viernes. 18.10.2019 |
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Balonmano | Honor Plata

Tercera derrota consecutiva para el BM Zamora

Tercera derrota consecutiva para el BM Zamora
Tercera derrota consecutiva para el BM Zamora

Después de la victoria en la primera jornada, los pistacho han encadenado tres derrotas ante tres de los equipos que pelearán por acabar arriba: Torrelavega, Alcobendas y este sábado en Pontevedra ante el Teucro. Tras un duelo tremendamente igualado, los gallegos se impusieron por un ajustado 29-27.

El Balonmano Zamora Rutas del Vino continúa con su inicio liguero titubeante. Pese a iniciar el campeonato con triunfo en la jornada inaugural, los zamoranos han encadenado tres derrotas consecutivas y se colocan en una de las tres posiciones de descenso a Primera Nacional. Pese a que todavía es pronto para sacar cualquier tipo de conclusión, la situación no es la más idónea para los pistacho, que también es cierto que han tenido enfrente estas tres últimas semanas a tres planteles que pelearán por estar en la zona noble de la clasificación.

Sin Octavio ni Raúl Maide, el equipo está notando en exceso esas ausencias. No tanto por lo que pueden aportar, que también, sino por ser dos rotaciones a mayores que darían mayor aire a los de Leo Álvarez en los tramos finales de encuentro.

Este sábado, ante Teucro, los zamoranos hicieron un encuentro muy positivo. Pese a que a nivel defensivo se dieron facilidades al oponente en varias fases, en ataque las cosas funcionarios relativamente bien. Y es que sin Octavio ni Raúl, el resto de jugadores asumieron un punto más de responsabilidad y lograron llevar un duelo muy igualado durante los sesenta minutos. La ventaja en el marcador siempre fue para los gallegos, pero nunca llegaron a tener más de uno, dos o tres goles, a lo sumo, de ventaja.

El BM Zamora no se descolgaba del choque, peleaba cada acción y se apoyaban en la tarde inspirada goleadora de Guille y Gastón (11 goles entre los dos) para no perderle nunca la cara al partido. El juego de extremos, como se comentó en la previa, era también clave, y esos jugadores de esas posiciones se fueron con ocho goles. En los últimos instantes, los zamoranos llegaron a empatar a 26 tantos, a menos de cuatro minutos para el final, pero en el intercambio de golpes, un par de fallos en los ataques del equipo de Leo Álvarez generaron esa diferencia de dos goles que dejó el marcador en el definitivo 29-27.

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