cofradía que nació de la juventud y la polémica y que hoy es un referente de devoción y tradición en Zamora.
Fuente: Junta Pro Semana Santa
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