miércoles. 16.10.2019 |
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Un guardia civil evita una tragedia en Salamanca al reducir a una mujer que entró armada en una comunión

Un guardia civil evita una tragedia en Salamanca al reducir a una mujer que entró armada en una comunión
Un guardia civil evita una tragedia en Salamanca al reducir a una mujer que entró armada en una comunión

La mujer, a la que no conocía nadie, entró con un cuchillo en el festejo familiar, que estaba repleto de niños y el guardia civil fuera de servicio logró reducirla.

Este pasado sábado, 11 de mayo, sobre las 17 horas, una familia celebraba una comunión en la calle Gibraltar de Ciudad Rodrigo, en Salamanca. Todo transcurría de manera normal hasta que, de repente, una mujer a la que nadie conocía se presentó en la fiesta, repleta de niños, “con la cara desencajada y un cuchillo en la mano”.

Así lo relata uno de los allí presentes al periódico digital SALAMANCA24HORAS, quien explica que el pánico se apoderó de todos. De todos menos de uno, uno de los familiares que era agente de la Guardia Civil y que, en ese momento, estaba de descanso. Sin embargo, no dudó ni un segundo en ir hacia la mujer y reducirla.

Según cuenta uno de los familiares del mismo agente, este es experto tanto en karate como en goshin (es Segundo Dan en ambas disciplinas), lo que aunado a su experiencia fue lo que le permitió reducir a la atacante. También “porque era su deber como guardia civil, estuviese o no de servicio, como él mismo repetía cuando lo hizo”, asegura.

De hecho, después de intentar calmarla y no tener efecto, puesto que la mujer quiso seguir atacando a la familia, el agente tuvo que reducirla una segunda vez e inmovilizarla hasta que llegaron efectivos tanto de la Policía Local como de la Guardia Civil “y después una ambulancia, porque estaba claro que a la mujer algo le pasaba, decía incoherencias que no son propias de alguien que no le pasa nada”.

Una situación que pudo ser peor, sobre todo con tantos niños presentes, y que fue resuelta de gran manera por la destreza de este guardia civil, que comentaba a posteriori en la continuación de la comunión, y según reproduce uno de sus familiares a este medio, que “la cosa salió bien porque también tuvo mucha suerte, y que tenía que agradecer a su maestro aunque este le iba a echar la bronca porque le tiene dicho que cuando hay un arma blanca hay que correr, no enfrentarse”.

Eso sí, no salió ileso del todo, y es que el agente, pese a ser un experto, sufrió daños en la muñeca, “lo que demuestra que se junta mucho entrenamiento y suerte y que quizá otro no hubiéramos podido hacerlo porque no estamos acostumbrados a reaccionar ante situaciones como esa ni tenemos sus conocimientos”, continúa este familiar con alivio y orgullo.

Además, también quiere poner en valor la labor tanto de este guardia civil como del resto del cuerpo, porque “tenemos unas buenas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que a veces no sabemos valorar lo suficiente”.

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