Rufo Martínez, presidente del Silencio: “La Semana Santa de Zamora es única, no tiene ese toque andalusí que tienen otras"
El presidente de la Hermandad del Santísimo Cristo de las Injurias afronta el Miércoles Santo con cambios por las Edades del Hombre
¿Qué novedades trae este año la Hermandad?
Lo más destacado este año es la organización de la salida de la procesión, no podemos utilizar el interior de la catedral por las Edades del Hombre, pero el acto del juramento se hará igual que durante los últimos 25 años, en la Plaza de la Catedral y los hermanos se reunirán como siempre en los jardines del Castillo.
Una novedad también este año es que nos hemos hermanado con la Cofradía Caballeros del Silencio de Astorga que este año cumplen 100 años. Saldrán con nosotros su bandera oficial y tres hermanos entre los que se encuentra su Hermano Mayor y además estrenamos una pendonilla conmemorativa del hermanamiento entre las dos.
¿Cuál es la salud económica y social de la Hermandad?
En cuanto a lo social es muy bueno, somos 2.912 hermanos y hermanas, el año pasado entraron 100 y este año 11º y la lista de espera sigue siendo casi la misma que hace dos años, por lo que se ha seguido apuntando bastante gente. Vamos a intentar aligerar las incorporaciones, pero no podemos meter a 300 hermanos a la vez por problemas logísticos y porque habría que rediseñar la salida, pero poco a poco lo vamos haciendo.
Económicamente también estamos bien. Los gastos del centenario han sido los más grandes con el reparto de medallones a los hermanos sin coste alguno y también hemos editado dos libros que uno de ellos lo hemos regalado a los hermanos con la vela y la revista del año que esa sí tiene un coste porque es inviable regalarla a los 3.000 hermanos.
Tenemos el apoyo de la Fundación Caja rural y de la Diputación de Zamora que es de agradecer, pero los gastos se han solventado con las nuevas entradas por lo que estamos en una situación similar a la de antes del centenario.
¿Qué papel crees que juega la Semana Santa en el desarrollo de Zamora?
Los que somos de Zamora sabemos que cuando salimos la gente de fuera solo conoce Zamora capital, a pesar de que la provincia tenga muchas cosas destacables. De Zamora se conocen dos cosas: el Románico y la Semana Santa.
Las personas de “Despeñaperros para abajo” dicen que Zamora que la Semana Santa de Zamora es lo mejor que hay por sus características propias, porque no imita a otras Semanas Santas y no tiene el toque andalusí que tienen otras de cerca de Zamora. Mantenemos una esencia distinta los demás y tiene un arraigo muy grande en la población, es decir el número de cofrades en cuanto al porcentaje de habitantes es impresionante, aunque no vamos a caer en la tentación de sumar todos los cofrades de todas las cofradías porque muchos somos de varias. Pero en cuanto a población se puede equiparar con Semana Santa de Málaga o de Sevilla que multiplica por 40 la población y tiene al menos 60 cofradías. El arraigo también es una seña de identidad nuestra.
Además hemos sido capaces de crear momentos muy distintos y atractivos para el turista. En cuanto a religiosidad es muy importante y económicamente es uno de los motores de esta tierra.
¿Qué momento del recorrido procesional recomiendas?
El acto de juramento que es lo que nos distingue y que se cuida con mucho mimo. Hay otros momentos por la Rúa de los Notarios, de los Francos merecen la pena ver. Todo el casco antiguo, luego cuando la procesión se estira es otra cosa, pero en cualquier punto del casco antiguo merece la pena esperar y verla.
Ya tres años sin Museo de Semana Santa, ¿qué expectativas tiene sobre las futuras instalaciones?
Como todo se terminará, es una obra pública y como todas las obras públicas de este pueblo pues van al ritmo que van.
El error fundamental fue el empeño por que se hiciera donde estaba el antiguo. Yo sostuve que el nuevo Museo fuera en la Plaza de San Martín pero dijeron que era una zona verde, pues que baje Dios y lo vea, es una zona verde.
Propuse incluso hasta la permuta de aquel suelo por el solar que quedaría cuando se derribase el museo, miraron unos y oros como como si nada y creo que era una solución bastante buena porque no afectaba a lo que llaman el skyline de Zamora. Podría haberse albergado allí un edificio singular que la gente viniera a ver el edificio en sí, igual que vamos todos a ver el perro de flores a Bilbao , y si a un edificio de ese tipo le pones algo como la Semana Santa de Zamora dentro pues sería un atractivo de gran valor.
Pero fundamentalmente el museo viejo seguiría y hubiera dado igual lo que tardasen en las obras del nuevo, el problema es el empeño de los que han pagado o pagan.
También se propuso el Museo Etnográfico, que tiene más para abajo que para arriba y es un edificio fantástico que con una reforma hubiera valido. Tampoco era viable. Llevamos tres años y lo que te rondaré morena. Es como quien compra un piso en obras y vende en el que estaba viviendo.
A la Cofradía de El Silencio no nos afecta mucho porque al final tenemos el Cristo dos días al año, pero no es cuestión de una cofradía es la Semana Santa de Zamora y no tener Museo perjudica a la Semana santa y la Junta pro que no tiene ingresos.
En la pasada edición de las Edades del hombre en Zamora, yo estaba en la Junta de Gobierno de la Semana Santa y los ingresos extraordinarios que se tuvieron fueron impresionantes, hubiera sido parecido esta edición.
Las cosas hay que tomarlas como vienen y algún día habrá museo.
¿Tienes algún ritual o algo que haces en los minutos previos al inicio de la procesión?
Me visto con todo el cuidado, abrazo a los míos y me acerco al Cristo rezo un Padre Nuestro y hablo un poco con él. Pero desde que soy presidente va un poco acelerado por la preocupación de que todo salga bien.
Si tuvieras que recomendar a alguien que viniera a ver la Semana Santa de Zamora ¿A quién se la recomendarías?
A cualquiera que no la conozca porque se sorprendería. Zamora es un rincón dejado de la mano de Dios y cuando la gente viene siempre siempre se sorprende de lo que ven, eso con la población multiplicada todo lleno y los pasos en la calle… la gente está acostumbrada a ver internet, pero en cualquier caso cualquiera que venga se sorprenderá.
Zamora tiene una gastronomía espectacular, ¿Con qué plato típico de la Semana Santa te quedarías?
Las sopas de ajo porque reconfortan en la madrugada del Viernes Santo y Dos y Pingada porque es el final y la celebración de que todo ha salido bien.
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