domingo. 31.05.2020 |
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“Cogí las sustancias de una papelera, nunca me las dio mi mujer”, afirma en el juicio el presunto autor de tráfico de drogas en varios vis a vis en Topas

“Cogí las sustancias de una papelera, nunca me las dio mi mujer”, afirma en el juicio el presunto autor de tráfico de drogas en varios vis a vis en Topas
“Cogí las sustancias de una papelera, nunca me las dio mi mujer”, afirma en el juicio el presunto autor de tráfico de drogas en varios vis a vis en Topas

El fiscal mantiene la pena de seis años para ambos acusados por entender que sí se incurre en un delito continuado de tráfico de drogas. Por su parte, la defensa alega que todas las sustancias eran para propio consumo, debido a la drogadicción de su defendido, y eximen de toda culpa a la mujer de este.

La Audiencia Provincial de Salamanca acogía este pasado miércoles el juicio por el presunto delito continuado de tráfico de drogas llevado a cabo por una pareja en varios vis a vis en la cárcel salmantino zamorana de Topas. Es la segunda vez, puesto que el juicio fue suspendido en junio después de que el acusado renunciara a la defensa justo en el momento de declarar, hecho por el que ha pedido perdón.

Así, ya con otra defensa por parte del acusado, se han juzgado los hechos acontecidos a principios de 2017, por los que se solicita seis años de cárcel por parte del Ministerio Fiscal para el matrimonio , R. S. P. y A. B. D. I.

El acusado, R. S.P. que se encuentra interno en el centro penitenciario de Topas, ha negado en todo momento cualquier tipo de involucración de su mujer, A. B. D. I., en los hechos que se le imputan, afirmando que “Nunca me ha pasado ningún tipo de droga ni en los vis a vis, ni en otro momento”, alegando, del mismo modo, que la primera vez que se le sorprendió con pastillas las había cogido previamente de una papelera.

Como ya explicó este medio anteriormente, a la pareja se le acusa de un tráfico continuado de drogas, por dos vis a vis, donde presuntamente la mujer le “pasó” a su pareja 28 pastillas de Alprazolam en un primer encuentro –que fueron encontrados por los funcionarios de prisiones en la cazadora del preso en un registro posterior-, y cannabis, hachís y cocaína; en un segundo.

El acusado admite y reconoce la posesión de esas sustancias, pero para autoconsumo

R. S. P. ha reconocido en el juicio tener en aquel momento las pastillas que se le incautaron, la primera vez, así como el resto de sustancias estupefacientes, en la segunda. Todo, eso sí, “para autoconsumo porque, por desgracia, llevo desde los 14 años siendo consumidor habitual”, ha afirmado, quitando así mismo todo tipo de responsabilidad a su mujer.

“Esas pastillas las cogí de una papelera justo antes de entrar en el vis a vis. No puedo decir quién las dejó allí por seguridad, pero en ningún momento me las dio mi mujer”, cuenta ante el juez el acusado; algo que cuestionan los funcionarios de prisiones, que han prestado declaración como testigos, manteniendo que de camino al encuentro tienen constantemente personal vigilando.

Precisamente, los funcionarios de prisión han afirmado que encontraron al día siguiente del primer vis a vis las pastillas dentro de una cazadora que se encontraba en la celda del acusado. La segunda vez, cuando se detectaron las otras drogas, y después de la información de un confidente, avisaron a R. S.P. de que “le íbamos a hacer una prueba radiológica y en ese momento el extrajo de su ano las sustancias estupefacientes”.

El fiscal mantiene la pena de seis años de prisión para ambos

En el informe final del fiscal, después de la comparecencia de todos los testigos e implicados, mantiene la pena de prisión de seis años para ambos. Afirma que no se demuestra la adicción a las drogas del acusado y que “unido a los problemas económicos que atravesaba el matrimonio, quien tiene a su cargo además dos menores, realizaron estos actos para obtener beneficio ilícito de este tráfico”.

La defensa pide la libre absolución por falta de pruebas y por el atenuante de drogadicción del acusado

Por otro lado, la defensa ha reiterado esa adicción a las drogas de su defendido. Del mismo modo, ha impugnado los informes presentados por el personal de sanidad sobre el análisis de las drogas requisadas, puesto que falta el índice de pureza por lo que de esa forma no se puede determinar si puede ser para consumo o para tráfico.

Así mismo, la defensa ha destacado que la cantidad requisada es mínima como para ser utilizada para el tráfico y ha pedido la libre absolución de ambos, pero incidiendo en la falta de pruebas contra la mujer.

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