martes. 22.10.2019 |
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Piragüismo

Comienza la ‘guerra fría’ en el piragüismo para conseguir un puesto en los JJ.OO. de Tokio

Comienza la ‘guerra fría’ en el piragüismo para conseguir un puesto en los JJ.OO. de Tokio
Comienza la ‘guerra fría’ en el piragüismo para conseguir un puesto en los JJ.OO. de Tokio

Carlos Garrote es, por méritos deportivos en este ciclo olímpico, uno de los mejores palistas de nuestro país. Pese a ello, ni él ni ninguno de sus compañeros tiene plaza fija en los próximos Juegos Olímpicos. Las informaciones dirigidas desde diversos sectores empiezan a sacar de manera interesada a Carlos Garrote de las quinielas para acudir a Tokio, pero desde el entorno del palista tienen claro que no será tan fácil ‘cargarse’ al zamorano después de su alto rendimiento en los últimos años.

Si de algo sabe Carlos Garrote es de superar adversidades y trabas que encuentra por el camino. En los últimos años nunca lo ha tenido fácil y ha tenido que sobreponerse a obstáculos que otros de sus compañeros pasaban sin detenerse en ellos. Y parece que el piragüista zamorano tendrá que volver a sobreponerse a ellos a escasos meses de que se disputen los Juegos Olímpicos de Tokio.

Para empezar, la Federación está obligada a hacer una selección de palistas. Según la normativa de los Juegos Olímpicos, España únicamente puede llevar a seis hombres para las pruebas de piragüismo de aguas tranquilas, aunque teóricamente vaya a tener presencia en las cuatro competiciones: K1 200, K1 1000, K2 1000 y K4 500. Es decir, ocho asientos pero únicamente seis palistas, lo que obligará a ‘doblar’ a dos piragüistas.

En este sentido, apenas han pasado unas horas desde que la expedición española llegase del Mundial de Hungría y ya se empieza a hablar de quiénes ocuparán los ‘asientos’ en los Juegos Olímpicos de Tokio que se han ganado en aguas húngaras. Las informaciones dirigidas desde diversos sectores ya empiezan a sacar de manera interesada a Carlos Garrote de las quinielas para acudir a esta cita olímpica, pero desde el entorno del palista tienen claro que no será tan fácil ‘cargarse’ al zamorano después de su alto rendimiento en los últimos años.

Las primeras filtraciones interesadas dejan a Carlos Garrote en Zamora, mientras sus compañeros compiten en Tokio. Apuestan por los palistas de las dos embarcaciones completas del K4 y K2 que han competido en este último Mundial. De momento no hay nada oficial, ya que el equipo técnico que debe decidirlo todavía no se ha sentado a valorarlo. Es más, una de las opciones es que se hagan controles selectivos meses antes de los Juegos para tomar una decisión. Pero aunque no haya nada oficial, parece que ya hay personas interesadas en que Garrote se quede en casa.

De momento, el palista no se ha pronunciado al respecto, pero desde su entorno lo tienen claro. No será tan fácil ‘cargarse’ al zamorano después de su alto rendimiento en los últimos años. Y es que atendiendo a los resultados cosechados en ciclo olímpico, Carlos Garrote es uno de los palistas españoles más laureados en Mundiales. En 2017 sumó dos platas en el K2 200 y en el K4 500, en 2018 fue campeón del mundo en el K1 200 y este año llega de ser bronce en el K1 200. 

Cuatro medallas en mundiales, tanto en embarcación individual como en equipo, que le deben hacer ser muy tenido en cuenta por los servicios técnicos. De hecho, viendo el rendimiento, Carlos Garrote es clara opción de medalla en los Juegos Olímpicos en el K1 200 metros y puede adaptarse perfectamente al K4 500, como demostró en 2017, también para contribuir a pelear por los metales.

En las próximas semanas se verá si en la Federación pesa más lo deportivo, motivo por el cual la presencia de Carlos Garrote es indiscutible, u otros asuntos que se escapan de lo meramente competitivo.

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