El pasado 21 de septiembre, un Agente Medioambiental de Burgos sufrió una gravísima agresión. Tras haber recibido la resolución de una denuncia, un individuo acudió a medianoche al domicilio del Agente, disparó con un arma de fuego contra su vivienda poniendo en grave riesgo a su propia vida y la de su familia, incluidos menores. Este suceso deja de manifiesto los riesgos que asumen cada día estos funcionarios por el simple hecho de cumplir con su cometido profesional.

Por desgracia, aseguran, no se trata un suceso aislado de violencia. Son ya muchas las agresiones que van sufriendo los Agentes Medioambientales de la Junta de Castilla y León. En los dos años últimos años ha habido varios ataques de gravedad; cabe destacar un intento de apuñalamiento con un machete, una agresión con un hacha, apuntar con una escopeta mientras amenazaba verbalmente al agente y una agresión con puñetazos en el pecho. A esto hay que añadir varios casos en los que se han producido amenazas, insultos, o faltas de desobediencia a un Agente de la Autoridad.

Recientemente se ha establecido un Procedimiento Específico de Actuación (PEA) en los servicios de vigilancia y control de los Agentes Medioambientales, Agentes Forestales y Celadores de Medio Ambiente de Castilla y León, procedimiento polémico que no tuvo en cuenta las alegaciones y propuestas de los Agentes Medioambientales. Debemos ser solidarios con nuestros compañeros empleados públicos de la Junta de Castilla y León que más “dan la cara” por lo que es de todos, por lo público y evitar entre todos, que esto no vuelva a suceder.

La  concentración tendrá lugar  este viernes día  27  de  septiembre,  entre  las 11.30  y  las 12.30  horas,  frente a la  sede  autonómica  de  la  Dirección  General  de la  Función  Pública  de  la  Junta  de Castilla y  León, en la plaza Castilla y León, n° 1.

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