domingo. 24.06.2018 |
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La historia del feminismo, en La Alhóndiga

La historia del feminismo, en La Alhóndiga

El Área de Juventud de Izquierda Unida celebraba un acto público este pasado viernes en el salón de actos de La Alhóndiga con el que repasar y revivir la historia de la lucha por el feminismo.

El próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el movimiento feminista con el apoyo de organizaciones y colectivos políticos, sociales y sindicales convoca una huelga general de las mujeres a lo largo y ancho de nuestra geografía. Una convocatoria de denuncia “frente a las desigualdades, las discriminaciones y las violencias estructurales” que sufren más de la mitad de la población mundial, las mujeres, pero también de reivindicación de un nuevo modelo social, justo, democrático e igualitario.

Izquierda Unida Zamora apoya la huelga general, así como, llama a la movilización de todos y todas “con la que demostrar la fuerza del movimiento feminista y reivindicar de forma unitaria un país feminista, un país sin desigualdades de género y donde la emancipación de la mujer sea real y posible”.

En este marco, desde el Área de Juventud, esta formación celebraba un acto público este pasado viernes en el salón de actos de La Alhóndiga con el que repasar y revivir la historia de la lucha por el feminismo, su desarrollo y la importancia de luchar hoy día por una sociedad igualitaria entre hombres y mujeres.

En él fueron protagonistas las madrileñas Carmen Álvarez (socióloga) y Ana Jiménez (enfermera y matrona), que mostraron ese camino de lucha histórica por el empoderamiento y emancipación de las mujeres y contra el sistema patriarcal que a su juicio “oprime e impone los roles que tenemos que desarrollar en la sociedad capitalista en que vivimos”.

Ambas hicieron una radiografía de un mundo “cuyo funcionamiento, datos y prácticas las engloba y las dibuja en escenarios en los que las mujeres en todo el mundo ganan sólo entre el 60 y el 75 por ciento del salario de los hombres en trabajos de igual valor. Donde en nuestro Estado, el trabajo dedicado por las mujeres a los hogares, al cuidado y a la reproducción alcanza el 53 % del PIB, recayendo en las mujeres gran parte de lo que debería estar atendido a través de los servicios públicos”.

Igualmente recodaban: “El aborto no está garantizado para todas las mujeres y el código penal lo sigue contemplando como un delito. La misoginia recorre la cultura y la ciencia en todos sus ámbitos. Las agresiones sexuales y las violaciones, en algunos casos, han pasado de ser actos criminales individuales a formas grupales cada vez más presentes junto con los continuos asesinatos de mujeres, que deben traducirse en un rechazo frontal a esta inaceptable realidad, que consolide la construcción de una cultura antipatriarcal para erradicar esta violencia sistémica de la vida de las mujeres. La notoria expansión que está adquiriendo el debate y la demanda de los vientres/úteros de alquiler. Así como las miles y miles de mujeres y niñas traficadas para consumo sexual de los hombres y su irrefutable conexión con la “industria del sexo” y la prostitución”.

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