martes. 21.05.2019 |
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El pesar de Nuestra Madre sujeta a los zamoranos

El pesar de Nuestra Madre sujeta a los zamoranos
El pesar de Nuestra Madre sujeta a los zamoranos

Los hermanos, ataviados con túnica blanca y caperuz negro, procesionaban este Viernes Santo por las calles de Zamora, acompañando en su dolor a la Virgen.

La cofradía de Nuestra Madre de las Angustias salía este Viernes Santo estrenando su título de ‘Real’. La lluvia, no prevista para esta noche, respetaba no haciendo acto de presencia la tristeza de la Virgen, que año tras año continúa afligiendo a los zamoranos.

Saliendo de la Iglesia Parroquial de San Vicente Mártir los cofrades, que habían cambiado el terciopelo del hábito negro del Santo Entierro por la túnica de estameña blanca, recorrían San Torcuato para que el Coro Sacro Jerónimo Aguado pusiera su voz en la fachada principal de la iglesia de Santiago del Burgo.

En paralelo, las mujeres compartían el luto de la Virgen, mientras la luz de las velas que portaban iluminaban sus rostros de respeto. El dolor de Nuestra Madre se extendía por primera vez a la plaza Mayor, que más tarde la recibiría con sus solemnes cánticos. Pero todavía los hermanos tenían que procesionar por el casco antiguo de la ciudad, lleno de zamoranos que mostraban su admiración una vez más en este Viernes Santo.

A su vuelta, la Virgen se colocaba de cara al Consistorio. A su derecha se situaban las zamoranas que la habían acompañado en sentimiento, mientras que a su izquierda estaban colocados los cofrades, que formaban un pasillo para que el protagonismo recayera en ella. En este escenario, el coro Jerónimo Aguado entonaba el ‘Stabat Mater’, para que finalmente fuera un canto popular el que despidiera a Nuestra Madre, la Salve.

El Santo Cristo, que cumplía este año 25 años como parte de la cofradía, retornaba junto a las otras imágenes de nuevo al templo de partida, con el alivio de haber podido salir esta Semana Santa.

Fotografía: Sofía Villar

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