sábado. 19.10.2019 |
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Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo, pide cobrar el paro para pagar a su abogado

Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo, pide cobrar el paro para pagar a su abogado
Bernardo Montoya, presunto asesino de Laura Luelmo, pide cobrar el paro para pagar a su abogado

Montoya cobraba el paro desde su salida de prisión del pasado mes de octubre, dos meses antes de la muerte de Laura Luelmo en El Campillo. Tras entrar de nuevo en prisión preventiva como supuesto autor del asesinato de la joven zamorana, Montoya ha solicitado al Servicio Andaluz de Empleo (SAE) que se le tramite de nuevo el cobro de prestación por desempleo para poder pagar a su abogado.

Bernardo Montoya, el presunto asesino de Laura Luelmo, ha pedido en las últimas horas cobrar el paro para poder pagar a su abogado. Lo ha hecho a través de una carta publicada por el medio Viva Huelva. Esa carta fue remitida a finales de enero a la oficina del Servicio Andaluz de Empleo de Nerva desde cárcel de Sevilla II, en Morón de la Frontera (Sevilla).

Según informan diferentes medios nacionales, entre ellos Telecinco, Bernardo Montoya relata en esa carta que el pasado 23 de enero no pudo ir a sellar y, por tanto, seguir cobrando la prestación por desempleo que percibía desde su salida de la cárcel en octubre de 2018. El supuesto asesino de Laura Luelmo accedía a esa ayuda gracias a los trabajos realizados en prisión.

La petición ha sido atendida por el SAE desde donde, tras contar con el certificado pertinente de la cárcel de Morón que atestigua el internamiento de Montoya, se le ha suspendido la tarjeta y se procederá a trasladar el caso al Servicio Público de Empleo Estatal para su análisis y determinar si finalmente puede cobrar o no dicha prestación. Un cobro que según el propio Montoya destinaría a pagar los servicios de su nuevo abogado, tras dejar a un lado a los abogados de oficia.

Hay que recordar que tras confesar el crimen, ahora Montoya dice que quién mató a la joven zamorana fue su expareja Josefa de un “martillazo en la cabeza”. Un extremo que ella niega.

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